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lunes, 30 de noviembre de 2015

Mujeres guerreras de la antigüedad


A lo largo de la historia, han existido mujeres con grandes dotes en el arte de la guerra que han peleado por sus ideales. Estas mujeres han demostrado grandes habilidades en el campo de batalla y han sido reconocidas como excelentes "mujeres guerreras"

La señora Seis Mono-Quexquémitl de Guerra fue uno de los principales personajes en la historia de la Mixteca prehispánica del siglo XI. Fue hija del gobernante de Jaltepec, el señor Diez Águila, cuya familia estuvo inmersa en diversos conflictos políticos. Debido a estos sucesos, Seis Mono se convertiría en la única heredera al poder. Aconsejada por una importante sacerdotisa, la señora Nueve Hierba, se comprometió con el gobernante de Lugar del Bulto de Xipe, el señor Diez Viento.  En un viaje, en preparación de su boda, la señora Seis Mono fue insultada por dos personajes procedente del Monte de la luna y del insecto. Tras consultar con la sacerdotisa Nueve Hierba, atacó y conquistó el lugar. En los códices se le representa a ella misma tomando prisioneros. Gracias a estas hazañas militares, Seis Mono se ganó el sobrenombre de Quexquémitl (prenda de vestir femenina) de Guerra. Posteriormente el poder de la señora Seis Mono sucumbiría ante el ataque de otro importante personaje de la Mixteca, Ocho Venado, Garra de Jaguar. Ella y su familia serían sacrificados por Ocho Venado, sobreviviendo sólo su hijo menor Cuatro Viento, que al final, derrotaría a  Ocho Venado y vengaría la muerte de su familia.

Tomoe Gozen fue una onna bugeisha (guerrera samurái), quien vivió  durante el periodo de las Guerras Gempei (1180–1185). Antiguos escritos japoneses, como el Heike Monogatari, la describen como una mujer hermosa con una piel blanca, cabello largo y de bella facciones. Era considerada como una experta espadachina y una excelente arquera. Participó en las  Guerras Gempei, en el bando del clan Minamoto, quienes se enfrentaron al clan Taira, por el control del Japón. Su participación destacó entre los demás samuráis. Diversas fuentes hablan sobre la vida de Tomoe Gozen. Una de ellas menciona que tras la victoria del clan Minamoto, a su esposo se le acusó de traición, por lo que Tomoe Gozen moriría en la Batalla de Awazu a lado de su marido. Sin embargo, en el Heike Monogatari dice que Tomoe Gozen no estuvo casada con Minamoto no Yoshinaka, sino que sólo era su asistente, además de que ella sería una de las pocas sobrevivientes de aquella batalla. Otras fuentes mencionan Tomoe fue derrotada por Wada Yoshimori, un importante comandante militar y se convirtió después en su esposa. convirtiéndose en monja budista tras la muerte de éste.

Juana de Arco fue una heroína militar francesa, que posteriormente fue santificada. Conocida también como la Doncella de Orleáns, nació en Domrémy el 6 de enero de 1412. Con tan sólo 17 años, encabezó el ejército francés durante la Guerra de los Cien Años. Tras convencer al rey Carlos VII de expulsar a los ingleses de Francia. Juana de Arco dirigió al ejército real francés en el sitio de Orleáns, la batalla de Patay y otros enfrentamientos que tuvieron lugar entre 1429 y 1430. Gracias a estas campañas militares, el poder de Carlos VII se revitalizó, permitiendo así su coronación.  Posteriormente, Juana fue capturada por los borgoñones y entregada a los ingleses. Los clérigos la condenaron por herejía y fue quemada viva en Ruan, al noroeste de Francia. Después de veinticinco de su condena,  el rey Carlos VII instigó a la Iglesia a que revisara el juicio inquisitorial de Juana de Arco, sin embargo el papa Nicolás V se negó hacerlo. Su sucesor, el papa Calixto III  reabrió el caso y reconoció la inocencia de Juana de Arco y se declaró herejes a los jueces que la habían condenado. En 1909 fue beatificada por el papa san Pío X y posteriormente declarada santa en 1920 por el papa Benedicto XV.

Tomiris fue reina de los masagetas, un pueblo escita que se asentó al este del mar Caspio. Según  Heródoto, el rey persa Ciro II el Grande quiso casarse con ella, sin embargo, al ser rechazado decidió invadir su territorio. Las fuerzas de Ciro II lograron tomar como prisionero al hijo de reina Espargapises y  a un gran número de tropas escitas. Tras esos sucesos, la reina Espargapises  se suicidaría. Para vengar esa afrenta, la reina Tomiris comandó personalmente a su ejército para enfrentarse al rey persa. En esa batalla, Tomiris derrotó a Ciro II y en el campo de batalla encontró su cuerpo muerto. Tomiris lo decapitó y sumergió la cabeza en un odre (recipiente hecho de cuero)  repleto de sangre.

Boudica fue una reina guerrera de los icenos (tribu britana), que acaudilló a varias tribus britanas, en contra la ocupación romana, en las islas británicas entre los años 60 y 61 d. C. Las fuentes romanas la describen como una mujer sumamente inteligente, alta, de voz áspera y mirada feroz, cabello pelirrojo hasta la cadera, túnica de muchos colores y un manto grueso ajustado con un broche. El primer objetivo de la rebelión que lideró Boudica fue Camulodunum, una antigua ciudad britana  que se había vuelto una colonia romana.  El ejército de Boudica sitió y destruyó la ciudad, matando a todos sus habitantes. Posteriormente, Boudica derrotó a una Legión Romana y atacó las ciudades de Londinium y Verulamium, incendiándolas y masacrando a todos sus habitantes. Las fuerzas de Boudica se enfrentaron a las tropas de Cayo Suetonio Paulino, gobernador de Britania, en la batalla de Watling Street.  A pesar que los romanos estaban en gran inferioridad numérica, gracias a su disciplina lograron derrotar a un numeroso, pero muy desorganizado ejército britano. Tras esta derrota, Boudica acabó suicidándose con veneno para evitar que los romanos la atraparan.

Zenobia fue la segunda esposa del príncipe Odenato de Palmira y reina del Imperio de Palmira entre 267 y 272. Odenato fue un príncipe aliado del Imperio romano, pero fue asesinado en el 267 y entonces Zenobia tomó el poder a nombre de su joven hijo heredero, Valbalato. Aprovechando las disputas internas de Roma,  Zenobia intentó crear su propio imperio con la intención de hacer frente a las fuerzas romanas y sasánidas. Las campañas militares de la reina de Palmira le permitieron crear un imperio que abarcaba toda el Asia Menor e incluso logró tomar Egipto para su hijo. Zenobia llegó a ser conocida como "la reina guerrera", ya que dirigía personalmente a su ejército. También se le ha descrito como una buena jinete, capaz de caminar tres o cuatro millas con sus soldados a pie. Gobernó Egipto hasta el año 272, cuando fue derrotada y enviada como rehén a Roma por el emperador Aureliano. Algunas fuentes mencionan que Zenobia murió durante su cautiverio en Roma. Otras fuentes mencionan que Aureliano quedó tan impresionado por Zenobia que la liberó, otorgándole una villa en Tibur viviendo como una matrona romana más.



viernes, 30 de octubre de 2015

Mercenarios de la antigüedad



Un mercenario es aquel soldado que participa en algún conflicto bélico buscando algún beneficio económico o personal, dejando muchas veces a lado ideologías o nacionalidades. A lo largo de la historia han existido guerreros o incluso pueblos que han prestado sus servicios como mercenarios.

Antes de convertirse en un Estado poderoso que dominaría gran parte de Mesoamérica, los mexicas, en sus inicios, estuvieron sujetos a los señoríos que se establecieron antes de su llegada a la Cuenca de México. A principios del siglo XII, Culhuacan era un señorío que peleaba por el control, por lo que inició una campaña de conquista, utilizando a los mexicas como mercenarios. En 1323, el gobernante de Culhuacan ofreció la libertad de su vasallaje, si derrotaban y conquistaban a Xochimilco, un señorío vecino. Tras la victoria en esa batalla, los mexicas se presentaron ante el gobernante de Culhuacan  para entregarle las orejas de ocho mil prisioneros como símbolo de su triunfo. Con esto, los mexicas lograron salir como pueblo libre del inhóspito lugar donde se les había permitirse asentar en un principio, a otro mejor.

Con el nombre de Lansquenete se les conoció a algunos mercenarios alemanes que tuvieron lugar entre el siglo XV y el XVII. En sus inicios, los lansquenetes eran siervos que peleaban en calidad de peones, y servían a los caballeros como palafreneros (criados que llevaban el caballo cogido del freno), armado solamente con una pica. Posteriormente se formaron como cuerpos independientes de piqueros, que se distinguían por llevar vistosos uniformes y llegaron a constituir la base de la infantería alemana del Renacimiento. Los lansquenetes pelearon también en España mientras reinaba la casa de Austria. Estos guerreros estarían presentes como mercenarios en diversas campañas imperiales a lo largo del siglo XVI

En Japón, a mediados del siglo XVI, el grupo de mercenarios Saika tomó un rol importante en los conflictos bélicos de aquella época. Estos mercenarios contaban con el apoyo de los Ikkō-ikki (bandas de campesinos, monjes y nobles locales que estaban en contra del gobierno samurái entre los siglos XV y XVI) y dificultaron enormemente el avance de las fuerzas de Oda Nobunaga. Su líder fue Saika Magoichi, quien armó a sus tropas con arcabuces y adoptó el Yatagarasu (cuervo de tres patas) como su escudo de familia. Los mercenarios Saika participaron en el asedio del templo, Ishiyama Hongan-ji, principal fortaleza de los Ikkō-ikki, con 3.000 hombres armados para su defensa de los ataques de Oda Nobunaga.

Los mercenarios suizos fueron soldados que se destacaron en el campo de batalla con ejércitos extranjeros, especialmente  especialmente junto a la tropas francesa  a través de la Edad Moderna europea. Su reputación como soldados notables fue gradualmente creciendo con el tiempo, convirtiéndose en tropa mercenaria más buscada. La forma de guerrear de los  mercenarios suizos consistían en ataques masivos por medio de largas columnas de piqueros y alabarderos. En las obras de Nicolás Maquiavelo hay referencias del sistema de ataque y de las costumbres de estos mercenarios. 

Durante las Cruzadas, los turcopolos fueron arqueros montados que se emplearon como mercenarios. Estos guerreros podían ser turcos cristianizados, mestizos, e incluso selyúcidas cristianizados y cristianos ortodoxos sirios bajo dominio latino. Fueron empleados por los templarios para eliminar la amenaza que representaban los arqueros musulmanes, además de neutralizar su caballería. También sirvieron como caballería ligera, cumpliendo el rol de hostigadores y exploradores. Los caballos de los turcopolos eran más livianos y veloces que los de las tropas occidentales, y por lo general su armadura consistía sólo en un jubón acolchado y un casco cónico de acero.









martes, 25 de febrero de 2014

Unidades únicas de Age of Empires II




En Age of Empires II, cada civilización tiene también una unidad única y guerreros con nombres más o menos históricamente precisos. Son unidades especiales y muy poderosas que se pueden entrenar en los castillos, y en algunas civilizaciones en cuarteles, muelles o iglesias.

Guerreros águila y jaguar. Dentro del ejército mexica (azteca) existieron órdenes militares vinculadas al jaguar y al águila. Conceptualmente, parece no haber ninguna diferencia entre estos tipos de guerreros. Estos términos probablemente significaban las diferencias en el atuendo de los guerreros en lugar de las distinciones internas que existieran entre las órdenes. Sólo los nobles podrían ser admitidos en las órdenes militares, sin embargo su entrada dependía de la destreza militar y capacidad demostrada en el campo de batalla. Sus trajes que representan pieles de águila y jaguar, animales que evocan al mito del quinto sol, son símbolos recurrentes en el arte mesoamericano. Las pieles de los jaguares y de las águilas son tomadas en Mesoamérica como símbolos de los animales más fuertes, más astutos y carniceros. La casa de las órdenes militares águila y jaguar, también sirvió como el lugar de reunión del consejo de guerra, donde se discutían y decidían los asuntos militares.

Arquero de plumas. El arco fue introducido en la zona maya durante el siglo XI de nuestra era En Mesoamérica solamente se llegó al desarrollo del arco simple. Los arqueros mayas llevaban en sus carcajes  flechas con  puntas de pedernal y dientes de pescados. Los proyectiles eran elaborados de cañas o carrizos huecos, lo cual los hacía más ligeros para alcanzar distancias mayores. La altura del arco no era mayor a los 1.6 metros, y eran elaborados con madera de chulúul.

Catafracta. El catafracto era una unidad de caballería pesada en la que tanto el jinete como el caballo portaban armadura. Tras su uso regular por parte de los persas, los catafractos fueron adoptados como tropas de élite romanas. Posteriormente fueron adoptados por el  Imperio bizantino, convirtiéndose en una fuerza de choque casi irresistible. Los catafractos bizantinos llevaban una armadura con escamas en el torso, cota de malla cubriendo completamente la cara, bandas de metal o cuero duro en los antebrazos, un escudo pequeño y un casco. Los caballos también solían estar protegidos por una cota de escamas. Tras la derrota bizantina en la batalla de Manzikert en el año 1071, a manos de los turcos selyúcidas, los catafractos cayeron en desuso.

Invasor de pastos. La fuerza de los celtas se encontraba en la infantería. Los guerreros a pesar de no llevar ningún tipo de protección aparte de su escudo combatían  cuerpo a cuerpo con el enemigo. Durante la batalla se tocaba el carnyx, un instrumento de viento celta que se utilizó para incitar a las tropas a la batalla e intimidar a los oponentes. durante ese momento, infantería corría hacia el enemigo de forma impetuosa intentando romper las filas enemigas.

Carro de guerra. El Hwacha era un arma corena que fue desarrollado en los años 1400 y consistía en una carretilla de dos ruedas que sostenía una plataforma de lanzamiento llena de agujeros donde se insertaba la munición. Su uso fue ampliamente extendido durante las invasiones japonesas a Corea, ya fuera dentro de las fortificaciones o en los barcos. (Esto es lo más cercano que pude encontrar sobre el carro de guerra coreano)

Barco tortuga. El Barco tortuga fue una galera desarrollada en Corea en el Siglo XV. El barco tortuga se hizo famoso después de que el almirante coreano Yi Sun Sin y su subordinado, el teniente Na Dae Yong, los utilizaran en la guerra que lucharon los coreanos para evitar la invasión de Japón entre 1592 y 1598. Este tipo de embarcación contaba con una armadura cubriendo el techo de la nave, que protegía a marineros y remeros. Esta protección estaba formada por planchas de madera que impedían al enemigo abordar la nave. Por la boca de la cabeza de dragón en el frente se liberaban vapores y humos para ocultar al barco del enemigo. Además contaban con poder de artillería, otorgado por una carga de 11 cañones por banda, dos en la popa y uno en proa. La propulsión de los barcos tortuga era generada por un conjunto de velas sobre el barco y por los remeros que se encontraban dentro de la nave. 

Chu-ko-nu. La chu-ko-nu es una ballesta en la que las acciones de tensar el arco, colocar la flecha y disparar se pueden lograr con el simple movimiento de una mano. Esto permite disparar a un ritmo mucho más rápido en comparación con una ballesta normal. El primer registro histórico sobre esta arma data de la dinastía china Zhou en el año 1064 a. C. En ese documento se refieren al invento de una ballesta automática durante la dinastía Han (c. 200-220 a. C.) en China. La chu-ko-nu se empleó por última vez en la Primera guerra sino-japonesa (1894-1895). Esta arma era sumamente fácil de fabricar y usar y, en las manos de un soldado entrenado, podría lanzar fácilmente diez flechas en quince segundos.

Conquistador. El término "Conquistador" se refiere de forma genérica a los soldados y exploradores españoles que durante los siglos XVI y XVII conquistaron y poblaron grandes extensiones de territorio en América y Filipinas, incorporándolas a los dominios de la Monarquía española. La exploración y conquista de América tuvo lugar durante la llamada era de los descubrimientos, la cual siguió a la llegada de Cristóbal Colón en 1492.

Misioneros. Con la Contrareforma, las órdenes religiosas constituyeron una parte fundamental de ésta. Consolidaron las parroquias rurales, ayudaron a consolidar la piedad popular por medio del ejemplo y el cuidado de pobres y enfermos, y sirvieron para contener la corrupción dentro de la Iglesia. Durante la conquista y colonización española y portuguesa de América, los misioneros eran los encargados de construir asentamientos en las zonas más alejadas de los centros cívicos de la época. También eran los encargados de evangelizar a los naturales de esas zonas. Entre los misioneros había distintas formas de convertir a los indígenas. Unos pensaban simplemente  en destruir los templos, prohibir los distintos rituales y castigar a quienes insistieran en practicarlos. Otros creían que era necesario convencer a los indígenas mediante la prédica y el ejemplo; para lograrlo deberían conocer la lengua y las costumbres de cada pueblo y tratar humanamente a las personas.

Lanzador de hachas. La francisca es un hacha de guerra germana blandida a una mano, útil para el combate cuerpo a cuerpo y como arma arrojadiza. Fue utilizada y popularizada por los francos entre los siglos V y VIII. Las tropas francas arrojaban la francisca desde una distancia de diez a once metros. Al lanzarlas en gran número, se buscaba más atacar a un grupo de enemigos que a un guerrero en particular.

Huscarles. Los huscarles fueron una tropa especial encargada de la defensa personal de los reyes escandinavos durante la Edad Antigua y la Edad Media. Los huscarles, generalmente iban armados con la "hacha danesa" y llegaron a reunir 2000 miembros en algunos reinos. Los huscarles fueron introducidos en Inglaterra tras la conquista del rey danés Canuto el Grande en 1016. Tras la victoria de los reyes sajones en Inglaterrra,los reyes conservaron el servicio de los huscarles. El ocaso de estos llegó con la derrota sajona en la Batalla de Hastings (1066), donde la gran mayoría murió a manos de los invasores normandos de Guillermo el Conquistador. Algunos de ellos lograron escapar hacia el continente, donde se convirtieron en mercenarios de distintas casas reales de Europa. Una parte de estos huscarles entró al servicio del Imperio bizantino en el siglo XII, donde se fundió con la Guardia varega de origen vikingo que protegía al emperador.

Tarcano. Los hunos eran excelentes jinetes, que entrenaban para la monta desde corta edad, y se cree que fueron los primeros en utilizar el estribo, elemento de suma importancia para aumentar el poder de lucha de un hombre a caballo con la lanza en ristre. Sembraron el terror en sus enemigos por la rapidez con la que se movían y cambiaban de caballo varias veces al día para mantener este dominio. Una segunda ventaja fueron los arcos compuestos, bastante superiores a cualquier arma utilizada en aquella época en Occidente. De pie y apoyados en los estribos, podían disparar por el frente, por los costados y por detrás. Sus tácticas se caracterizaron por la sorpresa, los ataques relámpago y el terror que producían después. Constituían un ejército de caballería ligera y su estructura política se basaba en un líder carismático que les guiaba hacia un objetivo.

Arquero de tiro largo. Los arcos de largo alcance se originaron en Gales y de allí pasaron a Inglaterra. Eran arcos de casi dos metros fabricados de una sola pieza de madera, normalmente tejo. El arco de largo alcance disparaba flechas de un metro. Las flechas podían tener puntas anchas que penetraban las armaduras de cuero y causaban laceraciones, y se utilizaban para combatir a  la infantería. También existían flechas de punta estrecha que penetraban la malla o los petos y se disparaban contra los guerreros con armadura. Para disparar el arco de largo alcance era necesario tener bastante entrenamiento y práctica. Los hombres expertos en este tipo de arma podían disparar seis flechas bien dirigidas por minuto. Esta clase de arco acertaba blancos a larga distancia y era bastante potente. Los numerosos contingentes de arqueros experimentados fueron una fuerza devastadora en muchos de los campos de batalla de la Edad Media. Podían disparar tanto flechas individuales como una lluvia de flechas hacia una zona determinada.

Samurái. Los samuráis fueron un grupo de guerreros de élite del antiguo Japón. El ascenso de estos guerreros había comenzado durante el siglo XI y para el siglo XII, gracias a las disputas internas entre las facciones Minamoto y Taira, el samurái se había convertido en la figura suprema. El primer deber de un samurái era morir por su señor. Su destreza en la batalla la adquiría al cabo de años de riguroso adiestramiento orientado a fortalecer el carácter y la realización de proezas físicas. A pesar de los rigores del adiestramiento de un samurái, sus métodos de combate se basaban el el principio de "suavidad" aplicada con destreza. El código conocido como "bushido" exigía una entrega casi religiosa a la vida militar, en que las penalidades físicas regían  y una muerte heroica en la batalla era la meta más honorable.

Mangudai. Los mongoles eran cazadores y pastores nómadas cuya vida transcurría a caballo de sus potros esteparios. Aprendían a montar y a utilizar las armas, en especial el arco compuesto, a temprana edad. Los mongoles combatían principalmente como arqueros de caballería ligera (sin armadura) y usaban el arco compuesto. Este era un arma compacta de impresionante alcance y poder de penetración. Los arcos compuestos estaban formados por láminas de madera o tiras de hueso atadas juntas. Las láminas los convertían en arcos poderosos, pero requerían mayor fuerza y entrenamiento que el arco común. Una variante del arco compuesto tenía los extremos curvados hacia fuera. Este arco curvo era de mayor potencia y requería un alto grado de fuerza y destreza. Los ejércitos mongoles contaban con la potencia de sus disparos, su habilidad para desplazarse con rapidez y la reputación de crueldad que llegó a acompañarles.

Elefantes de guerra. Se tiene registro del uso del elefante para la guerra desde el año 1100 a. C., en el Valle del Indo. Introducidos desde Oriente, el uso militar de los elefantes pasó al Imperio persa, donde fueron empleados en varias campañas. El rey persa Darío III empleó elefantes de guerra en contra de Alejandro Magno  durante la batalla de Gaugamela en 331 a.C.  Durante el imperio sasánidas, se emplearon elefantes en muchas de sus campañas militares contra sus enemigos occidentales. Durante la Batalla de Avarayr, los elefantes del Imperio aplastaron a los rebeldes armenios. El cuerpo de elefantes estaba en primera posición. Los elefantes actuaban caminando con torres en los campos de batalla y causaban el pánico y el desorden en las filas enemigas, creando aberturas en las líneas que la caballería podía aprovechar.

Mamelucos. Los mamelucos fueron esclavos, procedentes de Asia Central, de las zonas del Mar Negro y más al norte, islamizados e instruidos militarmente que en sus inicios sirvieron como soldados a las órdenes de los distintos califas abásidas.  En un principio, los mamelucos resultaron ser de vital importancia por sus aptitudes militares y llegaron a ocupar importantes puestos políticos de confianza en el régimen. A medida que los califas se debilitaban, los esclavos empezaron a ganar poder. En Egipto, debido a su igual procedencia, el uso por ellos de la misma lengua distinta de los territorios donde se instalaban, su misma condición militar, su reconocido prestigio en el arte de la guerra y la historia personal de cada uno, similar a sus compañeros, les hicieron convertirse en un poder en sí mismo que no tardó en formar su propio sultanato

Caballeros de la Orden Teutónica. El origen de la orden de Santa María de los teutones se remontan en plena tercera Cruzada (1190).En un principio fue un hospital alemán erigido en las cercanías de la ciudad y Acre y para 1198 se había convertido en una orden militar. Tras la caída de Acre, los Caballeros Teutónicos abandonaron Tierra Santa y se centraron en la lucha en contra los paganos prusianos y lituanos del Báltico. En 1309 mudaron sus cuarteles de Venecia a Marienburgo (hoy Malbork, Polonia) y tomaron el control de la costa báltica hasta el Golfo de Finlandia. En 1410 los ejércitos de Jagiello, gran duque de Lituania, derrotaron a los Caballeros Teutónicos en la batalla de Tannenberg. Con la casi aniquilación de la Orden y con la muerte de su Gran Maestre, ésta entró en decadencia. En 1525, el último gran maestre, Alberto de Brandeburgo-Ansbach, convertido al protestantismo, disolvió la orden y transformó su territorio en un ducado secular. En 1834, el emperador austriaco restableció la Orden como una sociedad eclesiástica honoraria.

Jenizaros. Los jenízaros  constituían unidades de infantería con alto nivel de entrenamiento, entre sus muchas misiones destacaba la de ser los encargados de la custodia y salvaguarda del sultán otomano. El cuerpo fue creado por el Sultán Murad I alrededor de 1330 y fue abolido en 1826 por órdenes del Sultán Mahmud II. Los jenízaros eran adiestrados bajo una disciplina estricta con duros entrenamientos físicos, enseñanzas en el manejo de armas de la época y tácticas militares, así como una impecable educación, aprendiendo diversos idiomas, literatura, contabilidad, entre otras ciencias y artes.

Guerreros en trance. Los berserker eran guerreros vikingos que combatían semidesnudos, cubiertos de pieles. Entraban en combate bajo cierto trance de perfil psicótico, casi insensibles al dolor. Se lanzaban al combate con furia ciega, incluso sin armadura ni protección alguna. Se cree que su resistencia e indiferencia al dolor provenían del consumo de hongos alucinógenos o por la ingesta de pan o cerveza contaminados por un hongo parsito con alto contenido de ácido lisérgico, precursor del LSD. En 1015, el jarl (conde) de Noruega declaró a los berserkers fuera de la ley, posteriormente Islandia hizo lo propio y hacia el siglo XII los berserkers ya habían desaparecido.

Barcos dragón. Un drakkar es una embarcación que data del período comprendido entre los años 700 y 1000. Fue utilizada por los escandinavos, sajones y vikingos en sus incursiones guerreras tanto costeras como del interior. Eran embarcaciones largas, estrechas, livianas y con poco calado, con remos en casi toda la longitud del casco. Durante el siglo IX se incluyó un único mástil con una vela rectangular que facilitaba el trabajo de los remeros, durante las largas travesías. En combate, la variabilidad del viento y la rudimentaria vela convertían a los remeros en el principal medio de propulsión de la nave.


Fuentes:

Trejo, Silvia. "La imagen del guerrero victorioso en Mesoamérica". Estudios de Cultura Náhuatl; Vol. 31. 

Monjaráz-Ruiz, Jesús. "Panorama general de la guerra entre los aztecas". Estudios de Cultura Náhuatl; Vol 12.

Aoyama, Kazuo. "La guerra y las armas de los mayas clásicos: puntas de lanza y flecha en Aguateca y Copán". Estudios de Cultura Maya; Vol XXVIII.

Vicente Sánchez, José J.. "Los regimientos de catafractos y clanabarios en el tardío antigüedad". Los columbarios de La Rioja; Vol XVI.

Alberro, Manuel. "El combate individual en los celtíberos y los pueblos celtas de la Antigua Irlanda". Hispania Antiqua; N. 29.

Padilla, José y Karen Álvaro Rueda. "El sonido de la guerra: Las trompas de la Fortaleza Medieval de Ausa (Zaldibia, Guipuzcoa)". Acta Historica et Archaeologica Mediaevalia; Vol 30.

Firth Rachel, Los caballeros, 1era edición, Usborne, Londres, 2003

Norton Leonard, Jonathan, Japón antiguo, 1era edición Time Life, Amsterdam, 1968

Yukio Kaibara, Historia del Japón, 1era edición, Fondo de Cultura Económica, México, 2000

Barroso Cabrera, Rafael, Antonio Martínez Tejera y Jorge Morín de Pablos . "Mongoles, el terror de las estepas". Eurouniformes; N 17.

Sánchez Sanz, Arturo . "Los elefantes de guerra en los ejércitos de la Antigüedad". ArqueoUCA ; N. 1.

Murshidy Abmad, I. (1998). Edición y estudio de AJBAR AL-AYYAM (sobre El Cairo desde los Fatimies a los Mamelucos) de al-Iskandarani [Tesis de doctorado, Universidad Complutense de Madrid]

Ayala Martínez, Carlos de, Las órdenes militares en la Edad Media, 1era edición, Acros/libros S.L., Madrid, 1998

Howe Lybyer, Alber. "La administración pública del Imperio Otomano". Revista de Administración Pública; N 46.

Speidel, Michael. "Berserks: A History of Indo-European [Mad Warriors]". Journal of World History; Vol 13

Malmanger, Nelly. "Barcos vikingos de madera". Boletín de información técnica de AITIM; N 207.

domingo, 25 de diciembre de 2011

La guerra y el armamento mesoamericano

La evidencia sobre la existencia de un clima guerrero a lo largo y ancho de Mesoamérica en los distintos momentos de su historia es amplia y variada: abarca desde los códices pictográficos que muestran de las propias manos indígenas los acontecimientos importantes que ocurrieron en la época prehispánica, a las descripciones de los conquistadores españoles, que informan con detalle de las prácticas militares y aun del concepto que de la guerra tenían los pueblos del Posclásico. Para el resto de las épocas y culturas la información es principalmente arqueológica.

La existencia de ciudades en lugares de difícil acceso, de elementos claramente destinados a la defensa –como murallas y fosos–, de restos de instrumentos posiblemente utilizados como armas, sumados a un rico conjunto de representaciones de temas bélicos (batallas, guerreros, celebraciones, etc.), son clara muestra de la importancia que lo militar tuvo para las sociedades mesoamericanas. Es por esto que los códices mesoamericanos, tanto prehispánicos, como coloniales fueron creados, o en una época donde el militarismo predominaba en las grandes sociedades, o en una época posterior a ésta, pero donde este sentido bélico aún estaba fresco.

Las armas y las fortificaciones ofrecen un panorama más amplio de la guerra mesoamericana; los ejemplos abundan y reflejan la participación masiva, lo cual nos permite ver su desarrollo a través del tiempo. Dicho desarrollo refleja tipos y capacidades militares y, además, circunstancias políticas más generales. Indicio claro de guerra más compleja es la aparición de armas cuyo único propósito es destruir al enemigo.

Así se puede clasificar a las armas prehispánicas en tres categorías principales: las cortantes y contundentes, las arrojadizas y las defensivas. Las cortantes y contundentes son las más abundantes en Mesoamérica, donde se puede encontrar las lanzas, mazas, hachas, cuchillos y los macuahuiltin (plural de macuahuitl).Las partes punzantes, cortantes o corto-contundentes de la mayoría de las armas eran de material pétreo; de obsidiana, silex y otras piedras se elaboraban puntas de flechas, fisga, lanzas, hojas de cuchillo, navaja para los macahuiltin y las hachas. Las armas arrojadizas abarcan básicamente a las flechas, sin embargo los instrumentos para lanzarlas incluyen al arco y al atlatl (lanzadardos), además de que existía una gran variedad de flechas.Por último, las defensivas se encuentran los cascos, armaduras y escudos, que eran fabricadas de algodón y plumas. Estas armas defensivas, a pesar de ser muy livianas, eran muy eficaces para las armas y el terreno mesoamericano, donde incluso, las huestes de Hernán Cortés las utilizaron, en vez de sus pesadas armaduras de acero.

Los pueblos mesoamericanos llegaron a tener conocimientos específicos en el uso de herramientas destinadas a la destrucción y dominación de grupos sociales. Bien adaptando instrumentos usados originalmente para cazar y pescar, bien interpretando las condiciones favorables para la defensa o bien, ideando el empleo óptimo de sus recursos tecnológicos en términos herramentales y sociales, estos pueblos llegaron a dominar lo que se conoce como el arte de la guerra.