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jueves, 30 de septiembre de 2021

Ciudades y sitios arqueológicos del Preclásico


La evolución de las civilizaciones mesoamericanas es larga y compleja. Para entender mejor esa historia, tradicionalmente los especialistas del tema la han dividido en tres periodos, en que los pobladores de la región comparten el mismo nivel de desarrollo cultural. Estos periodos son los siguientes: 
  • El Preclásico, abarca desde 2500 a. C. cuando se extienden las aldeas agrícolas permanentes, hasta el 200 d. C. 
  • El Clásico, que abarca del año 200 al 900. Es el tiempo de esplendor de numerosas ciudades importantes en la que se construyeron grandes centros políticos y ceremoniales. 
  • El Posclásico que comprende desde el año 900 hasta la llegada de los españoles. 
A partir del año 2,500 a.C. empezaron a aparecer las primeras aldeas agrícolas sedentarias en Mesoamérica, comenzando así el primer horizonte mesoamericano, el preclásico. Los hogares de este periodo consistían en varios cuartos agrupados en torno a un patio. El patio era el área de trabajo y los cuartos fungían como dormitorios y almacenes. 

En el valle de Oaxaca destaca San José Mogote, uno de los primeros sitios mesoamericanos en donde se empieza a desarrollar una sociedad jerarquizada. De esta manera San José Mogote fue uno de los primeros de gran importancia que se desarrolló en Mesoamérica, convirtiéndose en uno de los sitios más grandes al principio del preclásico.

San Lorenzo, uno de los sitios olmecas más importantes, se construyó alrededor del 1,200 a.C., en lo que hoy es el Estado de Veracruz. Resaltan en este lugar sus estelas, tronos, cabezas colosales y otras esculturas colosales. Durante trescientos años San Lorenzo fue el centro político dominante de la región, hasta que, en el año 900 a.C., fue abandonado de manera abrupta. La Venta, que floreció entre  los años 900 y 500 a.C., en el actual Estado de Tabasco, se convirtió en el nuevo centro dominante, tomando el relevo de San Lorenzo.

Tras el abandono de La Venta, entre los años 500 y 400 aC., empiezan a surgir sitios menores como Tres Zapotes y el Cerro de las Mesas, quienes siguieron algunas tradiciones artísticas e iconográficas olmecas, como las estelas y altares en grandes bloques de piedra.

Fuera del área del Golfo de México se desarrollaron ciudades con influencia olmeca. Entre ellos destacan Teopantecuanitlan, en el estado de Guerrero y Chacaltzingo en Morelos, cuyo estilo artístico se asemejan bastante a las convenciones estilísticas olmecas.

Hacia el año 500 a.C., las manifestaciones olmecas empiezan a decaer en Mesoamérica y son reemplazadas por varias culturas regionales cambiando  los estilos arquitectónicos.  En esa época se forma en en valle de Oaxaca la gran ciudad de Monte Albán. Era una ciudad que rebasaba los quince mil habitantes y la mayoría de sus esculturas evocaban la exaltación pública de la victoria militar. Todo esto indica que el crecimiento urbano y su hegemonía sobre la región se construyeron a base de una intensa actividad bélica.

En la Cuenca de México también se empieza a desarrollar importantes procesos de urbanización al igual que en Oaxaca. En esta zona emerge Cuicuilco una importante ciudad que contó con un complejo sistema de monumentos religiosos, que para ese entonces, no se había visto en Mesoamérica. Cuicuilco empezó a despoblarse tras una erupción del volcán Xitle ocurrida en el año 50 a.C.

Al norte de la Cuenca de México, Teotihuacan empieza a surgir como un lugar importante en la zona. Se estima que para los años 200 y 100 a.C., la ciudad albergar cerca de 40,000 habitantes. Gracias a esto Teotihuacan logró desarrollar una importante industria de la obsidiana.

Al sur de Mesoamérica, la etapa final del preclásico marcó cambios regionales en la región. Chiapas y la costa del Pacífico guatemalteca esta ocupada por grupos mixe-zoques, mientras que las Tierras Bajas y las Tierras Altas mayas eran habitadas por mayas. La interacción entre los mixe-zoques de la costa del Pacífico y los mayas de las Tierras Altas tuvo como resultado un extraordinario desarrollo artístico y cultural como Izapa, de filiación mixe-zoque, y Takalik Abaj y Kiminaljuyú, de origen maya, donde se desarrolló uno de los mejores estilos escultóricos de Mesoamérica. Mientras tanto, en las Tierras Bajas, comenzaron a establecerse importantes centro de poder como El Mirador, en Guatemala. Paralelamente a esta ciudad, se desarrollaría la ciudad de Tikal, que cobraría gran importancia durante los primeros años del periodo conocido como "clásico".




FUENTES

Nueva Historia Mínima de México, 1° edición, El Colegio de México/Secretaría de Educación del Gobierno del Distrito Federal, México, 2008

Pipitone, Ugo. "Oaxaca Prehispánica" en Documentos de trabajo del CIDE; Vol. 40. 2006 p. 1-43 

Quiñones Cetina, Lucía. "Del preclásico medio al clásico temprano, una propuesta de fechamiento para el área nuclear de Izamal, Yucatán" en Estudios de cultura maya; Vol. XXVIII. 2006 p. 51-65

Arlen F. Chase, Diane Z. Chase. "El norte y el sur política, dominios y evolución cultural maya." en Mayab; n. 8. 1992 p. 133-149

domingo, 28 de febrero de 2021

Ceremonia nupcial en el México antiguo

Entre los antiguos pueblos nahuas del centro de México, la ceremonia nupcial era un acontecimiento de gran importancia. Cuando un joven tenia alrededor de los veinte años y la mujer los diecisiete, se les consideraba aptos para contraer matrimonio. Eran los padres de los futuros esposos quienes concertaban de antemano el matrimonio, aunque era la familia del hombre quien realizaba los primeros pasos de las gestiones necesarias para realizar la boda.

Solicitaban el servicio de una Cihuatlanque o casamentera que se encargaba de visitar a la familia de la novia solicitando la aprobación del matrimonio de su hija. Una vez que obtenían una respuesta afirmativa, los padres de los novios acudían con un sacerdote para evaluar la fecha más favorable para realizar la ceremonia nupcial.  En el día de la boda, los invitados llegaban temprano a la casa del novio, quienes llevaban regalos para el futuro matrimonio. A estos invitados se les recibía con una fiesta y un gran banquete. Mientras tanto en la casa de la novia, era preparada y vestida para la ocasión mientras recibía concejos para tener un buen matrimonio. Ya en la noche, parientes del novio llevaban a la novia con su futuro esposo. La joven era llevada a cuesta por una matrona en una procesión de mujeres, quienes sostenían antorchas hechas de palos de  pino. Todas ellas se dirigían a la casa del novio. Una vez ahí, era recibida por los padres del joven, quienes la conducían a un salón de la casa, en donde era esperada en un petate (estera) por el novio. 

La joven se sentaba a la izquierda del hombre y era vestida por la medre del novio con un hermoso huipil. Mientras tanto la medre de la novia vestía a su futuro yerno con un ayatl (ayate) ricamente adornado. Enseguida eran atadas las puntas de sus ropas.  Dos ancianos y dos ancianas les deban de comer y al finalizar la comida, les deban consejos de cómo ser un buen esposo y esposa, además de cómo debían de vivir. Se finalizaba el día con un gran banquete con todos los invitados presentes, en donde los novios se daban de comer mutuamente. 



FUENTES

Bernardino de Sahagún, Fray, Historia General de las cosas de la Nueva España, tomo II, 3ra edición, México, Consejo Nacional para la Cultura y las Artes, 2002

Acosta, José de. Historia Natural y moral de lasIndias, 1ra edición, Madrid, Ediciones Atlas, 1954

Gamio de Alba, Ana Margarita. (1998). Matrimonio prehispánico azteca [Tesis de Maestría, Universidad Nacional Autónoma de México]

jueves, 31 de diciembre de 2020

El mercado de Tlatelolco


El mercado de Tlatelolco fue fundado durante la regencia del tlahtoani tlatelolca Cuacuauhpitzahuac entre los años 130 y 1409, cuando todavía eran subordinados de los tepanecas. Gracias a esto y al establecimiento de relaciones comerciales con diferentes grupos, convirtió a Tlatelolco en un poderoso centro político y comercial. Después de haber roto sus lazos con los tepanecas, las fuerzas de Tenochtitlan, al mando de Axayacatl, conquistaron Tlatelolco por lo que la administración del mercado pasó al dominio de los tenochcas.

El espacio que albergaba el mercado (tianquiztli en nahuatl) se conformaba de un gran plaza ubicada a un costado del principal templo (huey teocalli) de Tlatelolco. Esta plaza estaba delimitada por edificios rectangulares con portales que funcionaban como una especie de reguladores comerciales. Ahí se vigilaban las buenas prácticas comerciales a través de tres jueces que resolvían cualquier controversia. También habían agentes de seguridad que garantizaban el orden.

Los productos que se comercializaban en este mercado procedían principalmente de la Cuenca de México, aunque también existían productos procedente de lugares más lejanos. Entre los productos que se ofrecían se encontraban: frijol, maíz, chía, amaranto, chiles  frescos y secos; los quelites (hierbas) como las acelgas, verdolagas, huazontles y espinacas; verduras como calabaza, jitomate, tomate, cuitlacoche, elote, chilacayote y aguacate; hierbas y raíces medicinales. También se comercializaban alimentos  preparados como las salsas de tomate y jitomate; asados de carne, tortitas de limo del lago, tamales, tortillas, atole y dulces cristalizados. En este mercado había animales vivos como codornices, guajolotes, tórtolas, patos, perros y tuzas; huevos de codorniz, pato o guajolote, pericos, aves cantoras, águilas y gavilanes. Se encontraban diversas carnes como de venado, liebre y perro, además de pescado de agua dulce, gusanos y chapulines. No sólo alimentos se hallaban, también existían otros productos como vigas, maderos, leña, tules y ocote; productos elaborados  como objetos cerámico, pieles  curtidas de puma; mantas, ropa, y diversos productos hechos en hueso, piedra, madera y concha. 

Entre las mercancías que provenían de lugares más allá de la Cuenca de México se encontraban: miel,  tabaco, copal, papel amate, sal de mar, cal, chapopote y hule; algunas frutas como el chico zapote, el zapote negro, el mamey, cacao y vainilla; aves de hermosos plumajes, pescado de mar, plumas ricas de numerosos colores, distintas piedras preciosas, metales preciosos, madera, concha, herramientas de cobre, navajas de pedernal, mantas e hilos de algodón en diferentes colores y hechuras, tinturas como la grana cochinilla, pieles curtidas de jaguar, ocelote, nutria, objetos cerámicos, ropa e hilos de algodón y maguey en diferentes colores, entre otros objetos. 

También se vendían tlacotin o esclavos, estos podían ser de diferentes edades y sexo.

En el mercado de Tlatelolco se utilizaba el trueque, aunque también se buscaba cambiar los productos necesitados por una cantidad de semillas de cacao o por unas mantas pequeñas llamadas patolcuachtli.



FUENTES

Díaz del Castillo, Bernal, Historia de Nueva España y islas de tierra firme,  5ta edición, México, Editores Mexicanos Unidos, 1993

Durán, Diego, La historia verdadera de la conquista de la Nueva España,  México, Imprenta de Ignacio Escalante, 1880

Bernardino de Sahagún, Fray, Historia General de las cosas de la Nueva España, 3ra edición, México, Consejo Nacional para la Cultura y las Artes, 2002

Rubio Fernández, Beatriz. "Los tianguis de la Ciudad de México en el siglo XVI". Anales del Museo de América XXI (2013)

Villegas, Pascale. "Del tianguis prehispánico al tianguis colonial: Lugar de intercambio y predicación". Estudios mesoamericanos; N. 8. 

Nebot García, Edgar. "La estructura económica de los mexicas según la perspectiva sustantivista de Karl Polanyi". Estrat Crític N. 3

lunes, 30 de noviembre de 2020

Vestimenta prehispánica de Mesoamérica

En la época prehispánica en Mesoamérica, los trajes que vestían sus habitantes variaban sobre todo en color, textura y ornamentación, manteniendo generalmente formas básicas. Al parecer, el uso de los vestidos de algodón estaba reservada a las clases privilegiadas. Por otro lado las personas comunes vestían de fibras de henequén y telas burdas de algodón. 

La tilmatli o tilma, era una prenda exterior usada exclusivamente por los hombres. Consistía en una manta de algodón que cubría el torso y parte de las piernas. Generalmente, en el caso de los pipiltin o la clase privilegiada iba atada al hombro derecho, mientras que los macehuales o las personas que estaban en un estrato más abajo la sujetaban al frente. También era usada en forma de una capa. Estas vestimentas siempre tuvieron colores de fondo y figuras tejidas, estilizadas y por lo común simbólicas.  Entre mayor el rango social, mayor era la decoración de su tilmatli

Por su parte, las mujeres usaban la cueitl o falda que consistía en un paño rectangular que se enredaba alrededor de la cintura y se sujetaba con una cinta llamada nelpiloni, que hacía las veces de cinturón. Esta especie de falda cubría a las mujeres de todo rango social. La dis­tinción de estrato en esta prenda no dependía de la forma sino de la decoración o carencia de ella. También vestían el huipil, una de las prendas más características de Mesoamérica. Consiste en la unión de dos o más lienzos que forman una túnica suelta y sin mangas. Así mismo las mujeres además usaban el Quechquémitl que está conformado por dos rectángu­los cosidos, de manera que los picos caen al frente y por atrás, formando triángulos. 


FUENTES

Bernardino de Sahagún, Fray, Historia General de las cosas de la Nueva España, 3ra edición, México, Consejo Nacional para la Cultura y las Artes, 2002

Historia y presente del vestido en el México prehispánico, 1a edición, México, Fundación Cultural Armella Spitalier, 2008

Olko, Justyna. "Traje y atributos del poder en el mundo azteca: Significado y funciones contextuales". Anales del Museo de América 14(2006)

Fernández Barrera, Josefina. "El arte textil entre los nahuas". Estudios de Cultura Náhuatl; Vol. 5 



martes, 31 de marzo de 2020

Mujeres como protagonistas en la Historia de México


La mujer ha tenido un papel muy relevante en la Historia de México, destacando en diferentes campos. Esta es una breve historia de algunas mujeres que dejaron huella en su paso por la Historia.

Antes de que existiera la idea de lo que hoy conocemos como México, existieron en Mesoamérica importantes personajes femeninos que tuvieron impacto en la historia. Entre ellas se encuentra Macuilxochitzin, una poetisa del siglo XV, hija de Tlacaelel, quien fuera uno de los principales consejeros de varios tlatoanis mexicas. Su nombre significa 5-Flor, llamándose así, quizás porque nació precisamente en esa fecha o tal vez por su afición a la poesía, ya que Macuilxochitl era la deidad de las artes, canto y la danza. Al ser hija de Tlacaelel, creció y se educó entre las altas esferas de Tenochtitlan. Lamentablemente sólo sobrevive un poema que verosímilmente puede atribuirse a Macuilxochitzin, que trata sobre las conquistas de Axacayacatl, gobernante mexica. Todo lo que se sabe de ella es gracias a los cronistas e historiadores que surgieron después de la conquista española, quienes la describen como una mujer que se distinguió en el arte de la poesía.

Canto de Macuilxochitzin (fragmento)

Las flores del águila
quedan en tus manos,
señor Axayácatl.
Con flores divinas,
con flores de guerra
queda cubierto,
con ellas se embriaga
el que está a nuestro lado.

In quauhxochitl
in momac ommani,
taxayacatzin.
In teoaxochitl,
in tlachinolxochitl ic
yzhuayotimani,
yca yhuintihua
in tonahuac onoc.

Por su parte, la señora Seis Mono-Quexquémitl de Guerra fue uno de los principales personajes en la historia de la Mixteca prehispánica del siglo XI. Fue hija del gobernante de Jaltepec, el señor Diez Águila, cuya familia estuvo inmersa en diversos conflictos políticos. Debido a estos sucesos, Seis Mono se convertiría en la única heredera al poder. Aconsejada por una importante sacerdotisa, la señora Nueve Hierba, se comprometió con el gobernante de Lugar del Bulto de Xipe, el señor Diez Viento.  En un viaje, en preparación de su boda, la señora Seis Mono fue insultada por dos personajes procedente del Monte de la luna y del insecto. Tras consultar con la sacerdotisa Nueve Hierba, atacó y conquistó el lugar. En los códices se le representa a ella misma tomando prisioneros. Gracias a estas hazañas militares, Seis Mono se ganó el sobrenombre de Quexquémitl (prenda de vestir femenina) de Guerra. Posteriormente el poder de la señora Seis Mono sucumbiría ante el ataque de otro importante personaje de la Mixteca, Ocho Venado, Garra de Jaguar. Ella y su familia serían sacrificados por Ocho Venado, sobreviviendo sólo su hijo menor Cuatro Viento, que al final, derrotaría a  Ocho Venado y vengaría la muerte de su familia.

En la época novohispana la presencia de Juana Inés de Asbaje y Ramírez de Santillana, más conocida como sor Juana Inés de la Cruz se distingue. Fue una religiosa jerónima y escritora novohispana, exponente del Siglo de Oro de la literatura en español. Considerada por muchos como la décima musa, cultivó la lírica, el auto sacramental y el teatro, así como la prosa. Con muy temprana edad aprendió a leer y a escribir. Perteneció a la corte del virrey Antonio de Toledo y Salazar, ganando su aprecio tanto de él como el de su esposa. En 1669, por anhelo de conocimiento, ingresó a la vida monástica. Sus más importantes mecenas fueron los virreyes De Mancera, el arzobispo virrey Payo Enríquez de Rivera y los marqueses de la Laguna de Camero Viejo, virreyes también de la Nueva España, quienes publicaron los dos primeros tomos de sus obras en la España peninsular. La obra dramática de sor Juana va de lo religioso a lo profano. Sus obras más destacables en este género son Amor es más laberinto, Los empeños de una casa y una serie de autos sacramentales concebidos para representarse en la corte. Sor Juana murió a causa de tifoidea el 17 de abril de 1695 en el Convento de San Jerónimo.

Durante el movimiento de Independencia surgen personajes como María Josefa Crescencia Ortiz Téllez-Girón, mejor conocida como Josefa Ortiz de Domínguez quien fue un importante mienbro del movimiento insurgente y esposa del corregidor de Querétaro, Miguel Domínguez, siendo una de las primeras participantes en la conspiración de Querétaro y pieza clave para el inicio de la lucha que encabezó el cura Miguel Hidalgo y Costilla en Dolores Hidalgo. Como protesta por las desigualdades que había entre los criollos como ella y los españoles peninsulares, en un principio formó parte de grupos literarios en donde se difundían las ideas de La Ilustración, que estaban prohibidas por la corona y la iglesia católica. Ya en pleno movimiento apoyó a los Insurgentes, mandando dinero e información y sin perder la oportunidad de convencer a otros para unirse a la causa. Falleció en la Ciudad de México el 2 de marzo de 1829, víctima de una pleuresía.

En este periodo también destaca la figura de María de la Soledad Leona Camila Vicario Fernández de San Salvador, más conocida como Leona Vicario.​ Fue una de las figuras más destacadas de la Guerra de Independencia de México, durante la cual se dedicó a informar a los insurgentes de todos los movimientos que podían interesarles y que ocurrían en la capital del virreinato. Perteneció al grupo de Los Guadalupes, una especie de red que se estableció a través de correos con Miguel Hidalgo y Costilla y José María Morelos y Pavón, además financió con su propia fortuna el movimiento insurgente. ​Recogía la información sobre las estrategias de los españoles para combatir a los insurgentes.​ Además, dio cobijo a fugitivos, envió dinero y medicamentos, y colaboró con los rebeldes, transmitiéndoles recursos, noticias e información de cuantas novedades ocurrían en la corte virreinal. ​Fue una de las primeras mujeres periodistas de México, se enfrentó a numerosos riesgos, por apoyar la causa independentista.​ y contrajo matrimonio con Andrés Quintana Roo. Tras la consumación de la Independencia, Leona Vicario continuó con actividades políticas, periodísticas y poéticas.

Durante la Revolución Mexicana encontramos a personajes como Hermila Galindo quien sostenía que la participación activa de las mujeres debía darse tanto en los asuntos políticos del país como en los privados. En un principio comenzó a simpatizar con el reyismo y posteriormente, con el maderismo y su postura antirreeleccionista. Promovió la educación laica, la educación sexual, así como la igualdad de la mujer y los hombres. Al promulgarse la nueva Constitución en febrero de 1917, Hermila Galindo lanzó su candidatura para diputada por el 5° Distrito Electoral de la Ciudad de México con la intención de hacer pública la demanda de las mujeres que exigían el derecho de voto; sabía que con ello sentaba un precedente para las nuevas generaciones. En 1952, se convirtió en la primera mujer congresista federal de México y en 1953, vio realizado su sueño, cuando el Congreso y el gobierno de Adolfo Ruiz Cortines aprobaron la reforma al artículo 34.° constitucional, en donde se incluyó el derecho al sufragio a las mujeres.






sábado, 30 de noviembre de 2019

Las exequias en el mundo nahuatl prehispánico


Tras el fallecimiento de una persona se iniciaba un ritual complejo que tenía como objetivo el del separar al difunto del mundo terrenal haca el lugar del inframundo que le corresponde.

Cuando ocurría el deceso, mujeres ancianas, plañideras, iniciaban sus lamentaciones rituales de una manera particularmente conmovedora, contagiando a las personas presentes.

Antes de amortajar el cuerpo cortaban un mechón de cabello el cual pondrían después en una urna con las cenizas y el mechón que habían cortado el día de su nacimiento. Este mechón era conocido como piochtli y se encontraba, según recoge Juan de Torquemada, "detrás del copete". Se puede considerar al piochtli como el contenedor del principio vital del ser, el tonal.

En estas exequias, se ofrendaban obsequios a los muertos. Estos iban desde los presentes más sencillos de los macehuales hasta los ricos regalos para la élite gobernante.

Mientras se divulgaba entre la comunidad la noticia de la muerte, comenzaban los preparativos para el ritual mortuorio. Ante todo se procedía al lavado ritual del cuerpo. Se esperaba que el cadáver permaneciera cuatro días en buenas condiciones ya que al quinto día se efectuaba la cremación o el entierro. 

Después del ritual de lavar y purificar el cuerpo, éste era envuelto en mantas y vestido con los hábitos correspondientes a su condición, sus facultades y circunstancias de muerte. Si fue militar era vestido con el hábito de Huitzilopochtli; si fue comerciante, el de Yacatecuntli. patrón de los mercaderes; si murió ahogado, con la vestimenta de Tlaloc, etcétera. 

Al tiempo que amortajaban el cuerpo, se hacía una figura mortuoria a semejanza hecha de madera. Los que oficiaban en los rituales mortuorios eran los cantores. Estos elevan diversos  discursos y cantos de lamentación. Los asistentes de este ritual mortuorio llevaban los cabellos sueltos, signo de luto entre los pueblos nahuas.

Una vez amortajado el cuerpo y hecha la estatua que lo representaba, se cantaban cantos funerales, miccacuicatl, (ver https://elahijadodetezcatlipoca.blogspot.com/2018/10/miccacuicatl-los-cantos-mortuorios.html)  y le daban de comer al difunto durante un convite ritual llamado quixococualia en donde se ofrendaba comida al difunto.

Después de cuatro días el cuerpo es llevado al lugar de su enterramiento o de su cremación. Si se optaba por la cremación, una vez dispuesto el cuerpo sobre la pira funeraria, la encendían con
leña  resinosa mezclada con copalli que fungía como incienso. Después de la cremación se procede a la ceremonia de recoger las cenizas, que eran colocadas en una urna. Por último, se realizaba la ceremonia donde se enterraban las cenizas. Por los costos, posiblemente el entierro sin cremación podría corresponder a la gente común o macehuales, mientras que la cremación era practicada por la clase gobernante o con jerarquía.


miércoles, 31 de octubre de 2018

Miccacuicatl, los cantos mortuorios



En el mundo nahua prehispánico, los cantos mortuorios, conocidos en nahuatl como Miccacuicatl (su plural Miccacuicah), ocupaban un lugar predominante dentro de los rituales que se tenían hacia los muertos

El miccacuicatl se divide en géneros expresivos orales que dan distintos matices del dolor y  angustia, Estos cantos mortuorios se establecen en el llanto acompañados con danza. Entre los diferentes cantos se pueden nombrar:

Miccachoquiztli (el llanto mortuorio) Se caracteriza por los llantos, lamentaciones y los aullidos que las personas dedican a sus muertos.

Tlaocolcuicatl (canto de lamentación) Aquí los gritos de desesperación, las súplicas, sollozos y gemidos se mezclan con el ritmo de los tambores, caracoles y palabras poéticas que se recitan en el lugar.

Icnocuicatl (canto de orfandad) En estos cantos prevalecía la resignación, en donde se expresaban sentimientos de tristeza y angustia.

Cococuicatl (canto de tórtolas) Estos eran cantos románticos-eróticos que se cantaban en festejos matrimoniales. Sin embargo, en rituales funerarios, estos cantos lamentaba la pérdida del cónyuge ya fuera hombre o mujer.

Atequilizcuicatl (canto de vertimiento de agua) Estos se cantaban en rituales mortuorios previos a la cremación. La persona encargada del ritual envolvía al cadáver en una mortaja de papel amate y de mantas blancas después de lo cual vertía agua sobre el bulto amortajado.

Tzocuicatl (canto de suciedad) Una vez puesta la ofrenda delante del muerto, los cantores tocaban tus tambores empezaban a cantar cantos de luto y de la suciedad que el luto y lágrimas trae consigo.

Xochimiquizcuicatl (canto de muerte florida) Estos cantos eran dedicados a quienes morían en el campo batalla o en la piedra de sacrificio. Para quienes morían en batalla, estos cantos estaban llenos de alegorías a la guerra con mucha euforia. Quienes morían en sacrificio,  los cantos se enfocan
al corazón ofrendado y a la persona que lo ofreció.





viernes, 1 de diciembre de 2017

Fiestas de difuntos en el México prehispánico



En el México prehispánico se realizaban festejos en honor a la memoria de sus muertos. Entre los pueblos nahuas se realizaban diferentes fiestas según el destino final del difunto. Un festejo en honor a una persona que había ido al Mictlan, era diferente a una que estaba en el Tlalocan.

Aquellas personas que morían por causas naturales, y por lo tanto se dirigían al Mictlan1, se les honraban en el mes Tititl. Sus seres queridos componían componían una figura del occiso con palos de ocote y papeles. El texto que se encuentra en el Códice Magliabechiano sobre esta fiesta dice lo siguiente:

Esta es una figura de quando los indios hazian memoria de sus finados en la fiesta que llaman tititl como antes en la misma fiesta. Es una de la figura de aquel de quien se hazia memoria. Era como la que aquí esta puesta quies la siguiente. Y ponianle en la nariz una cosa de papel azul que ellos llaman yacaxiuitl Que quiere decir Nariz de yerva y por detrás de la cara la cual es de madera. Le hinchian de pluma de gallina de lo menudo blanco y por penacho le ponian una vara colgando de ella unos papeles que ellos llaman amatl y en la cabeza por tocado le ponían unas yerbas que ellos llaman malinali y del colodrillo le salia otro penacho que ellos llaman pantolole que es de papel. Y por las espaldas lleno de papeles y su bezote al cuello le colgava porjoyel un animalillo que ellos llaman jilotl. Y el joyel llaman xalo cuzcatl y era de papel pintado y una vara revestida de papel a manera de cruzes. Y debaxo una carga de pliegos de papel y cacao y comida y delante dos o tres indios que sentados cantavan. Y tañian con un atabal que ellos llaman ueuetl las ves vocales y esto hazian cada año Hasta quatro años despues de la muerte del difunto y nomas.

Según el mismo códice la parte de Tititl que concierne a los difuntos consistía en lo siguiente:

Esta fiesta se llamaba tititl. Las dos silabas breves. El demonio que en ella se festejaba se decia ciua coatl que quiere decir mujer culebra. En esta fiesta celebravan la fiesta de los finados y sus honrras eran de esta manera. Que tomaban un manojo de ocotl que en españa se llama tea y vestianle con una manta o camisa. Si era mujer el finado vestianle con sus naguas y ponianle delante escudillas y otras cosas de casa. y si era señor y valiente hombre vestianle una manta rica y mastel y bezote y un manojo de tea. Y el becote era de una caña de anbar o de cristal que ellos llaman tezacatl que se solían poner cuando bebían o bailavan en los are tos colgados de un agujero que tenian hecho encima de la barba en el labio y ponianle sus plumajes atados al colodrillo que ellos llaman tlalpiloni y muchos perfumes y untavanle en un petate sobre su iquípal. Y ponian alli mucha comida y conbidaban alli a los principales y les ponían fuego a la tea y quemavanse todo cuanto alli tenia puesto. Y esta memoria que cada año les hacían sus hijos o parientes llamaba quixeloilotia que quiere decir que ponia su figura o memoria.

1 El Mictlan, es el inframundo de las culturas nahuas en Mesoamérica, donde acudían los muertos "comunes", ya que los que morían en batalla y las madres que morían en el parto, los que morían a causa del agua, y los no natos, iban al Tonatiuh Ichan, al Tlalolcan, y al Chichihuacauhco respectivamente. Para llegar al descanso eterno, el alma del difunto tenía que hacer un duro viaje por la tierra del Mictlan pero con la ayuda de un xoloitzcuintle (perro) guardián. Después de sortear una serie de obstáculos, el alma llegaba al último nivel del inframundo, donde encontraría se anhelado descanso. El Mictlan era regido por Mictlantecuhtli, y su contra parte femenina, Mictlancihuatl, quienes ejercían su soberanía sobre el inframundo y las almas de los muertos. A diferencia de otras culturas, el Mictlán no tiene ninguna connotación moral donde hay una distinción entre el bien y el mal, es simlemente el lugar donde descansan los muertos.

Por otra parte, las personas que morían ahogadas, por hidropesia, fulminados por un rayo opor lepra y de esta manera accedían al Tlalocan2, eran recordadas en la fiesta de los montes Tepeilhuitl. Benardino de Sahagún menciona:

...En la fiesta que se hacia en este mes cubrían la masa de bledos unos palos que tenían hechos como culebras, y hacían unas imágenes de montes, fundadas sobre unos palos hechos a manera de niños, que llaman ecatotonti. Era masa de bledos la imagen del monte. Poníanle delante junto unas masas rollizas y larguillas de masa de bledos, a manera de huesos, y éstos llamaban iomio. Hacían estas imágenes a honra de los montes altos donde se juntan las nubes, y en memoria de los que habían muerto en agua o heridos de rayo, y de los que no se quemaban sus cuerpos, sino que los enterraban.
... Estos montes haciendolos sobre unos rodeos o roscas hechos de heno, atados con sogas de zacate, y guardábanlos de un año para otro. La vigilia desta fiesta llevaban a lavar estas roscas al río o a la fuente y cuando los llevaban ibánlos tañendo con unos pitos hechos de barro cocido o con unos caracoles mariscos.
...La cabeza de cada un monte tenía dos caras: una de persona y otra de culebra. Y untaban la cara de persona con ulli derretido, y hacían unas tortillas pequeñuelas de masa de bledos amarillos, y poníanlos en las maxillas de la cara de persona, de una parte y otra. Cubríanlos con unos papeles que llaman tetéhuitl. Poníanlos unas corazas en las cabezas, con sus penachos.
... También a las imágenes de los muertos los ponían sobre aquella rosca de zacate. Y luego, en amaneciendo, ponían estas imágines en sus oratorios, sobre unos lechos de espadañaso de juncias o juncos. Habíendolos puesto allí, luego los ofrecían comida, tamales y mazamorra, o cazuela hecha de gallina o de carne de perro. Y luego los incensaban, hechando encienso en una mano de barro cocido, como cuchara grande llena de brazas. y los ricos cantaban y bebían pulcre a honra destos dioses y de sus difuntos, Los pobres no hadan más de ofrecerlos comida.

2 Este lugar está situado en la región oriental del universo y es descrito como un sitio muy fértil y muy placentero para vivir, donde se podría encontrar toda clase de árboles frutales, así como maíz, chia, frijol y otros productos. 

Algunas fuentes mencionan  que la fiesta que era dedicada a quienes iban a Tonatiuh ichan3,  se extendía sobre dos meses del antiguo calendario nahua. Comenzaba en el mes Miccailhuitontli (La pequeña fiesta de los muertos), conocido en México-Tenochtitlan como Tlaxochimaco, hasta el mes Huey Miccailhuitl (la gran fiesta de los muertos) conocido entre los mexicas como Xocotl Huetzi.

... El octavo mes se llamava Micailhuittintli, que quiere decir fiesta pequeña de los muertos, porque se hazia fiesta á el Dios de la guerra, como sufragio de los que avian muerto en las batallas, y llamavanle tambien tlaxochimanco, que quiere decir tiempo, en que se hazen ramilletes, y guirnaldas, porque en este mes se coronavan de flores los Dioses, y se sembravan en sus casas y templos… El nono mes se llamava huei micailhuitl, fiesta grande de los difuntos, porque en el se acavava la fiesta de los muertos; y llamavan tambien á este mes Xocotlhuetzi, por ser en el otoño. (Jacinto de la serna)


3 La casa del sol”. A ese lugar iban los guerreros muertos en combate o en sacrificio. Era un gran valle con arboledas y jardines floridos.  

Los niños que morían a temprana edad se dirigían al Cincalco4En este caso, el Códice Magliabechiano menciona:

Esta fiesta se llama micha ylhuitl (Miccailhuitontli) que quiere decir fiesta de muertos por que en ella se celebrava la fiesta de los niños muertos. Y bailavan con gran tristeza. Y sacrificaban niños (los niños se punzaban orejas y pantorrillas). El demonio que en ella se festejava era titlacauan que quiere dezir de quien somos esclavos. Es el mismo que Tezcatlipoca que quiere dezir espejo humeador.


4 En la casa del maíz”. A ese lugar iban los niños que morían a temprana edad. Era un lugar lleno de arboles frutales y flores.   Los niños que habían muerto cuando todavía estaban mamando iban a un lugar específico, probablemente situado dentro del Cincalco, que se llamaba Chichihualcuauhco "el lugar del árbol de los pechos" . Allí se alimentaban del néctar vegetal que manaba del árbol.

viernes, 30 de junio de 2017

Elementos prehispánicos en Rokka no Yuusha


Rokka no Yuusha trata la historia de 6 héroes elegidos por los Dioses del Destino que deben de luchar contra el Demonio que ha revivido desde las profundidades del infierno. Esta historia de fantasía está basado en un mundo el cual contiene una gran cantidad de elementos prehispánicos mesoamericanos.

Piena es el reino más prospero de este mundo. Es el país más grande en cuanto tamaño, población poder militar y económico. Su ciudad capital, ubicada en medio de un lago, está basada en México-Tenochtitlan. Ciudad capital de los mexicas, México-Tenochtitlan fue fundada  en 1325 sobre un islote ubicado en el lago de Texcoco. Fue cabeza del poderío Mexica, controlando gran parte de Mesoamérica.

Sin embargo, el principal templo de Piena no está basada en el Templo Mayor de Tenochtitlan, sino en la Pirámide de la Luna de Teotihuacan. Esta estructura es la segunda más grande de Teotihuacan, sólo debajo de la Pirámide del Sol. 

Dentro de la ciudad de Piena se encuentra un mercado público donde varias personas comercian sus productos. Esta escena está basado en el tianguis o mercado de Tlatelolco, ubicado en la ciudad de México-Tlatelolco.  En este mercado se congregaba una gran cantidad de personas y se vendían una gran diversidad de productos.

Entre los guerreros de alto rango de Piena se encuentran aquellos que llevan una vestimenta con alegorías a aves. Estos están basados en los Guerreros Águilas, que junto a los Guerreros Jaguar, componían el grupo de élite entre las fuerzas armadas mexicas.

Entre las armas que se encuentran en el mundo de Rokka no Yuusha, se encuentran unos grandes mazos con navajas a sus alrededores. Esta arma se llama macuahuitl y fue usada generalmente en el centro de México. Era un bastón de madera provisto de navajas de obsidiana en los lados. 

En cierta parte de la historia, los protagonista llegan a un pequeño templo, cuya entrada tiene forma de unas fauces abiertas. Este templo está basado en una de las principales estructuras de Chicanná, un yacimiento arqueológico maya ubicado en el estado de Campeche, México. Este sitio se destaca por su rico ornato en sus construcciones. 

Muchas ciudades del mundo de Rokka no Yuusha tienen elementos de la arquitectura maya. Se pueden encontrar estructuras similares a las encontradas en Uaxactún, un yacimiento arqueológico maya ubicado en el departamento de Petén, Guatemala. 

Así mismo, la escritura de ese mundo está basada en la escritura maya antigua. El sistema de escritura maya usaba glifos silábicos así como logogramas

Sin embargo, la técnica de dibujo usada en esta historia está basado en la que se desarrollo en el centro de México. El estilo mixteca-puebla se desarrollo en la región de la mixteca y en el estado de Puebla, extendiéndose a gran parte de Mesoamérica. Este estilo iconográfico fue usado incluso después de la conquista.  

Los murales encontrados en Rokka no Yuusha tienen muchas características de los murales mayas. Entre estos murales se pueden identificar los de Bonampak, en Chiapas, que son de las obras pictóricas más significativas y mejor conservadas pertenecientes a la cultura maya.

En cierto momento de la historia se presenta ante los protagonistas un importante gobernante. Este gobernante está basado en las representaciones europeas de los tlatoanis, los principales gobernantes mexicas.



domingo, 30 de octubre de 2016

Los lugares de la muerte en el mundo prehispánico nahua


Dentro de la cosmovisión nahua prehispánica, existían cuatro lugares donde iban a morar los muertos. Uno de estos mundos era el Mictlan, gobernado por Mictlantecuhtli, el señor de los muertos. El otro lugar era el Tlalocan, el lugar de Tlaloc. Otro más era Tonatiuh Ichan, morada donde residía Huitzilopochtli. El último de estos lugares era Cincalco, regido por Huemac

Mictlan
En este lugar iban los que morían de muerte natural o de enfermedades que no tenían ningún carácter sagrado, sin importar su género o clase social. Para que el difunto descendiera al Mictlan,  tenía que realizar un recorrido está constituido por etapas con diversos obstáculos. El Mictlan lo constituía dos montañas que chocaban una con otra y amenazaba con apresar a los que pasaban. También existía un camino custodiado por una serpiente y un lugar habitado por una enorme lagartija verde conocida como Xochitonal. Había también siete páramos y siete collados. Tras superar todas estas etapas,  el difunto llegaba después al Itzehecayan, un lugar donde soplaban vientos de obsidiana. Se decía que este lugar era tan frío y sus vientos tan "cortantes", que destruía todo lo que el muerto pudiera llevar. En esta travesía acompañaba al difunto un pequeño perro de pelo rojizo, el cual tenía un hilo de algodón en el cuello. Se decía que este perro ayudaba al infortunado a cruzar el río Chiconahuapan, que conformaba una de las etapas del Mictlan. Es por esto, que al morir una persona, se sacrificaba un perro rojizo, para que acompañara a su amo en su viaje al Mictlan. Tenía que ser rojizo, que si era blanco, éste se negaba a cruzar porque no quería ensuciarse, por su parte, si era negro, también se negaba porque no quería ensuciar el río. Al terminar su larga travesía, el difunto se presentaba delante de Mictlantecuhtli, donde le ofrecía diversas ofrendas y por último podía 

Tlalocan
De acuerdo a la mitología el Tlalocan era el lugar donde gobernaba Tlaloc. Allí vivían los, Tlaloque, los ayudantes de Tlaloc encargados de repartir la lluvia por la tierra en vasijas. En este lugar, las ánimas que accedían disfrutaban de una especie de paraíso terrenal, en donde no existía ninguna pena, había  abundancia de alimentos, rodeado siempre de hermosas flores. Sólo llegaban a este lugar aquellos que morían fulminados por un rayo, los que se ahogaban en el agua, y los leprosos, bubosos, sarnosos gotosos e hidrópicos. Se decía que aquellos que morían en esas condiciones, era debido a que los dioses los necesitaban para que vivieran en el Tlalocan y pudieran disfrutar de las bondades de ese lugar. 

Tonatiuh ichan: la casa del sol
La casa del sol se encontraba en el cielo, más especifico, en el cenit del sol, donde brilla con más resplendor, sin dejar ninguna sombra en la tierra. Los que allí llegaban eran los que morían "al filo de la obsidiana", es decir, todo aquel que moría en combate. También aquellos guerreros que eran capturados y posteriormente sacrificados. Así mismo, las mujeres que morían en parto accedían al Tonatiuh ichan, ya que eran consideradas como guerreras que caían en combate. Este lugar es descrito como un llano con diversos árboles en donde se encontraban todos los guerrero que habían muerto. Cuando salía el sol, estos guerreros empezaban a gritar y a aullar como si fueran a emprender una guerra. Después llevaban el sol desde el este hacia el cenit, en donde se lo entregaban a las mujeres muertas en parto, conocidas como Cihuateteo. Estas mujeres acompañaban al sol a su descenso hacia el oeste. Después de cuatro años, los que moraban en este lugar se convertían en hermosas aves como los colibríes, quienes sorbían el néctar de todas las flores de la tierra.

Cincalco

Al Cincalco iban  los niños que habían muerto a una tierna edad. En este lugar había todo tipo de árboles, flores y frutos, y los niños rondaban el lugar en forma de cenzontles (pequeñas aves), chupando las flores de los árboles. Los niños que habían muerto cuando todavía estaban mamando iban a un lugar específico dentro del Cincalco, llamado como Chichihualcuauhco "el lugar del árbol de los pechos". Allí se alimentaban del néctar que manaba del árbol. En este lugar regía Huemac, el último gobernante tolteca. 


domingo, 31 de enero de 2016

Los tlatoanis de México-Tenochtitlan

Fuente de la imagenhttp://nosuku-k.deviantart.com/art/Rulers-of-Mexico-Tenochtitlan-chibi-chara-ver-543787738

Dentro de la antigua ciudad de México-Tenochtitlan, el máximo cargo de la jerarquía política ostentaba el título de tlatoani, que del nahuatl significa "El que habla". Sólo podían acceder a este cargo los descendientes del linaje del primer tlatoani que gobernó a los mexicas. Además, un concejo formado por varios miembros de la "nobleza" escogían al mejor candidato con las cualidades necesarias para gobernar eficazmente. Tras la muerte del tlatoani, este mismo concejo se reunía para elegir al sucesor.

Una de las principales cualidades que debían tener los tlatoanis (o tlatohque, plural en nahuatl) eran que tenían que ser un excelentes guerreros y estrategas, además de estar bien adiestrados en cuestiones religiosas y culturales. El tlatoani (o huey tlatoani - el gran orador) tenía las funciones de ser el máximo gobernante, jefe militar, sacerdote y juez supremo.

Acamapichtli fue el primer tlatoani al que le fue concedido esta jerarquía, además de contar con la anuencia de las principales de aquel entonces. El fundaría el linaje que gobernaría México-Tenochtitlan hasta la conquista española. La situación política de los mexicas tras su llegada a la Cuenca de México era poco favorable. Para poderse legitimarse frente a las demás potencias de la zona, necesitaban a un gobernante con un linaje importante. El elegido fue Acamapichtli, ya que por vía materna, tenía ascendencia tolteca, uno de los linajes más importantes de la zona. Así, en 1366 Acamapichtli en el primer tlatoani de México-Tenochtitlan, a partir de ese momento, todos los demás gobernantes fueron nietos y bisnietos suyos. Su nombre significa "Puñado de cañas" o "El que sujeta varas o cañas con la mano".

Huitzilíhuitl fue hijo de Acamapichtli y su sucesor como supremo gobernante. Su mandato se distinguió por establecer alianzas políticas por medio de matrimonios con el objetivo de afianzar el poder político de los mexicas. A pesar de ser el cuarto hijo de Acamapichtli, según las crónicas,  por ser de "corazón noble, apacible y de buenas costumbres". Se casó con la hija Tezozomoc, el poderoso gobernante tepaneca de Azcapotzalco. De este modo, consiguió que los tributos dados a los tepanecas se redujeran de manera importante, a cambio de ayudar a su suegro en varias campañas de conquista por parte de Azcapotzalco. Huitzilíhuitl gobernó desde 1391 al 1415. Su nombre significa "Pluma de colibrí".

Chimalpopoca fue el tercer tlatoani mexica. Fruto de la relación entre Huitzilíhuitl y Miahuehxochtzin, hija de Tezozomoc. Llegó al poder cuando apenas era un niño en 1415. Fue elegido como tlatoani para mantener buenas relaciones con Azcapotzalco, ya que era nieto de Tezozomoc. Se puede considerar como el último tlatoani bajo el dominio tepaneca. Gracias a las buenas relaciones que tuvieron con Azcapotzalco bajo el mandato de Chimalpopoca, Tenochtitlan obtuvo importantes ventajas para iniciar un pleno crecimiento. Durante ese periodo, los mexicas construyeron un acueducto, con permiso de Tezozomoc, que abastecía de agua a Tenochtitlan del manantial de Chapultepec. Tras la muerte de Tezozomoc, estalló una revuelta interna en el imperio tepaneca, revelándose varios pueblos subordinados contra de Azcapotzalco, dando muerte a Chimalpopoca. Su nombre significa "Espejo que humea". 

Itzcoatl, el cuarto tlatoani mexica, fue hermano de Huitzilíhuitl y tío de Chimalpopoca. Fue el impulsor de la hegemonía mexica de la zona. En 1427 fue elegido tlatoani debido a su amplia experiencia militar y política, ya que anteriormente, ostentaba el cargo de tlacochcalcatl (el máximo cargo militar). Con la ayuda de Tlacaelel, quien tenía el título en ese entonces de cihuacoatl (cargo considerado como el segundo al mando), logró liberarse del domino tepaneca, estableciendo una alianza con Tlacopan y Texcoco. En 1428, Itzcoatl lideró personalmente los ejércitos de esa alianza en contra de Azcapotzalco, gobernada por Maxtla, quien había usurpado el poder tras la muerte de su padre Tezozomoc. Días después, Maxtla es derrotado por los ejércitos liderados por Itzcoatl, dando fin al dominio tepaneca en la cuenca de México. Tras esa victoria, se constituyó un importante ente político, que fue conocido como la Triple Alianza, conformada por Tlacopan, Texcoco, y a la cabeza, Tenochtitlan. A partir de ese momento, los mexicas emprendieron varias campañas militares para conquistar a los demás pueblos circundantes. También se emprendió una importante reforma religiosa, encabezada por Tlacaelel. Se reescribió la historia oficial mexica, para tratar de darle un origen mítico al pueblo mexica y convertirlos en herederos del linaje tolteca. También se dio importancia a lo sanguíneo y al sacrificio humano como elementos importantes para la existencia del universo. En el proceso se destruyeron varios códices o libros (amoxtli en nahuatl), para adecuar toda esa información. El nombre de Itzcoatl significa "Serpiente de obsidiana".

Moctezuma Ilhuicamina o Moctezuma I fue el tlatoani con más tiempo en le poder, gobernando por casi 50 años. Asumió el título de tlatoani en 1440, cuando contaba con más de 40 años y una amplia carrera militar. Bajo su mandato, Tenochtitlan y la Triple Alianza siguieron con las campañas militares, tomando el control total del Altiplano Central  y expandiendo sus dominios hasta la Huasteca y Oaxaca. Gracias a los tributos obtenidos de los pueblos conquistados, Tenochtitlan se convirtió un una ciudad muy poderosa, encontrándose en una época de esplendor económico, artístico y militar. Debido a todo esto, Tenochtitlan se consolidó de como el poder hegemónico de la zona. El nombre de Moctezuma es  propiamente Motecuhzoma, que posiblemente significa “El que se enoja señorialmente”; por su parte Ilhuicamina significa “El flechador del cielo”.

Axayacatl fue el sexto tlatoani mexica y su gobierno se caracterizó por estar en un permanente estado de guerra. A pesar de no contar con una amplia experiencia militar y que asumió el poder relativamente muy joven (a los 19 años de edad) sus conquistas militares de le dieron fama de ser un excelente y aguerrido jefe militar. Entre sus varias conquistas militares, que expandió el dominio de la Triple Alianza, sometió a la ciudad de México-Tlatelolco en en 1473, convirtiéndola en un tributario más. También suprimió en 1475, una rebelión iniciada por los matlatzincas de la ciudad de Cuetlaxtlan, obteniendo el control de la región. Sin embargo Axayacatl y su ejército sufrieron una derrota importante ante los purépechas, en donde él mismo salió gerido. Su nombre significa "El de la máscara de agua" o "El que tiene agua en la cara".

Tizoc, hermano de Axayacatl, asumió el cargo de tlatoani en 1481. Sus éxitos militares fueron muy pocos, en comparación con sus predecesores, sufriendo incluso, dolorosas derrotas. Estuvo al mando sólo 5 años. Su primera campaña militar resultó ser una derrota a manos de la ciudad de Meztitlan y a pesar de conseguir algunas victorias, no pudo acrecentar los dominio de la Triple Alianza. Debido a esos acontecimientos, Tizoc se dedicó a administrar a los pueblos sometidos en vez de conquistar más territorio. Se cree que se conspiró una intriga en contra de Tizoc, en el cual fue envenenado. Su nombre significa "El que hace sacrificio o el que hace penitencia".

Ahuizotl se convirtió en tlatoani tras la muerte de Tizoc, su hermano mayor, en 1486. Es considerado como el jefe militar más destacado entre todos los tlatoanis mexicas. Gracias a sus hazañas militares, Ahuizotl logró llevar a su máxima extensión histórica, los dominios de la Triple Alianza, llegando hasta las costas de Chiapas. Gracias a esto, Tenochtitlan recuperó el esplendor y poderío que había perdido con Tizoc. A pesar de su juventud, era considerado un experimentado líder militar que no dudaba en ponerse al frente de sus tropas para emprender una batalla. No sólo consolidó el poder de la Triple Alianza militarmente, sino que también supo comerciar con los pueblos vencidos, abriendo las puertas para crear más rutas comerciales. En 1502 se construyó un acueducto para llevar agua de Coyoacan a Tenochtitlan, lo que provocó una inundación en la que accidentalmente moriría Ahuizotl. Su nombre significa "El espinoso del agua" y hace referencia a un animal mítico.

Moctezuma Xocoyotzin, también conocido como Moctezuma II o El joven, asumió el poder de Tenochtitlan tras la muerte de Ahuizotl. Fue el tlatoani que se encontró con los españoles. Se distinguió por su valor en el campo de batalla y por sus habilidades políticas. También se le consideraba como una persona muy religiosa y muy diestro en las artes. Antes de la llegada de los españoles, emprendió numerosas campañas militares, afianzando el dominio de la Triple Alianza en gran parte del centro y sur de lo que hoy es México. En 1519, después de recibir noticias de la llegada de extraños a las costas del actual México, Moctezuma envió embajadores para investigar los relatos. Tras estos encuentros Moctezuma creía que Hernán Cortés podía estar relacionado con Quetzalcoatl, tomando en consideración una antigua profecía. El 8 de noviembre de 1519, se encontró con Cortés, convencido de que era o estaba relacionado con Quetzalcóatl. Moctezuma Xocoyotzin cedió ante todas las solicitudes de Cortés y los alojo a él y a sus hombre en el palacio de Axayácatl. Sobre su muerte existen dos versiones. Una versión dice que tras varios incidentes con los españoles, el pueblo mexica se rebeló en contra de su tlatoani, exigiendo las vidas de los españoles. Moctezuma, al tratar de calmar a las personas, fue recibido con piedras, alcanzándolo una a la cabeza, causándole la muerte. La otra versión menciona que tras una matanza perpetrada por los españoles, los mexicas iniciaron una revuelta en contra de ellos. Los españoles se atrincheraron he hicieron prisionero a Moctezuma, que el ya no serles útil, lo asesinaron. Moctezuma Xocoyotzin murió  el 29 de junio de 1520. Xocoyotzin significa "El más joven".

Cuitlahuac fue el tlatoani tras la muerte de Moctezuma Xocoyotzin, en pleno ataque español. Fue un destacado militar y es descrito como un guerrero temerario y experimentado. Como tlatoani fue capaz de organizar una resistencia, en la llamada "Noche Triste", que expulsó a los españoles de Tenochtitlan. En esta batalla, Hernán Cortés perdió cerca de la mitad de sus hombre y casi todo el botín conseguido. Cuitlahuac sólo duraría en el poder pocos meses al ser víctima mortal de la viruela. Su nombre significa "Excremento divino", es decir, algún metal precioso. 

Cuauhtemoc fue el último tlatoani mexica. Destacado en el campo de batalla y siendo regidor de Tlatelolco, tomó el mando en medio de la conquista española en noviembre de 1520. Después de la expulsión de los españoles, Cuauhtémoc se dio a la tarea de reorganizar a su ejército y de reconstruir  y fortificar Tenochitlan para contener el ataque español que se avecinaba.  Sin embargo, en esos momentos la ciudad estaba devastada por la viruela, y la falta de agua dulce y víveres. Después de un año, las huestes de Hernán Cortés junto con un contingente de más de cien mil aliados indígenas, la mayoría de ellos tlaxcaltecas atacaron a Tenoctitlan. Tras defender la ciudad de un sitio de 90 días, Cuauhtemoc fue capturado el 13 de agosto de 1521. En un principio, Cuauhtemoc solicitó morir bajo la espada de los invasores al no poder defender su ciudad, acto que fue destacado en varias crónicas. Sin embargo, Cortés vio que le era más útil dejarlo vivo. Al no encontrar botín suficiente para repartirlo entre sus soldados, Hernán Cortés sometió a Cuauhtemoc a un tormento para que dijera la ubicación de más tesoros, sin embargo, el tlatoani, con estoicismo, no dijo una sola palabra. En 1524, Cortés emprende una expedición a las Hibueras, hoy Honduras, en busca de Cristóbal de Olid, uno de sus capitanes, que al parecer, lo había traicionado. En la expedición se encontraban varios guerreros y nobles mexicas entre ellos Cuauhtemoc. Después de un año de viaje, Cortés decide mandar a la horca a Cuautemoc, con el motivo de que estaba conspirando en contra de los españoles, decisión muy criticada por sus soldados. De esta forma sería el fin del último tlatoani de México-Tenocchtitlan. Su nombre se puede traducir como "Águila que cae" o Águila que desciende", incluso "Águila que busca".




jueves, 28 de agosto de 2014

Mesoamérica: El Posclásico


En el centro de México, a principios del Posclásico, serían los protagonistas de la escena política, los pueblos, que en distintas olas de migración, descendieron del norte de México, los cuales sufrieron un proceso de aculturalización o"mesoamericazión". Uno de estos pueblos fue el que fundó, alrededor de 700 d.C., la ciudad de Tula Chico, y un poco más tarde, Tula Grande, que después se convertiría la capital del imperio Tolteca. Entre el 900 y el 1150, Tula se convirtió en el centro propulsor de una nueva ideología política y en la capital de un vasto imperio comercial multiétnico, cuya influencia se hizo sentir en gran parte de Mesoamérica. Aproximadamente en 1150, por causas aún no claras, aunque relacionadas probablemente con las migraciones provenientes del norte, Tula fue abandonada.

En el valle de Oaxaca, los primeros año del posclásico se caracterizaron por una fragmentación  del panorama político, en la que crecieron numerosas entidades políticas. Las que mayor se conocen son las de la Mixteca Alta, al contrario de los pueblos zapotecas, que poco se sabe después de la caída de Monte Albán.

En la región maya, la penetración de rasgos culturales provenientes del centro de México resulta más notoria en las tierras altas de Guatemala y en la península de Yucatán. En esta última región, Chichen Itzá se convirtió en la nueva capital de los Itzá, un grupo maya que ha sido considerados como "amexicanizados" 

Mientras Tula caía, nuevos grupo de chichimecas bajaron del norte de México. Esos pueblos, conocidos como nahuas, se asentaron el el valle de México, donde fundaron ciudades como Acolhuacan, Tenayuca, Azcapotzalco y Texcoco, cuyas dinastías llenaron el vacío de poder que dejó Tula. A principios del siglo XIV, un nuevo grupo nahua, después de una larga migración desde la mítica Aztlán, llegó al Valle de México y obtuvo de los tepanecas de Azcapotzalco permiso para asentarse en las isletas que estaban en el centro del lago de Texcoco, donde en el año de 1325 fundaron la ciudad de México-Tenochtitlan.

Los mexicas después de someterse durante casi un siglo a Azcapotzalco, se aliaron en 1430 con Texcoco Tlacopan y derrotaron a Azcapotzalco. Así fue como se formó la Triple Alianza, Reuniendo estos tres Estados. Hasta 1502, esta alianza tuvo una extraordinaria expansión militar, ocupando casi toda las tierras del centro de México, el valle de Oaxaca y Veracruz, y en el sur la región del Soconusco.

Más allá de estas fronteras, mientras tanto,  se desarrollaban nuevas formaciones políticas, donde el Estado purépecha se desarrollaba en la regióm de Michoacán, en el suroeste los reinos mixtecos, y en la zona maya, nuevos centros sustituyeron a Chichen Itzá en la jerarquía regional. Entre ellos sobresalen Mayapán, que gobernó la región hasta 1450, y Tulum, que fue construido frente al mar Caribe.

lunes, 28 de julio de 2014

Mesoamérica: El Clásico



El periodo Clásico fue el momento de máximo esplendor de Mesoamérica; en sus primeras etapas vio establecerse las grandes tradiciones regionales mesoamericanas, principalmente la teotihuacana, la zapoteca y la maya. En este periodo las técnicas agrícolas lograron un mayor desarrollo, se consolidó el papel de los grandes núcleos urbanos y tomó forma un vasto sistema comercial, gracias a la acción de Teotihuacán, cuya influencia se dejó sentir hasta las más lejanas regiones mesoamericanas.

En el valle de Oaxaca, Monte Albán, la capital zapoteca, acrecentó su poder gracias a una expansión militar y a la continua relación con Teotihuacán, dando vida a un fuerte Estado centralizado que dominó durante siglos el mundo zapoteca. En los valles de la Mixteca Alta crecían mientras tanto las pequeñas ciudades mixtecas, que más tarde tendrían protagonismo en la historia oaxaqueña.

En las Tierras Bajas mayas, en la primera etapa del Clásico se distinguió por el desarrollo de muchas ciudades-Estado dominadas por poderosas dinastías reales. En aquellos siglos tomaron forma los caracteres fundamentales del arte maya: el complejo escultórico estelas-altares, el arte bajorrelieve, la cerámica policromada, la pintura mural y el uso de la falsa bóveda en arquitectura. 

La etapa final del Clásico constituyó el momento de apogeo de las tradiciones mesoamericanas. Los artistas produjeron sus mayores obras, mientras señoríos, Estados e imperios lograban una complejidad sin precedentes. El motor de gran parte de estos sucesos fue Teotihuacan. Después del apogeo de su poder económico y cultural entre el 400  y el 600 d. C., Teotihuacán empezó a dar señas de decadencia, perceptibles sobre todo en la perdida de influencia en otras regiones de Mesoamérica. 

Con la caída de Teotihuacán, el derrumbe del núcleo fundamental del sistema clásico se percibió rápidamente en todo el centro de México entre 750 y el 1000 d.C.. Muchos otros centros fueron abandonados y otros gozaron de un florecimiento , mientras grandes migraciones cambiaban  el panorama étnico de Mesoamérica.

Asentamientos como Tula Chico, Xochicalco, Teotenango y Cacaxtla lograron disfrutar de la reorganización económica y política de la región, creando espléndidas, pero efímeras formas artísticas que se distinguían por un notable eclecticismo y la aparición de rasgos mayas en regiones donde nunca antes se había manifestado su influencia.

En la costa del Golfo, la ciudad de El Tajín, que había florecido durante el Clásico, dio muestras de prosperidad desarrollando un innovador estilo artístico y arquitectónico. E el valle de Oaxaca, Monte Albán vivió una grave crisis entre el 800 y 900 d.C., favoreciendo el desarrollo de centros que en otro momento tuvieron menor importancia en el valle. En el mundo maya, en cambio, la decadencia no se sintió de inmediato. Entre el 600 y el 900 d.C. las dinastías reinantes llegaron a su apogeo en ciudades como Tikal, Copán, Palenque y Yaxchilán, dando impulso al desarrollo de peculiares estilos artísticos regionales muy refinados. Hacia el 900 d.C., sin embargo la crisis se volvió muy violenta. Se interrumpió la construcción de monumentos y casi todas las grandes ciudades de las Tierras Bajas centrales fueron abandonadas para siempre.

El colapso no afectó a todo el mundo maya de la misma manera. En la península de Yucatán florecieron regiones que supieron aprovechar los grandes cambios que estaban ocurriendo y que fungieron como puente entre el mundo clásico y el nuevo panorama del Posclásico.


domingo, 22 de junio de 2014

Mesoamérica: El preclásico



A partir del año 2,500 a.C. empezaron a aparecer las primeras aldeas agrícolas sedentarias en Mesoamérica, comenzando así el primer horizonte mesoamericano, el preclásico. Los hogares de este periodo consistían en varios cuartos agrupados en torno a un patio. El patio era el área de trabajo y los cuartos fungían como dormitorios y almacenes.

También empezaron a surgir algunas aldeas que llegaron a alcanzar los mil habitantes. Entre estas villas se encuentra San José Mogote, que se fundó en el valle de Oaxaca. Hay evidencia de un intercambio comercial con otras regiones al encontrarse en excavaciones arqueológicas piezas de cerámica, conchas de tortugas, dientes de tiburón, entre otra cosas procedentes del Golfo de México.

Desde el 1,200 a.C., surge en Mesoamérica un gran desarrollo tecnológico y cultural.   La mejoría de las técnicas agrícolas permitió un incremento en la producción, mientras se desarrollaba la especialización laboral y la estratificación de la sociedad. Entre los años 1,200 y 400 a.C., se desarrolló en el Golfo de México la cultura olmeca que se caracterizó por el uso de la mampostería, el uso de la jadeíta y otras piedras verdes, y la representación del jaguar y de rasgos felinos asociados a la figura humana.

San Lorenzo, uno de los sitios olmecas más importantes, se construyó alrededor del 1,200 a.C., en lo que hoy es el Estado de Veracruz. Resaltan en este lugar sus estelas, tronos, cabezas colosales y otras esculturas colosales. Durante trescientos años San Lorenzo fue el centro político dominante de la región, hasta que, en el año 900 a.C., fue abandonado de manera abrupta. La Venta, que floreció entre  los años 900 y 500 a.C., en el actual Estado de Tabasco, se convirtió en el nuevo centro dominante, tomando el relevo de San Lorenzo.

Hacia el año 500 a.C., las manifestaciones olmecas se extinguen de Mesoamérica y son reemplazadas por varias culturas regionales cambiando  los estilos arquitectónicos.  En esa época se forma en en valle de Oaxaca la gran ciudad de Monte Albán. Era una ciudad que rebasaba los quince mil habitantes y la mayoría de sus esculturas evocaban la exaltación pública de la victoria militar. Todo esto indica que el crecimiento urbano y su hegemonía sobre la región se construyeron a base de una intensa actividad bélica.

Al sur de Mesoamérica, la etapa final del preclásico marcó cambios regionales en la región. Chiapas y la costa del Pacífico guatemalteca esta ocupada por grupos mixe-zoques, mientras que las Tierras Bajas y las Tierras Altas mayas eran habitadas por mayas. La interacción entre los mixe-zoques de la costa del Pacífico y los mayas de las Tierras Altas tuvo como resultado un extraordinario desarrollo artístico y cultural como Izapa, de filiación mixe-zoque, y Kiminaljuyú, de orígen maya, donde se desarrolló uno de los mejores estilos escultóricos de Mesoamérica. Mientras tanto, en las Tierras Bajas, comenzaron a establecerse importantes centro de poder como El Mirador, en Guatemala. Paralelamente a esta ciudad, se desarrollaría la ciudad de Tikal, que cobraría gran importancia durante los primeros años del periodo conocido como "clásico".

En el Valle de México, los diversos núcleos del preclásico fueron atraídos por los sitios de Cuicuilco, que en el año 700 a.C., se empezaba a construir su famosa pirámide circular, y Teotihuacan, donde iniciaba la construcción de las pirámides del Sol y de la Luna. La erupción del volcán Xitle, ocurrida en el año 50 a.C., destrozó Cuicuilco y abrió de esta manera para el desarrollo de Teotihuacan, que a la postre sería una de las ciudades más importantes y poderosas de Mesoamérica.


FUENTES

Nueva Historia Mínima de México, 1° edición, El Colegio de México/Secretaría de Educación del Gobierno del Distrito Federal, México, 2008

Pipitone, Ugo. "Oaxaca Prehispánica" en Documentos de trabajo del CIDE; Vol. 40. 2006 p. 1-43 

Quiñones Cetina, Lucía. "Del preclásico medio al clásico temprano, una propuesta de fechamiento para el área nuclear de Izamal, Yucatán" en Estudios de cultura maya; Vol. XXVIII. 2006 p. 51-65

Arlen F. Chase, Diane Z. Chase. "El norte y el sur política, dominios y evolución cultural maya." en Mayab; n. 8. 1992 p. 133-149

miércoles, 21 de agosto de 2013

Los códices mesoamericanos

El registro de los acontecimientos históricos y de las concepciones religiosas eran una parte fundamental para el sustento al poder de gobernantes, y al mismo tiempo legitimar los derechos territoriales de los pueblos mesoamericanos. Los códices forman parte de una gran tradición de sistema de registros mesoamericanos. Como éstos permitían guardar gran información en un pequeño espacio, se usaron para documentar actividades de las más diversas esferas de la vida del México prehispánico.

El sistema de registro que usaban los códices mesoamericanos precisaban de un complemento oral. Por este motivo, el arte de la memoria debió ser muy importante en la Mesoamérica antigua. Los maestros de las escuelas de los nobles enseñaban a los niños a interpretar los códices, pero también a memorizar sus historias.

Los códices se pintaban básicamente sobre dos tipos de materiales: la piel de venado y el papel de amate. Parece ser que el lienzo de piel de venado era el material preferido en la época prehispánica, mientras que el uso del papel amate predominó en la época colonial.  La pintura del códice no se realizaba directamente sobre el lienzo a utilizar; era necesario aplicar sobre la superficie una capa de estuco. Luego el tlacuilo (el encargado de dibujar los códices) procedía a realizar su trabajo sobre esa capa.

Entre los años 950 y 1150, surge en Cholula una tradición estilística e iconográfica conocida como Mixteca-Puebla. Las obras creadas en este estilo se caracterizan por su amplia gama cromática. en ella predominan los colores negro, café, ocre, amarillo, naranja, rojo y blanco. El estilo Mixteca-Puebla tuvo una gran difusión por toda Mesoamérica, donde los estilos y tradiciones locales coexistieron con las manifestaciones Mixteca-Puebla.

Los códices mesoamericanos conocidos, excepto los mayas, fueron pintados según las convenciones Mixteca-Puebla y, así, reflejan el estilo y la iconografía de esta tradición pictográfica. La figura de los códices están diseñadas para transmitir información de manera inequívoca. Al pintor no le preocupaba la verosimilitud de proporciones, posturas y anatomías, sino la claridad de las escenas.

Los principales acontecimientos históricos registrados por los códices mesoamericanos se vinculan con actos gubernamentales, en otras palabras, los soberanos son los protagonistas de esas historias. Aunque hace falta el relato oral que enriquecía las escenas, los códices conservados permiten conocer la gran importancia que los pueblos mesoamerianos asignaban a la conservación de sus tradiciones históricas.

Los códices mixtecos prehispánicos conforman un importante grupo de documentos cuya temática principal es la narración histórica y genealógica de los diversos linajes que gobernaron en el Posclásico. Los que sobrevivieron a la conquista española son los códices Bodley, Nuttall, Vindobonensis, Selden y Colombino-Becker. Cada uno de estos códices mixtecos comparten porciones significativas de la misma historia, biografía, genealogía, y asuntos rituales.

Los códices del "Grupo Borgia" de un conjunto de documentos que tienen en común el estilo y la temática. Cada uno posee un contenido calendárico ritual, el llamado tonalámatl, “almanaque de los destinos”, con el cual se realizaban predicciones favorables y desfavorables en función de combinaciones específicas de días, deidades y aves sagradas. Todos se encuentran en Europa. Quien los identificó como un grupo fue Eduard Seler, quien en 1887 inició el estudio e interpretación de su contenido, que aún hoy es base para las investigaciones modernas. Evidencias arqueológicas e iconográficas considerables indican que los códices del grupo Borgia fueron creados por confederaciones Tolteca-Chichimeca. Sus reinados fueron compuestos de varios y diferentes grupos étnicos pero los más influyentes fueron los nahuas del este de los estados mexicanos de Puebla y Tlaxcala.

Se conservan en la actualidad tres códices mayas de origen prehispánico: el Códice Dresden, el Códice París y el Códice Tro-Cortesiano. En los códices mayas aparecen algunas escenas pictográficas similares a las que vemos en los códices de la tradición Mixteca-Puebla, pero la mayor parte de su  se transmite por medio de su escritura.  Por sus materiales y técnicas de elaboración, los códices mayas eran similares a otros de Mesoamérica; su diferencia se limita al sistema de registro.

Desde los primeros días de la Conquista los españoles se dieron cuenta de que los códices indígenas podían serles de utilidad para administrar las nuevas tierras. Quienes destruyeron los códices indígenas acabaron aceptando y hasta promoviendo que se elaboraran nuevos manuscritos pictográficos para los fines de la administración colonial y para el conocimiento de las nuevas tierras. Desde los primeros años de la Conquista, la tarea de examinar las costumbres indígenas se convirtió en una iniciativa de los propios religiosos, quienes se sentían desarmados al no conocer las prácticas que se proponían erradicar. Una parte considerable del conocimiento de los códices pictográficos indígenas se debe a las investigaciones emprendidas por los frailes mendicantes.

Durante la Conquista, la mayor parte de los antiguos códices mesoamericanos fue destruida por los españoles. Varias bibliotecas se perdieron en la guerra de conquista y los frailes quemaron muchos códices para eliminar la idolatría. Ciertos códices fueron ocultados y salvados de la destrucción, lo cual permitió que se recordaran convenciones del arte pictórico y se realizaran copias.

Los pueblos nahuas produjeron una gran cantidad de códices históricos en la época colonial, copiando o recordando manuscritos anteriores a la Conquista. La mayor parte de estos documentos se elaboró para definir y legitimar la posición de los señoríos en la nueva situación colonial. Los relatos históricos nahuas, al igual que los otros pueblos de Mesoamérica, incluyen acontecimientos míticos referentes a los orígenes de los grupos y a las fundaciones de los pueblos.

Los libros fueron un instrumento fundamental en el cambio cultural producido en la Nueva España del siglo XVI, no sólo por sus textos, sino también por sus imágenes. Los pintores de códices del siglo XVI combinaban modelos de la antigua tradición mesoamericana con otros europeos, obtenidos en los libros impresos traídos por los españoles.