- El Preclásico, abarca desde 2500 a. C. cuando se extienden las aldeas agrícolas permanentes, hasta el 200 d. C.
- El Clásico, que abarca del año 200 al 900. Es el tiempo de esplendor de numerosas ciudades importantes en la que se construyeron grandes centros políticos y ceremoniales.
- El Posclásico que comprende desde el año 900 hasta la llegada de los españoles.
No sigas las huellas de los antiguos, busca lo que ellos buscaron.... Matsuo Bashoo
jueves, 30 de septiembre de 2021
Ciudades y sitios arqueológicos del Preclásico
domingo, 28 de febrero de 2021
Ceremonia nupcial en el México antiguo
Entre los antiguos pueblos nahuas del centro de México, la ceremonia nupcial era un acontecimiento de gran importancia. Cuando un joven tenia alrededor de los veinte años y la mujer los diecisiete, se les consideraba aptos para contraer matrimonio. Eran los padres de los futuros esposos quienes concertaban de antemano el matrimonio, aunque era la familia del hombre quien realizaba los primeros pasos de las gestiones necesarias para realizar la boda.
Solicitaban el servicio de una Cihuatlanque o casamentera que se encargaba de visitar a la familia de la novia solicitando la aprobación del matrimonio de su hija. Una vez que obtenían una respuesta afirmativa, los padres de los novios acudían con un sacerdote para evaluar la fecha más favorable para realizar la ceremonia nupcial. En el día de la boda, los invitados llegaban temprano a la casa del novio, quienes llevaban regalos para el futuro matrimonio. A estos invitados se les recibía con una fiesta y un gran banquete. Mientras tanto en la casa de la novia, era preparada y vestida para la ocasión mientras recibía concejos para tener un buen matrimonio. Ya en la noche, parientes del novio llevaban a la novia con su futuro esposo. La joven era llevada a cuesta por una matrona en una procesión de mujeres, quienes sostenían antorchas hechas de palos de pino. Todas ellas se dirigían a la casa del novio. Una vez ahí, era recibida por los padres del joven, quienes la conducían a un salón de la casa, en donde era esperada en un petate (estera) por el novio.
La joven se sentaba a la izquierda del hombre y era vestida por la medre del novio con un hermoso huipil. Mientras tanto la medre de la novia vestía a su futuro yerno con un ayatl (ayate) ricamente adornado. Enseguida eran atadas las puntas de sus ropas. Dos ancianos y dos ancianas les deban de comer y al finalizar la comida, les deban consejos de cómo ser un buen esposo y esposa, además de cómo debían de vivir. Se finalizaba el día con un gran banquete con todos los invitados presentes, en donde los novios se daban de comer mutuamente.
FUENTES
Bernardino de Sahagún, Fray, Historia General de las cosas de la Nueva España, tomo II, 3ra edición, México, Consejo Nacional para la Cultura y las Artes, 2002
Acosta, José de. Historia Natural y moral de lasIndias, 1ra edición, Madrid, Ediciones Atlas, 1954
Gamio de Alba, Ana Margarita. (1998). Matrimonio prehispánico azteca [Tesis de Maestría, Universidad Nacional Autónoma de México]
jueves, 31 de diciembre de 2020
El mercado de Tlatelolco
El mercado de Tlatelolco fue fundado durante la regencia del tlahtoani tlatelolca Cuacuauhpitzahuac entre los años 130 y 1409, cuando todavía eran subordinados de los tepanecas. Gracias a esto y al establecimiento de relaciones comerciales con diferentes grupos, convirtió a Tlatelolco en un poderoso centro político y comercial. Después de haber roto sus lazos con los tepanecas, las fuerzas de Tenochtitlan, al mando de Axayacatl, conquistaron Tlatelolco por lo que la administración del mercado pasó al dominio de los tenochcas.
El espacio que albergaba el mercado (tianquiztli en nahuatl) se conformaba de un gran plaza ubicada a un costado del principal templo (huey teocalli) de Tlatelolco. Esta plaza estaba delimitada por edificios rectangulares con portales que funcionaban como una especie de reguladores comerciales. Ahí se vigilaban las buenas prácticas comerciales a través de tres jueces que resolvían cualquier controversia. También habían agentes de seguridad que garantizaban el orden.
Los productos que se comercializaban en este mercado procedían principalmente de la Cuenca de México, aunque también existían productos procedente de lugares más lejanos. Entre los productos que se ofrecían se encontraban: frijol, maíz, chía, amaranto, chiles frescos y secos; los quelites (hierbas) como las acelgas, verdolagas, huazontles y espinacas; verduras como calabaza, jitomate, tomate, cuitlacoche, elote, chilacayote y aguacate; hierbas y raíces medicinales. También se comercializaban alimentos preparados como las salsas de tomate y jitomate; asados de carne, tortitas de limo del lago, tamales, tortillas, atole y dulces cristalizados. En este mercado había animales vivos como codornices, guajolotes, tórtolas, patos, perros y tuzas; huevos de codorniz, pato o guajolote, pericos, aves cantoras, águilas y gavilanes. Se encontraban diversas carnes como de venado, liebre y perro, además de pescado de agua dulce, gusanos y chapulines. No sólo alimentos se hallaban, también existían otros productos como vigas, maderos, leña, tules y ocote; productos elaborados como objetos cerámico, pieles curtidas de puma; mantas, ropa, y diversos productos hechos en hueso, piedra, madera y concha.
Entre las mercancías que provenían de lugares más allá de la Cuenca de México se encontraban: miel, tabaco, copal, papel amate, sal de mar, cal, chapopote y hule; algunas frutas como el chico zapote, el zapote negro, el mamey, cacao y vainilla; aves de hermosos plumajes, pescado de mar, plumas ricas de numerosos colores, distintas piedras preciosas, metales preciosos, madera, concha, herramientas de cobre, navajas de pedernal, mantas e hilos de algodón en diferentes colores y hechuras, tinturas como la grana cochinilla, pieles curtidas de jaguar, ocelote, nutria, objetos cerámicos, ropa e hilos de algodón y maguey en diferentes colores, entre otros objetos.
También se vendían tlacotin o esclavos, estos podían ser de diferentes edades y sexo.
En el mercado de Tlatelolco se utilizaba el trueque, aunque también se buscaba cambiar los productos necesitados por una cantidad de semillas de cacao o por unas mantas pequeñas llamadas patolcuachtli.
Díaz del Castillo, Bernal, Historia de Nueva España y islas de tierra firme, 5ta edición, México, Editores Mexicanos Unidos, 1993
Durán, Diego, La historia verdadera de la conquista de la Nueva España, México, Imprenta de Ignacio Escalante, 1880
Bernardino de Sahagún, Fray, Historia General de las cosas de la Nueva España, 3ra edición, México, Consejo Nacional para la Cultura y las Artes, 2002
lunes, 30 de noviembre de 2020
Vestimenta prehispánica de Mesoamérica
En la época prehispánica en Mesoamérica, los trajes que vestían sus habitantes variaban sobre todo en color, textura y ornamentación, manteniendo generalmente formas básicas. Al parecer, el uso de los vestidos de algodón estaba reservada a las clases privilegiadas. Por otro lado las personas comunes vestían de fibras de henequén y telas burdas de algodón.
La tilmatli o tilma, era una prenda exterior usada exclusivamente por los hombres. Consistía en una manta de algodón que cubría el torso y parte de las piernas. Generalmente, en el caso de los pipiltin o la clase privilegiada iba atada al hombro derecho, mientras que los macehuales o las personas que estaban en un estrato más abajo la sujetaban al frente. También era usada en forma de una capa. Estas vestimentas siempre tuvieron colores de fondo y figuras tejidas, estilizadas y por lo común simbólicas. Entre mayor el rango social, mayor era la decoración de su tilmatli
Por su parte, las mujeres usaban la cueitl o falda que consistía en un paño rectangular que se enredaba alrededor de la cintura y se sujetaba con una cinta llamada nelpiloni, que hacía las veces de cinturón. Esta especie de falda cubría a las mujeres de todo rango social. La distinción de estrato en esta prenda no dependía de la forma sino de la decoración o carencia de ella. También vestían el huipil, una de las prendas más características de Mesoamérica. Consiste en la unión de dos o más lienzos que forman una túnica suelta y sin mangas. Así mismo las mujeres además usaban el Quechquémitl que está conformado por dos rectángulos cosidos, de manera que los picos caen al frente y por atrás, formando triángulos.
FUENTES
Bernardino de Sahagún, Fray, Historia General de las cosas de la Nueva España, 3ra edición, México, Consejo Nacional para la Cultura y las Artes, 2002
Historia y presente del vestido en el México prehispánico, 1a edición, México, Fundación Cultural Armella Spitalier, 2008
martes, 31 de marzo de 2020
Mujeres como protagonistas en la Historia de México
La mujer ha tenido un papel muy relevante en la Historia de México, destacando en diferentes campos. Esta es una breve historia de algunas mujeres que dejaron huella en su paso por la Historia.
Antes de que existiera la idea de lo que hoy conocemos como México, existieron en Mesoamérica importantes personajes femeninos que tuvieron impacto en la historia. Entre ellas se encuentra Macuilxochitzin, una poetisa del siglo XV, hija de Tlacaelel, quien fuera uno de los principales consejeros de varios tlatoanis mexicas. Su nombre significa 5-Flor, llamándose así, quizás porque nació precisamente en esa fecha o tal vez por su afición a la poesía, ya que Macuilxochitl era la deidad de las artes, canto y la danza. Al ser hija de Tlacaelel, creció y se educó entre las altas esferas de Tenochtitlan. Lamentablemente sólo sobrevive un poema que verosímilmente puede atribuirse a Macuilxochitzin, que trata sobre las conquistas de Axacayacatl, gobernante mexica. Todo lo que se sabe de ella es gracias a los cronistas e historiadores que surgieron después de la conquista española, quienes la describen como una mujer que se distinguió en el arte de la poesía.
sábado, 30 de noviembre de 2019
Las exequias en el mundo nahuatl prehispánico
Tras el fallecimiento de una persona se iniciaba un ritual complejo que tenía como objetivo el del separar al difunto del mundo terrenal haca el lugar del inframundo que le corresponde.
miércoles, 31 de octubre de 2018
Miccacuicatl, los cantos mortuorios
En el mundo nahua prehispánico, los cantos mortuorios, conocidos en nahuatl como Miccacuicatl (su plural Miccacuicah), ocupaban un lugar predominante dentro de los rituales que se tenían hacia los muertos
El miccacuicatl se divide en géneros expresivos orales que dan distintos matices del dolor y angustia, Estos cantos mortuorios se establecen en el llanto acompañados con danza. Entre los diferentes cantos se pueden nombrar:
Miccachoquiztli (el llanto mortuorio) Se caracteriza por los llantos, lamentaciones y los aullidos que las personas dedican a sus muertos.
Tlaocolcuicatl (canto de lamentación) Aquí los gritos de desesperación, las súplicas, sollozos y gemidos se mezclan con el ritmo de los tambores, caracoles y palabras poéticas que se recitan en el lugar.
Icnocuicatl (canto de orfandad) En estos cantos prevalecía la resignación, en donde se expresaban sentimientos de tristeza y angustia.
Cococuicatl (canto de tórtolas) Estos eran cantos románticos-eróticos que se cantaban en festejos matrimoniales. Sin embargo, en rituales funerarios, estos cantos lamentaba la pérdida del cónyuge ya fuera hombre o mujer.
Atequilizcuicatl (canto de vertimiento de agua) Estos se cantaban en rituales mortuorios previos a la cremación. La persona encargada del ritual envolvía al cadáver en una mortaja de papel amate y de mantas blancas después de lo cual vertía agua sobre el bulto amortajado.
Tzocuicatl (canto de suciedad) Una vez puesta la ofrenda delante del muerto, los cantores tocaban tus tambores empezaban a cantar cantos de luto y de la suciedad que el luto y lágrimas trae consigo.
Xochimiquizcuicatl (canto de muerte florida) Estos cantos eran dedicados a quienes morían en el campo batalla o en la piedra de sacrificio. Para quienes morían en batalla, estos cantos estaban llenos de alegorías a la guerra con mucha euforia. Quienes morían en sacrificio, los cantos se enfocan
al corazón ofrendado y a la persona que lo ofreció.
viernes, 1 de diciembre de 2017
Fiestas de difuntos en el México prehispánico
viernes, 30 de junio de 2017
Elementos prehispánicos en Rokka no Yuusha
Rokka no Yuusha trata la historia de 6 héroes elegidos por los Dioses del Destino que deben de luchar contra el Demonio que ha revivido desde las profundidades del infierno. Esta historia de fantasía está basado en un mundo el cual contiene una gran cantidad de elementos prehispánicos mesoamericanos.
domingo, 30 de octubre de 2016
Los lugares de la muerte en el mundo prehispánico nahua
domingo, 31 de enero de 2016
Los tlatoanis de México-Tenochtitlan
Dentro de la antigua ciudad de México-Tenochtitlan, el máximo cargo de la jerarquía política ostentaba el título de tlatoani, que del nahuatl significa "El que habla". Sólo podían acceder a este cargo los descendientes del linaje del primer tlatoani que gobernó a los mexicas. Además, un concejo formado por varios miembros de la "nobleza" escogían al mejor candidato con las cualidades necesarias para gobernar eficazmente. Tras la muerte del tlatoani, este mismo concejo se reunía para elegir al sucesor.
jueves, 28 de agosto de 2014
Mesoamérica: El Posclásico
lunes, 28 de julio de 2014
Mesoamérica: El Clásico
El periodo Clásico fue el momento de máximo esplendor de Mesoamérica; en sus primeras etapas vio establecerse las grandes tradiciones regionales mesoamericanas, principalmente la teotihuacana, la zapoteca y la maya. En este periodo las técnicas agrícolas lograron un mayor desarrollo, se consolidó el papel de los grandes núcleos urbanos y tomó forma un vasto sistema comercial, gracias a la acción de Teotihuacán, cuya influencia se dejó sentir hasta las más lejanas regiones mesoamericanas.













