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miércoles, 29 de diciembre de 2021

El náhuatl en el anime, manga y videojuegos japoneses

Muchas obras y producciones audiovisuales de Japón se basan en diversas culturas y mitologías para crear los mundos de las historias que quieren relatar. De este modo, en estas obras podemos encontrar palabras y conceptos en diferentes idiomas, como el inglés, alemán, chino, español, etc. Entre todas estas lenguas, podemos encontrar también en producciones japonesas, el náhuatl, un idioma que cuenta con un poco más de un millón y medio de hablantes en México y Centroamérica.

En el manga Saint Seiya: The Lost Canvas Gaiden 2, ambientado en lugar muy similar al México del siglo XVIII, es decir la Nueva España, algunos personajes tienen su nombre en náhuatl. Como en este trabajo la mitología mesoamericana tiene presencia, los nombres de Tezcatlipoca y Quetzalcoatl aparecen aquí. Tezcatlipoca significa "el espejo que humea, mientras que Quetzalcoatl "la serpiente emplumada". Por otra parte, también aparece el concepto de nahual, el cual hace referencia a la persona con poderes o hechicero que es capaz de transformarse en un animal. También aparecen los nombres de Nahualpilli, que se puede traducir como el "nahual noble" o el "príncipe nahual"; y Youaltepuztli que significa "el hacha nocturna", nombre de una criatura mitológica.

En lo que se refiere al anime, algunos personajes de la serie Ergo Proxy tienen sus nombres en náhuatl. Uno de estos personajes se llama Mayahuel, que significa "redondel de magueyes" y que para los antiguos nahuas era la deidad de los magueyes y de la embriaguez. Otro personaje se llama Patecatl, "el morador o habitante de la medicina" y que según con la mitología era la deidad de la medicina y que junto a su pareja, Mayahuel, crearon el pulque". Un personaje más se llama Omecatl cuyo significado es "dos caña" o "dos junco" y era considerado la divinidad de los festivales y los banquetes. Y por último, la nave por el cual los protagonistas viajan a través de su mundo se llama Centzon Totochtin, "los cuatrocientos conejos" que con este nombre eran conocidos los espíritus del pulque, que además, representan la embriaguez.

En la versión en castellano del videojuego Tales of Symphonia existen algunas criaturas cuyo nombre está en náhuatl. Uno de estos seres se llama Tochtli, que traducido al español significa "conejo" y que es precisamente una criatura con la forma de este animal. También existen otros dos seres que comparten el mismo nombre, el Xolotl, un esqueleto viviente armado con una espada; y el Xolotl del Averno, un enorme esqueleto azul con cuernos y con cuatro brazos, armado con diferentes espada. La palabra xolotl se puede traducir como "monstruo o anormalidad". También era el nombre de una deidad que era representada como perro y que estaba relacionado con el inframundo, el juego de pelota y con la creación del juego.



jueves, 30 de septiembre de 2021

Ciudades y sitios arqueológicos del Preclásico


La evolución de las civilizaciones mesoamericanas es larga y compleja. Para entender mejor esa historia, tradicionalmente los especialistas del tema la han dividido en tres periodos, en que los pobladores de la región comparten el mismo nivel de desarrollo cultural. Estos periodos son los siguientes: 
  • El Preclásico, abarca desde 2500 a. C. cuando se extienden las aldeas agrícolas permanentes, hasta el 200 d. C. 
  • El Clásico, que abarca del año 200 al 900. Es el tiempo de esplendor de numerosas ciudades importantes en la que se construyeron grandes centros políticos y ceremoniales. 
  • El Posclásico que comprende desde el año 900 hasta la llegada de los españoles. 
A partir del año 2,500 a.C. empezaron a aparecer las primeras aldeas agrícolas sedentarias en Mesoamérica, comenzando así el primer horizonte mesoamericano, el preclásico. Los hogares de este periodo consistían en varios cuartos agrupados en torno a un patio. El patio era el área de trabajo y los cuartos fungían como dormitorios y almacenes. 

En el valle de Oaxaca destaca San José Mogote, uno de los primeros sitios mesoamericanos en donde se empieza a desarrollar una sociedad jerarquizada. De esta manera San José Mogote fue uno de los primeros de gran importancia que se desarrolló en Mesoamérica, convirtiéndose en uno de los sitios más grandes al principio del preclásico.

San Lorenzo, uno de los sitios olmecas más importantes, se construyó alrededor del 1,200 a.C., en lo que hoy es el Estado de Veracruz. Resaltan en este lugar sus estelas, tronos, cabezas colosales y otras esculturas colosales. Durante trescientos años San Lorenzo fue el centro político dominante de la región, hasta que, en el año 900 a.C., fue abandonado de manera abrupta. La Venta, que floreció entre  los años 900 y 500 a.C., en el actual Estado de Tabasco, se convirtió en el nuevo centro dominante, tomando el relevo de San Lorenzo.

Tras el abandono de La Venta, entre los años 500 y 400 aC., empiezan a surgir sitios menores como Tres Zapotes y el Cerro de las Mesas, quienes siguieron algunas tradiciones artísticas e iconográficas olmecas, como las estelas y altares en grandes bloques de piedra.

Fuera del área del Golfo de México se desarrollaron ciudades con influencia olmeca. Entre ellos destacan Teopantecuanitlan, en el estado de Guerrero y Chacaltzingo en Morelos, cuyo estilo artístico se asemejan bastante a las convenciones estilísticas olmecas.

Hacia el año 500 a.C., las manifestaciones olmecas empiezan a decaer en Mesoamérica y son reemplazadas por varias culturas regionales cambiando  los estilos arquitectónicos.  En esa época se forma en en valle de Oaxaca la gran ciudad de Monte Albán. Era una ciudad que rebasaba los quince mil habitantes y la mayoría de sus esculturas evocaban la exaltación pública de la victoria militar. Todo esto indica que el crecimiento urbano y su hegemonía sobre la región se construyeron a base de una intensa actividad bélica.

En la Cuenca de México también se empieza a desarrollar importantes procesos de urbanización al igual que en Oaxaca. En esta zona emerge Cuicuilco una importante ciudad que contó con un complejo sistema de monumentos religiosos, que para ese entonces, no se había visto en Mesoamérica. Cuicuilco empezó a despoblarse tras una erupción del volcán Xitle ocurrida en el año 50 a.C.

Al norte de la Cuenca de México, Teotihuacan empieza a surgir como un lugar importante en la zona. Se estima que para los años 200 y 100 a.C., la ciudad albergar cerca de 40,000 habitantes. Gracias a esto Teotihuacan logró desarrollar una importante industria de la obsidiana.

Al sur de Mesoamérica, la etapa final del preclásico marcó cambios regionales en la región. Chiapas y la costa del Pacífico guatemalteca esta ocupada por grupos mixe-zoques, mientras que las Tierras Bajas y las Tierras Altas mayas eran habitadas por mayas. La interacción entre los mixe-zoques de la costa del Pacífico y los mayas de las Tierras Altas tuvo como resultado un extraordinario desarrollo artístico y cultural como Izapa, de filiación mixe-zoque, y Takalik Abaj y Kiminaljuyú, de origen maya, donde se desarrolló uno de los mejores estilos escultóricos de Mesoamérica. Mientras tanto, en las Tierras Bajas, comenzaron a establecerse importantes centro de poder como El Mirador, en Guatemala. Paralelamente a esta ciudad, se desarrollaría la ciudad de Tikal, que cobraría gran importancia durante los primeros años del periodo conocido como "clásico".




FUENTES

Nueva Historia Mínima de México, 1° edición, El Colegio de México/Secretaría de Educación del Gobierno del Distrito Federal, México, 2008

Pipitone, Ugo. "Oaxaca Prehispánica" en Documentos de trabajo del CIDE; Vol. 40. 2006 p. 1-43 

Quiñones Cetina, Lucía. "Del preclásico medio al clásico temprano, una propuesta de fechamiento para el área nuclear de Izamal, Yucatán" en Estudios de cultura maya; Vol. XXVIII. 2006 p. 51-65

Arlen F. Chase, Diane Z. Chase. "El norte y el sur política, dominios y evolución cultural maya." en Mayab; n. 8. 1992 p. 133-149

domingo, 28 de febrero de 2021

Ceremonia nupcial en el México antiguo

Entre los antiguos pueblos nahuas del centro de México, la ceremonia nupcial era un acontecimiento de gran importancia. Cuando un joven tenia alrededor de los veinte años y la mujer los diecisiete, se les consideraba aptos para contraer matrimonio. Eran los padres de los futuros esposos quienes concertaban de antemano el matrimonio, aunque era la familia del hombre quien realizaba los primeros pasos de las gestiones necesarias para realizar la boda.

Solicitaban el servicio de una Cihuatlanque o casamentera que se encargaba de visitar a la familia de la novia solicitando la aprobación del matrimonio de su hija. Una vez que obtenían una respuesta afirmativa, los padres de los novios acudían con un sacerdote para evaluar la fecha más favorable para realizar la ceremonia nupcial.  En el día de la boda, los invitados llegaban temprano a la casa del novio, quienes llevaban regalos para el futuro matrimonio. A estos invitados se les recibía con una fiesta y un gran banquete. Mientras tanto en la casa de la novia, era preparada y vestida para la ocasión mientras recibía concejos para tener un buen matrimonio. Ya en la noche, parientes del novio llevaban a la novia con su futuro esposo. La joven era llevada a cuesta por una matrona en una procesión de mujeres, quienes sostenían antorchas hechas de palos de  pino. Todas ellas se dirigían a la casa del novio. Una vez ahí, era recibida por los padres del joven, quienes la conducían a un salón de la casa, en donde era esperada en un petate (estera) por el novio. 

La joven se sentaba a la izquierda del hombre y era vestida por la medre del novio con un hermoso huipil. Mientras tanto la medre de la novia vestía a su futuro yerno con un ayatl (ayate) ricamente adornado. Enseguida eran atadas las puntas de sus ropas.  Dos ancianos y dos ancianas les deban de comer y al finalizar la comida, les deban consejos de cómo ser un buen esposo y esposa, además de cómo debían de vivir. Se finalizaba el día con un gran banquete con todos los invitados presentes, en donde los novios se daban de comer mutuamente. 



FUENTES

Bernardino de Sahagún, Fray, Historia General de las cosas de la Nueva España, tomo II, 3ra edición, México, Consejo Nacional para la Cultura y las Artes, 2002

Acosta, José de. Historia Natural y moral de lasIndias, 1ra edición, Madrid, Ediciones Atlas, 1954

Gamio de Alba, Ana Margarita. (1998). Matrimonio prehispánico azteca [Tesis de Maestría, Universidad Nacional Autónoma de México]

lunes, 29 de junio de 2020

Vestigios arqueológicos de la Ciudad de México



La Ciudad de México no sólo está fundada sobre los restos de la gloriosa México-Tenochtitlan, sino que converge con los vestigios de pueblos y ciudades que pertenecieron a culturas que convivieron con los mexicas o que alguna vez los precedieron. 

Templo Mayor

El Templo Mayor  fue el recinto más importante de México-Tenochtitlan y actualmente es una zona arqueológica en el centro de la Ciudad de México. En su época de esplendor el Templo Mayor alcanzó una altura aproximada de 42 metros, convirtiéndose en un importante espacio en donde confluían los aspectos más importantes de la vida política, religiosa y económica de la sociedad mexica. Actualmente en este lugar, junto a las ruinas, se encuentra el Museo del Templo Mayor, en donde se exponen  los hallazgos encontrados en la zona arqueológica del Templo Mayor y sus alrededores.

Tlatelolco

México-Tlatelolco  fue una ciudad fundada por los tlatelolcas, pueblo mexica que se separó de los tenochcas, quienes fundaron  México-Tenochtitlan. Allí se encontraba el tianguis (mercado) más importante de la región en donde se comercializaba todo tipo de mercancías locales y de las zonas más apartadas. Actualmente sólo quedan los restos de algunos edificios que constituyen lo que actualmente se conoce como zona arqueológica de Tlatelolco. Los restos de la antigua ciudad de Tlatelolco se encuentran dentro de la Plaza de las Tres Culturas en donde converge con el Colegio de Santa cruz de Tlatelolco, que data del siglo XVI, y la Torre de Tlatelolco, actual sede del Centro Cultural Universitario y Memorial del 68 de la UNAM

Cuicuilco

Al sur de la Ciudad de México se encuentra la zona arqueológica de Cuicuilco. Ha sido considerada como una de las poblaciones importantes más antiguas de la Cuenca de México cuyo desarrollo está fechado de  800 a. C. a 250 d. C. Cuicuilco fue destruido y y sepultado a partir de la erupción del volcán Xitle, ocasionando migraciones y reacomodos de la población en la Cuenca de México. Actualmente en la zona arqueológica sobresalen  el Gran Basamento Circular, el área llamada Cuicuilco B, localizada en el deportivo de la Unidad Habitacional Villa Olímpica; el montículo circular de Peña Pobre, dentro del actual Parque Ecológico y la Pirámide de Tenantongo en la parte alta del Bosque de Tlalpan.

Mixcoac

Al poniente de la Ciudad de México, en la zona de Mixcoac, se encuentran los restos de un adoratorio atribuido a Mixcoatl. Es un edificio de forma piramidal al que se agregó otro, construido con pisos y muros de cemento y tepetate. En el sitio sobreviven los cimientos de un segundo edificio que tenía en la parte superior 15 cuartos, la mayoría con pisos. En el lado sur también se localizaron varios muros. En la parte noreste se encontró una serie de cuartos de adobe.

Adoratorio de Ehecatl

Mientras de construía el metro de la Ciudad de México, en la década de los sesentas del siglo XX, en lo que hoy es la Estación Pino Suárez se encontró un antiguo centro ceremonial. Sin embargo, debido a los avances de las obras del metro, sólo se conserva una construcción de base cuadrada con un pequeño adoratorio superior de forma circular dedicada a Ehécatl-Quetzalcóatl. Es  considerada como la “zona arqueológica" (aunque no oficialmente) más pequeña, pero la más visitada; debido a que está en una de las estaciones con más afluencia del metro de la Ciudad de México.

Cerro de la estrella

Al sureste de la Ciudad de México se encuentra el Cerro de la estrella, en el que según los registros y las fuentes históricas en ese lugar se realizaba una de las ceremonias religiosas más importantes del mundo prehispánico: la ceremonia del Fuego Nuevo. El ritual se celebraba cada 52 años y tenía como propósito evitar la muerte del Sol. En la zona se conservan vestigios de cimientos, así como restos de diferentes construcciones que van de los años 100 al 650 d.C. También en diferentes puntos del cerro se pueden observar espacios ceremoniales y habitacionales que provienen del Posclásico Temprano y Tardío

Cerro del Judío

Al suroeste de la Ciudad de México se encuentra el Cerro del Judío, también conocido como Cerro de las Tres Cruces, o Mazatepetl.  En la cima de este cerro​ se ubica un asentamiento arqueológico de afiliación otomí, consistente en una pirámide que data del 1200 d. C, entre otras construcciones. Esta pirámide cuenta con una escalinata que tiene una tortuga con garras de jaguar labrada en piedra.


Cuahilama

En el cerro de Cuahilama, al sureste de la Ciudad de México, se encuentran un observatorio y adoratorio, una calzada prehispánica que corre de poniente a oriente del sitio y daba acceso a la parte superior del cerro y cimientos de habitaciones sacerdotales. También destacan los petriglifos localizados en la ladera y las faldas del cerro, se distinguen diez petroglifos prehispánicos que datan entre el 1200 y 1500 d.C. Los petroglifos son representaciones de astros, puntos cardinales y de figuras que al parecer, se asocian con el culto a la fertilidad. El sitio presenta características culturales mexicas y posiblemente fue un centro ceremonial vinculado con las festividades de fertilidad agrícola y con un culto al Sol.

Copilco

Uno de los primeros  sitios arqueológicos investigados en la Ciudad de México fue Copilco, ubicado al sur de la capital, en la zona del Pedregal de San Ángel. En 1917 a Manuel Gamio, prominente arqueólogo y antropólogo mexicano, realizó las primeras investigaciones en la  cantera de Copilco, que se encontraba sepultada por la lava del volcán Xitle. Entre los hallazgos había entierros de adultos y niños en fosas cilíndricas, cimientos de casas, cerámica, metates, navajas, puntas de obsidiana, esculturas y otros objetos pertenecientes al periodo Preclásico. En años recentes, se han realizado nuevos estudios arqueológicos en el lugar. 

Terremote Tlaltenco

En el ejido de San Francisco Tlaltenco, ubicado en la alcaldía de Tláhuac, el la Ciudad de México se encuentra el sitio de Terremote Tlaltenco en donde se han encontrado montículos empleados con fines habitacionales. De este lugar se han encontrado metates, molcajetes y otros utensilios para el procesamiento de las semillas y los alimentos en general, cerámica y varias herramientas de piedra y otros materiales. 

Chapultepec

Chapultepec, el parque urbano más grande de la ciudad de México ha sido fuente de diversos vestigios prehispánicos. En la falda sur del cerro de Chapultepec se han encontrado restos de asentamientos mexicas. También se han encontrado vestigios domésticos como molcajetes, jarras y ollas.  En la roca de este cerro se han encontrado petrograbados de origen mexica en los que destacan los retratos de los Huey Tlatoani, los gobernantes mexicas. En la zona  conocida como los Baños de Moctezuma, se han encontrado evidencia arqueológica del sistema hidráulico que sirvió, desde tiempos de los gobernantes mexicas, para dotar de agua a la ciudad de México-Tenochtitlan. Uno de  los hallazgos más importantes de la zona, fue el descubrimiento de un caserío de más de mil 500 años de antigüedad, cuyos elementos guardan semejanza con el estilo teotihuacano del Clásico.




jueves, 30 de abril de 2020

Seres fantásticos en las mitologías mesoamericanas



Las culturas que florecieron en Mesoamérica desarrollaron una rica mitología en donde deidades, humanos y seres fantásticos convivieron para formar su propia cosmovisión.

Se decía que durante la noche, se aparecía en las profundidades de los bosques Yohualtepuztli, una figura espectral que deambulaba produciendo un sonido similar a los hachazos. Este espectro  era un cuerpo decapitado con una hendidura en el pecho, en e cual se podía observar los latidos de su corazón,   reproduciendo sonidos  de los hachazos. Este personaje era utilizado por Tezcatlipoca para realizar bromas y poner en juicio la valentía de las personas. Si un individuo se encontraba con Yohualtepuztli y huía, Tezcatlipoca lo tomaría como un vil cobarde, por lo que lo atormentaría y se burlaría de él por un largo tiempo, o hasta que se aburriera. Por el contrario, si luchaba y vencía a Yohualtepuztli, Tezcatlipoca le ofrecía fortuna, fama y gloria. Si le arrancaba el corazón al espectro por medio de la hendidura que tenía en el pecho y lograba escapar, Tezcatlipoca juzgaba la rectitud de las personas. Si eran de buen corazón, honestas y valientes, las recompensaban. Por otro lado, si eran malos, mentirosos y cobardes, las castigaba.

En la mitología de varios pueblos mesoamericanos, las Cihuateteo, eran las mujeres muertas en el primer parto. Por este motivo, eran consideradas como guerreros caídos ya que el parto era considerado igual que la guerra. Gracias a esto las Cihuateteo ganaban  el derecho de ir al Cihuatlampa, donde acompañaban al Sol del mediodía al atardecer. Las Cihuateteo tenían el  poder de descender en ciertos días a la tierra y mandar enfermedades y deformidades a los seres humanos. Las victimas preferidas de las Cihuateteo eran los niños o los jóvenes, quizás por la frustración de no haber podido ser madre. Tomaban posesión del cuerpo de su victima  y lo maltrataban con deformidades de la cara y parálisis de las extremidades acompañadas de temblores. Los médicos no podían luchar contra las enfermedades de las Cihuateteo y dejaban el enfermo a su destino fatal. Por esto, los padres en esos días cuidaban de que no salieran  sus hijos de noche para que no encontrarse con las Cihuateteo

El ahuizotl es un monstruo acuático que se encuentra en la mitología mexica. Según las fuentes históricas, como las que recoge Fray Bernardino de Sahagún, menciona que su apariencia es similar al de un pequeño perro negro, con una gran cola, cuyo extremo se encontraba una mano humana. Este animal habitaba las profundidades de los lagos y manantiales. Según la leyenda, el ahuizotl atrapaba con su cola a todo aquel que se acercara a los lugares donde habitaba y lo ahogaba.  Atraía a sus víctimas imitando el llanto de un bebé. Este ataque lo realizaba por órdenes de las divinidades de la lluvia, ya que se suponía que estos dioses habían elegido a la víctima para algún fin y su alma sería transportada su paraíso.

En la mitología mixteca, el Yahui es un ser cuadrúpedo con cuerpo serpentino. En sus cuatro extremidades está dotado de garras. Su cabeza es de serpiente o de lagarto, y generalmente se representó con las fauces abiertas, mostrando los colmillos. La cola del animal está compuesta por un cuchillo de pedernal enmarcado por dos volutas. Este ser está relacionado al nombre personal de diversos gobernantes, así como una especie de titulo sacerdotal ligado la nagualismo (capacidad de cambiar de forma física a cualquier otra forma animal). También es considerado como la  representación de un cometa o una estrella fuga, encontrando similitudes con su contraparte mexica, la Xiuhcoatl (https://elahijadodetezcatlipoca.blogspot.com/2013/04/armas-miticas-y-legendarias.html.

En la cosmogonía maya, los aluxes son espíritus fantásticos que protegen los cultivos y las milpas de ladrones y tempestades. A pesar de ser invisibles, son descritos como seres pequeños, no más altos que un niño de 5 años y tradicionalmente vestidos a la usanza maya. Pueden asumir forma física con el propósito de comunicarse o espantar a los humanos para proteger los cultivos, así como para congregarse entre ellos.  Están asociados generalmente con lugares de la naturaleza tales como las selvas, grutas, cuevas, etc. Generalmente los aluxes realizan diversas maldades y broma a los humanos, sin embargo, no se olvidan de su misión principal, proteger los cultivos, aunque para esto es necesario realizar ofrendas a su honor.

Para los mayas quiché Vucub Caquix era una enorme ave vanidosa que se autoproclamó como el sol y la luna, ademas de ser el señor de todo; y que fue derrotado por los gemelos Hunahpú Xbalanqué, según se narra en el Libro segundo del Popol Vuh. Vucub Caquix junto a sus hijos Zipacná y Cabrakán, se proclamaban falsamente como dioses por lo que los dioses gemelos Hunahpú e Ixbalanqué, decidieron matarlos.  Mientras Vucub Caquix comía, Hunahpú lo hirió gravemente en la mandíbula con su cerbatana, sin embargo, la majestuosa ave logró escapar, no sin antes arrancarle el brazo a su cazador. Los dioses gemelos le pidieron ayuda a una pareja de ancianos, Zaqui Nim Ak y Zaqui Nimá Tzÿz para que engañaran Vucub Caquix y así terminar el trabajo. Los ancianos se dirigieron a la morada del gran ave para ofrecerle curar la herida en su mandíbula, ya que su dolor era insoportable. El ave cayó en el engaño y Zaqui Nim Ak aprovechó para quitarle los dientes y las niñas de sus ojos a Vucub Caquix; mientras tanto, Ixbalanqué recuperó al brazo perdido de su hermano y junto a él escapó del palacio. Vucub Caquix volvió a ser feo, sin dientes ni niñas de los ojos, por lo tanto murió. Posteriomente Hunahpú e Ixbalanqué mataron también a Zipacná y Cabrakán, hijos de Vucub Caquix.


FUENTES

Bernardino de Sahagún, Fray, Historia General de las cosas de la Nueva España, 3ra edición, México, Consejo Nacional para la Cultura y las Artes, 2002

Robelo, Celio A., Supersticiones de los indios mexicanos, 1ra edición, Cuernavaca, México, Tipografía Cuauhnahuac, 1907

Hermann Lejarazu, Manuel A. “La serpiente de fuego o yahui en la Mixteca prehispánica: iconografía y significado” en Anales del Museo de América, Centro de Investigaciones y Estudios Superiores en Antropología Social,,  n. 17, 2009, pp. 64-77

Villanueva Villanueva, Nancy Beatriz. “La concepción de los aluxes, según niños de ascendencia maya yucateca” en Temas Antropológicos, Revista Científica de Investigaciones Regionales, Universidad Autónoma de Yucatán,  vol 36, n 2, 2014, pp. 97-125

Popol Vuh, 1ra edición, México, Penguin Random House/UNAM, 2018

sábado, 31 de agosto de 2019

La leyenda de Yohualtepuztli, el hacha nocturna

Los antiguos sabios nahuas decían que deambular por noche era peligroso, especialmente si se hacía cerca de los bosques, ya que uno podía escuchar sonidos de hachazos cortando madera. Esto era señal de que Yohualtepuztli, el Hacha nocturna, se encontraba cerca. Los ancianos decían que esto era un mal presagio, ya que, Tezcatlipoca, dios de la noche y de la guerra, utilizaba a Yohualtepuztli para espantar y burlarse de los humanos, sólo por diversión. Si un pobre incauto se atrevía a ir en busca del sonido, en poco tiempo se toparía con una silueta fantasmal deambulando por la noche. 

Al acercarse, pronto mostraría su forma original: un cuerpo decapitado con una hendidura en el pecho, del cual salía el sonido de los hachazos. De esta forma, la pobre persona sólo tenía dos opciones: huir del lugar o enfrentarse y luchar con él. Si huía, Tezcatlipoca lo tomaría como un vil cobarde, por lo que lo atormentaría y se burlaría de él por un largo tiempo, o hasta que se aburriera. Por el contrario, si luchaba y vencía a Yohualtepuztli, Tezcatlipoca le ofrecía, a cambio de su libertad, puntas de maguey, que simbolizaban fortuna, fama y gloria en una futura guerra. Sin embargo, si la persona no podía seguir con la lucha, podía arrancarle el corazón al espectro por medio de la hendidura que tenía en el pecho y escarpar del lugar, aunque esto era una espada de doble filo: si el corazón se convertía al amanecer en espinas de maguey, obtendría fortuna, pero si se convertía en carbón, caería en la miseria. Para estos casos, Tezcatlipoca juzgaba la rectitud de las personas. Si eran de buen corazón, honestas y valientes, las recompensaban. Por otro lado, si eran malos, mentirosos y
cobardes, las castigaba.

domingo, 31 de marzo de 2019

La interpretación de la guerra en los códices


A lo largo de la Historia, los líderes políticos rara vez han asentado las derrotas o fallas y los monumentos que han erigido ofrecen las versión oficial de lo sucedido. Aun cuando se registran hechos verdaderos, el papel de los guerreros, sobre todo si eran plebeyos, era soslayada. Los códices mesoamericanos, al contener la visión de un Estado dominante, sigue esta misma línea. Sólo el héroes, mítico o real, es recordado y glorificado, mientras el guerrero común solamente es mencionado para evocar que hubo una batalla.
A partir del periodo clásico, la presencia de personajes armados en Mesoamerica se hace más rotunda y evidente. Las armas son portadas por personajes no como elementos exclusivo de la guerra, sino como parte del prestigio y la exaltación del individuo que los sostiene en actitudes de conquista o poder. 
Los mixtecos plasmaron en sus códices armas, atuendos, símbolos y ritos para obtener la victoria en la guerra, así como las campañas de conquista, con el objetivo de legitimar a las dinastías reinantes. Un ejemplo de esto es el códice Nuttall, donde están descritas las hazañas de Ocho Venado, Garra de Jaguar, el gran gobernante de la mixteca.
Hacia 1100 d.C., procedentes del norte de lo que hoy es México, los arco y flechas se introdujeron al Centro de México. Al mismo tiempo aparecieron y se desarrollaron nuevas armas que pronto dominaron los campos de batalla: hachas, “espadas” de madera, lanzas parecidas a las alabardas. Estas armas eran complementadas con equipamiento defensivo con escudos y chalecos de algodón acolchado, que protegían el tronco y permitían gran movilidad. Este armamento está plasmado en los códices mesoamericanos que han sobrevivido hasta la actualidad.
En Mesoamérica, las armaduras de algodón eran muy caras y sólo las empleaban los grandes Estados, que proveían de armas y armaduras a sus combatientes. Así, en los códices, sólo los personajes principales, como Ocho Venado en los códices mixtecos, o grandes ejércitos, como los ejércitos tenochcas, portan armaduras.
 En un principio, las Ciudades-Estados representaban a los cautivos de guerra, atados y humillados, lo que permitía a los gobernantes vencedores ser ensalzados. Los zapotecas de Monte Albán empezaron a representar, en el periodo preclásico tardío, los enemigos prominentes mutilados y ya muertos en lápidas conocidas hoy en día como los danzantes las cuales empotraban en las paredes. Para el protoclásico la imagen de conquista se modifica invirtiendo la cabeza del enemigo muerto, representado bajo el glifo de cerro o pueblo, ya conquistado, que se figura como una pirámide escalonada. Sin embargo, los grandes Estados del Posclásico que incorporaban a los pueblos conquistados, no se denigraba al vencido, sino que la conquista era representada de una manera más abstracta. Así, en los códices una conquista era representada con una lanza que atraviesa un glifo, un templo en llamas o el sometimiento de un guerrero ataviado y armado. Así en lugar de representar al enemigo como figura principal, surge la imagen del guerrero victorioso.

Según Ross Hassig, la mayor parte del armamento mexica estaba compuesto de arcos y flechas. Utilizaron también una especie de lanzas, en las que se lanzaban, y en otros eran utilizados como picas, según lo exigiera la ocasión.Tenían igualmente largas “espadas” de madera, con filosas hojas de obsidiana alrededor, conocidas como macahuitl, que eran utilizadas con las dos manos. Las armas defensivas, fueron utilizados por los Comandantes y personas de distinción, el resto del grueso del ejército estaban desnudos.

En la iconografía de Tula, los objetos más frecuentes son las armas, en las que destacan lanzas, dardos, atlatl, armas curvas, cuchillos, entre otros. La mayoría de estos objetos son representados en los códices en diferentes contextos.
Se pueden apreciar que los principales armas ofensivas de los aztecas eran armas de proyectiles y armas de choque, tales como lanzas y garrotes. Lanzas conocidas como tepoztopilli, estaban hechas de madera las cuales contenían de una serie de afiladas hojas de obsidiana alrededor de la punta, cuyo filo era mejor que los cuchillos españoles. El uso de esta arma se expandió a otras regiones de Mesoamérica. En los códices mixtecos es representada numerosas veces.
 Durante el posclásico medio, surge en el altiplano el macuahuitl, que puede considerarse como un arma emblemática de este periodo, pues en diversos textos creados en los primeros años después de la conquista se le pueden encontrar recurrentemente mencionados como un arma de gran eficacia, y capacidad para causar un daño considerable. Parece ser que existían dos tipos de macuahuitl, una que era utilizada con las dos manos y otra más pequeña, que podía ser utilizada con una mano. Ambas armas tenían hojas de obsidiana o pedernal, incrustadas y pegadas en ranuras a lo largo de la orilla. Algunos dibujos indican que el macuahuitl era rectangular, ovalado, y con diseños puntiagudos. A pesar de que las fuentes españolas mencionan que el macuahuitl más usual era la utilizada con las dos manos, a la usanza de las espadas largas europeas, en los códices son generalmente representados con el guerrero sosteniéndola con una mano. Los códices también muestran que tanto zaptecos como los mixtecos preferían los atlatl y las lanzas que a los macuahuitl, usados por los nahuas.
El atlatl era un arma de proyectiles, la cual fue venerado y estimado por su asociación con los dioses. Esta arma tenía un gran poder de penetración, por lo que se convirtió en un arma militar muy efectiva.Esta arma debió ser utilizado desde una distancia considerable para que fuera efectiva y lograr una mayor capacidad.  En los códices mesoamericanos, el atlatl es representada de manera abstracta, sin dar más descripciones sobre su uso.
 Como se ha mencionado anteriormente el arco y la flecha, procedente de aridamérica, llegó al Altiplano central entre el posclásico temprano y el posclásico medio. Aunque no se puede definir claramente el arribo y la utilización del arco y la flecha, sí se puede mencionar que sus características técnicas y prácticas esta arma debió cambiar en definitiva la perspectiva militar de la táctica y la naturaleza de los enfrentamientos posteriores entre los diferentes grupos mesoamericanos. La representación del arco y la flecha no es tan frecuente en los códices mixtecos, no así en los códices del Altiplano Central y zonas limítrofes, ya sea en códices nahuas o de otros grupos. En códices coloniales, a los chichimecas se les representa portando su arco y flecha como su arma principal.
 Dentro del ámbito bélico, un arma que suele representarse en los códices mixtecos y del grupo Borgia es el hacha. Según con los registros de los códices se puede deducir que en la región de la Mixteca, el hacha fue utilizada como arma, mientras que en el Altiplano Central, su uso bélico fue de un menor grado, a diferencia con otras regiones.

 Existían en Mesoamérica varios tipos de embarcaciones para la guerra, dependiendo del tamaño de éstas. Se las acorazaba de tal forma que los soldados que se parapetaban en ellas estaban casi a salvo. A pesar de estas descripciones, en los códices, tanto prehispánicos como coloniales, las embarcaciones militares son representadas de manera abstracta, sin mostrar más detalles y características.
 Las armas defensivas mexicas incluían escudos, cascos, y varios tipos de chalecos “antibalas”. Los escudos militares tenían una variedad de diseños y materiales. La ornamentación de los escudos varía según el color, el tipo y el diseño, de acuerdo con el estado, el mérito del propietario, etc. Esta ornamentación puede observarse en los códices, mostrando varios diseños. Los escudos plasmados en los códices son redondos, aunque existen ejemplos cuadrados o rectangulares que se han encontrado en el área maya, la costa del Golfo, y Cacaxtla, durante el postclásico clásico y temprano.
 Además de las armaduras, existían trajes de guerra, conocidas en nahuatl como tlahuiztli, que cubrían el torso, los brazos y las piernas. Estos trajes tenían la apariencia de pieles de animales, los cuales sólo los nobles podían utilizarlas.Los trajes que representan pieles de águila y jaguar, animales que evocan al mito del quinto sol, son símbolos recurrentes en el arte mesoamericano.2 Las pieles de los jaguares y de las águilas son tomadas en Mesoamérica como símbolos de los animales más fuertes, más astutos y carniceros. Este tipo de guerreros (águila y jaguar) pasaban por un rito de iniciación militar una vez que se lograban los méritos militares. En la pintura mural de teotihuacan se observan guerreros con atributos de animales, disfraces de águilas y jaguares o penachos de plumas y capas. Los atributos militares se manifiestan en atlatl, dardos, lanzas y cuchillos curvos. En el muro principal de Cacaxtla, los guerreros jaguar (los vencedores) se figuran en todo su esplendor de su atuendo militar. Usan capas de pieles de jaguar, usan ricos pectorales de jade, narigueras, emblemas sobre sus frentes atados con correas que a su vez sostienen haces de plumas que ondean tras su cabeza. Sus armas son lanzas, escudos y largos cuchillos. Los guerreros van pintados de negro para asustar al enemigo.  En los códices, los héroes míticos e históricos, así como altos mandos del ejército, son los que portan estos tipos de traje durante las batallas. En algunas escenas también llevan pintura corporal. Así la figura de estos personajes son ensalzados y destacados dentro de los códices.
 Se han identificado tres diferentes fases en el enfrentamiento bélico mesoamericano: intercambio de proyectiles, enfrentamiento cuerpo a cuerpo y persecución del enemigo.  Un ejemplo gráfico de esto se encuentra en el “Mural de la Batalla” en Cacaxtla. Mientras los guerreros jaguar victoriosos parecen muy similares en todo el mural, existen variaciones en los guerreros aves derrotados. Los que están en la parte occidental del oriental no llevan pintura corporal, mientras que los de la parte oriental del talud con frecuencia tienen cuerpos pintados en dos colores contrastantes. Con esto se plantea la posibilidad de que varios diferentes encuentros se comprima en esta escena. Así se puede observar que en este mural los guerreros jaguar se muestran dominando a los guerreros de aves que ya están heridos, desarmado, y derrotados. Los guerreros de aves son despojados desnudo, excepto por sus joyas de jade y tocados de aves. La desnudez de los guerreros derrotados tiene una connotación temporal, así: presagia el momento después de la batalla cuando los cautivos son despojados. En el caso de los códices, uno o dos de estas fases son representados. En los códices prehispánicos se muestran las últimas dos fases, ya que no se muestra explícitamente el momento en el que comienza el lanzamientos de proyectiles. Por otra parte, en los códices coloniales, cuyas escenas tienen una gran influencia europea, logran congregar generalmente dos de estas fases en una sola escena de manera más explícita.
En resumen, guerreros de élite generalmente llevaban chalecos antiproyectiles, cascos y trajes tlahuiztli y escudos. En el combate cuerpo a cuerpo se usaban armas de choque (por lo general un macuahuitl en el Altiplano y regiones cercanas, y lanzas y hachas en la zona mixteca), utilizando también atlatls y dardos. Los guerreros novatos carecían de chalecos antiproyectiles, pero tenía escudos, y de otras armas. Sin embargo, el grueso del ejército estaba compuesto por “plebeyos” que se desempeñaron como arqueros y honderos.

FUENTES

Brittenham, Claudia “About time: Problems of narrative in the Battle Mural at Cacaxtla” RES: Anthropology and Aesthetics, 59/60, 2011, vol. 37 

Bueno, Bravo,Isabel. “La la guerra mesoamericana en época mexica”. Estudios de Cultura Nahuatl, IIH-UNAM, 2006, vol. 37 

Delgado Becerril, Martín Alberto. (2010). Las hachas mesoamericanas del Posclásico y su representación en los códices. (Tesinas de Licenciatura – Universidad Nacional Autónoma de México, Facultad de Filosofía y Letras) 

Garduño Arzave, Alfonso Antonio. (2008). Análisis arqueológico, simbólico y técnico de algunas armas de guerra representadas en el arte mesoamericano. (Tesis de Doctorado – Universidad Nacional Autónoma de México, Facultad de Filosofía y Letras) 

Hassig, Ross. Aztec Warfare: Imperial expansion and political control, 1era edición,  Oklahoma, University of Oklahoma, 1988, 404 p.

____________. “La guerra en la antigua Mesoamérica” en Arqueología Mexicana, Editorial Raíces, vol. XIV, núm.84, marzo-abril, año 2007 pág 32-40

Jiménez, García, Esperanza Elizabeth. “Iconografía guerrera en la escultura de Tula, Hidalgo” en Arqueología Mexicana, Editorial Raíces, vol. XIV, núm.84

Pohl, John M.D. “La guerra entre los zapotecos” en Arqueología Mexicana, Editorial Raíces, vol. XIV, núm.84,

Trejo, Silvia. “La imagen del guerrero victorioso en Mesoamérica”. Estudios de Cultura Nahuatl, IIH-UNAM, 2000, vol. 31 

viernes, 1 de diciembre de 2017

Fiestas de difuntos en el México prehispánico



En el México prehispánico se realizaban festejos en honor a la memoria de sus muertos. Entre los pueblos nahuas se realizaban diferentes fiestas según el destino final del difunto. Un festejo en honor a una persona que había ido al Mictlan, era diferente a una que estaba en el Tlalocan.

Aquellas personas que morían por causas naturales, y por lo tanto se dirigían al Mictlan1, se les honraban en el mes Tititl. Sus seres queridos componían componían una figura del occiso con palos de ocote y papeles. El texto que se encuentra en el Códice Magliabechiano sobre esta fiesta dice lo siguiente:

Esta es una figura de quando los indios hazian memoria de sus finados en la fiesta que llaman tititl como antes en la misma fiesta. Es una de la figura de aquel de quien se hazia memoria. Era como la que aquí esta puesta quies la siguiente. Y ponianle en la nariz una cosa de papel azul que ellos llaman yacaxiuitl Que quiere decir Nariz de yerva y por detrás de la cara la cual es de madera. Le hinchian de pluma de gallina de lo menudo blanco y por penacho le ponian una vara colgando de ella unos papeles que ellos llaman amatl y en la cabeza por tocado le ponían unas yerbas que ellos llaman malinali y del colodrillo le salia otro penacho que ellos llaman pantolole que es de papel. Y por las espaldas lleno de papeles y su bezote al cuello le colgava porjoyel un animalillo que ellos llaman jilotl. Y el joyel llaman xalo cuzcatl y era de papel pintado y una vara revestida de papel a manera de cruzes. Y debaxo una carga de pliegos de papel y cacao y comida y delante dos o tres indios que sentados cantavan. Y tañian con un atabal que ellos llaman ueuetl las ves vocales y esto hazian cada año Hasta quatro años despues de la muerte del difunto y nomas.

Según el mismo códice la parte de Tititl que concierne a los difuntos consistía en lo siguiente:

Esta fiesta se llamaba tititl. Las dos silabas breves. El demonio que en ella se festejaba se decia ciua coatl que quiere decir mujer culebra. En esta fiesta celebravan la fiesta de los finados y sus honrras eran de esta manera. Que tomaban un manojo de ocotl que en españa se llama tea y vestianle con una manta o camisa. Si era mujer el finado vestianle con sus naguas y ponianle delante escudillas y otras cosas de casa. y si era señor y valiente hombre vestianle una manta rica y mastel y bezote y un manojo de tea. Y el becote era de una caña de anbar o de cristal que ellos llaman tezacatl que se solían poner cuando bebían o bailavan en los are tos colgados de un agujero que tenian hecho encima de la barba en el labio y ponianle sus plumajes atados al colodrillo que ellos llaman tlalpiloni y muchos perfumes y untavanle en un petate sobre su iquípal. Y ponian alli mucha comida y conbidaban alli a los principales y les ponían fuego a la tea y quemavanse todo cuanto alli tenia puesto. Y esta memoria que cada año les hacían sus hijos o parientes llamaba quixeloilotia que quiere decir que ponia su figura o memoria.

1 El Mictlan, es el inframundo de las culturas nahuas en Mesoamérica, donde acudían los muertos "comunes", ya que los que morían en batalla y las madres que morían en el parto, los que morían a causa del agua, y los no natos, iban al Tonatiuh Ichan, al Tlalolcan, y al Chichihuacauhco respectivamente. Para llegar al descanso eterno, el alma del difunto tenía que hacer un duro viaje por la tierra del Mictlan pero con la ayuda de un xoloitzcuintle (perro) guardián. Después de sortear una serie de obstáculos, el alma llegaba al último nivel del inframundo, donde encontraría se anhelado descanso. El Mictlan era regido por Mictlantecuhtli, y su contra parte femenina, Mictlancihuatl, quienes ejercían su soberanía sobre el inframundo y las almas de los muertos. A diferencia de otras culturas, el Mictlán no tiene ninguna connotación moral donde hay una distinción entre el bien y el mal, es simlemente el lugar donde descansan los muertos.

Por otra parte, las personas que morían ahogadas, por hidropesia, fulminados por un rayo opor lepra y de esta manera accedían al Tlalocan2, eran recordadas en la fiesta de los montes Tepeilhuitl. Benardino de Sahagún menciona:

...En la fiesta que se hacia en este mes cubrían la masa de bledos unos palos que tenían hechos como culebras, y hacían unas imágenes de montes, fundadas sobre unos palos hechos a manera de niños, que llaman ecatotonti. Era masa de bledos la imagen del monte. Poníanle delante junto unas masas rollizas y larguillas de masa de bledos, a manera de huesos, y éstos llamaban iomio. Hacían estas imágenes a honra de los montes altos donde se juntan las nubes, y en memoria de los que habían muerto en agua o heridos de rayo, y de los que no se quemaban sus cuerpos, sino que los enterraban.
... Estos montes haciendolos sobre unos rodeos o roscas hechos de heno, atados con sogas de zacate, y guardábanlos de un año para otro. La vigilia desta fiesta llevaban a lavar estas roscas al río o a la fuente y cuando los llevaban ibánlos tañendo con unos pitos hechos de barro cocido o con unos caracoles mariscos.
...La cabeza de cada un monte tenía dos caras: una de persona y otra de culebra. Y untaban la cara de persona con ulli derretido, y hacían unas tortillas pequeñuelas de masa de bledos amarillos, y poníanlos en las maxillas de la cara de persona, de una parte y otra. Cubríanlos con unos papeles que llaman tetéhuitl. Poníanlos unas corazas en las cabezas, con sus penachos.
... También a las imágenes de los muertos los ponían sobre aquella rosca de zacate. Y luego, en amaneciendo, ponían estas imágines en sus oratorios, sobre unos lechos de espadañaso de juncias o juncos. Habíendolos puesto allí, luego los ofrecían comida, tamales y mazamorra, o cazuela hecha de gallina o de carne de perro. Y luego los incensaban, hechando encienso en una mano de barro cocido, como cuchara grande llena de brazas. y los ricos cantaban y bebían pulcre a honra destos dioses y de sus difuntos, Los pobres no hadan más de ofrecerlos comida.

2 Este lugar está situado en la región oriental del universo y es descrito como un sitio muy fértil y muy placentero para vivir, donde se podría encontrar toda clase de árboles frutales, así como maíz, chia, frijol y otros productos. 

Algunas fuentes mencionan  que la fiesta que era dedicada a quienes iban a Tonatiuh ichan3,  se extendía sobre dos meses del antiguo calendario nahua. Comenzaba en el mes Miccailhuitontli (La pequeña fiesta de los muertos), conocido en México-Tenochtitlan como Tlaxochimaco, hasta el mes Huey Miccailhuitl (la gran fiesta de los muertos) conocido entre los mexicas como Xocotl Huetzi.

... El octavo mes se llamava Micailhuittintli, que quiere decir fiesta pequeña de los muertos, porque se hazia fiesta á el Dios de la guerra, como sufragio de los que avian muerto en las batallas, y llamavanle tambien tlaxochimanco, que quiere decir tiempo, en que se hazen ramilletes, y guirnaldas, porque en este mes se coronavan de flores los Dioses, y se sembravan en sus casas y templos… El nono mes se llamava huei micailhuitl, fiesta grande de los difuntos, porque en el se acavava la fiesta de los muertos; y llamavan tambien á este mes Xocotlhuetzi, por ser en el otoño. (Jacinto de la serna)


3 La casa del sol”. A ese lugar iban los guerreros muertos en combate o en sacrificio. Era un gran valle con arboledas y jardines floridos.  

Los niños que morían a temprana edad se dirigían al Cincalco4En este caso, el Códice Magliabechiano menciona:

Esta fiesta se llama micha ylhuitl (Miccailhuitontli) que quiere decir fiesta de muertos por que en ella se celebrava la fiesta de los niños muertos. Y bailavan con gran tristeza. Y sacrificaban niños (los niños se punzaban orejas y pantorrillas). El demonio que en ella se festejava era titlacauan que quiere dezir de quien somos esclavos. Es el mismo que Tezcatlipoca que quiere dezir espejo humeador.


4 En la casa del maíz”. A ese lugar iban los niños que morían a temprana edad. Era un lugar lleno de arboles frutales y flores.   Los niños que habían muerto cuando todavía estaban mamando iban a un lugar específico, probablemente situado dentro del Cincalco, que se llamaba Chichihualcuauhco "el lugar del árbol de los pechos" . Allí se alimentaban del néctar vegetal que manaba del árbol.

viernes, 30 de junio de 2017

Elementos prehispánicos en Rokka no Yuusha


Rokka no Yuusha trata la historia de 6 héroes elegidos por los Dioses del Destino que deben de luchar contra el Demonio que ha revivido desde las profundidades del infierno. Esta historia de fantasía está basado en un mundo el cual contiene una gran cantidad de elementos prehispánicos mesoamericanos.

Piena es el reino más prospero de este mundo. Es el país más grande en cuanto tamaño, población poder militar y económico. Su ciudad capital, ubicada en medio de un lago, está basada en México-Tenochtitlan. Ciudad capital de los mexicas, México-Tenochtitlan fue fundada  en 1325 sobre un islote ubicado en el lago de Texcoco. Fue cabeza del poderío Mexica, controlando gran parte de Mesoamérica.

Sin embargo, el principal templo de Piena no está basada en el Templo Mayor de Tenochtitlan, sino en la Pirámide de la Luna de Teotihuacan. Esta estructura es la segunda más grande de Teotihuacan, sólo debajo de la Pirámide del Sol. 

Dentro de la ciudad de Piena se encuentra un mercado público donde varias personas comercian sus productos. Esta escena está basado en el tianguis o mercado de Tlatelolco, ubicado en la ciudad de México-Tlatelolco.  En este mercado se congregaba una gran cantidad de personas y se vendían una gran diversidad de productos.

Entre los guerreros de alto rango de Piena se encuentran aquellos que llevan una vestimenta con alegorías a aves. Estos están basados en los Guerreros Águilas, que junto a los Guerreros Jaguar, componían el grupo de élite entre las fuerzas armadas mexicas.

Entre las armas que se encuentran en el mundo de Rokka no Yuusha, se encuentran unos grandes mazos con navajas a sus alrededores. Esta arma se llama macuahuitl y fue usada generalmente en el centro de México. Era un bastón de madera provisto de navajas de obsidiana en los lados. 

En cierta parte de la historia, los protagonista llegan a un pequeño templo, cuya entrada tiene forma de unas fauces abiertas. Este templo está basado en una de las principales estructuras de Chicanná, un yacimiento arqueológico maya ubicado en el estado de Campeche, México. Este sitio se destaca por su rico ornato en sus construcciones. 

Muchas ciudades del mundo de Rokka no Yuusha tienen elementos de la arquitectura maya. Se pueden encontrar estructuras similares a las encontradas en Uaxactún, un yacimiento arqueológico maya ubicado en el departamento de Petén, Guatemala. 

Así mismo, la escritura de ese mundo está basada en la escritura maya antigua. El sistema de escritura maya usaba glifos silábicos así como logogramas

Sin embargo, la técnica de dibujo usada en esta historia está basado en la que se desarrollo en el centro de México. El estilo mixteca-puebla se desarrollo en la región de la mixteca y en el estado de Puebla, extendiéndose a gran parte de Mesoamérica. Este estilo iconográfico fue usado incluso después de la conquista.  

Los murales encontrados en Rokka no Yuusha tienen muchas características de los murales mayas. Entre estos murales se pueden identificar los de Bonampak, en Chiapas, que son de las obras pictóricas más significativas y mejor conservadas pertenecientes a la cultura maya.

En cierto momento de la historia se presenta ante los protagonistas un importante gobernante. Este gobernante está basado en las representaciones europeas de los tlatoanis, los principales gobernantes mexicas.



domingo, 31 de julio de 2016

Mitos cosmogónicos mesoamericanos


Un relato cosmogónico es aquel que pretende explicar el origen del universo, de los dioses, de los elementos y de los seres humanos. Mesoamérica es una región que está compuesta por diversas culturas, por lo que existe una rica variedad de estos relatos que muestras la cosmovisión de estos pueblos.

El origen del Dios del Maíz Dhipaak (mito teenek)

Para poder mandar un sustento a la humanidad, el dios Muxi y su pareja Maam enviaron un zanate (una especie de ave negra parecida a una urraca) a la Tierra, el cual llevaba en su pico un grano de maíz. El ave dejó caer la semilla en la boca de una joven doncella llamada Dhakpeenk’aach, mientras se estaba bañando en un arroyo. La joven mujer nunca salía de su casa por órdenes de su abuela K’oleenib. Sin embargo, ese día salió a escondidas y la semilla cayó en su boca. En ese momento la muchacha quedó embarazada.A los nueve meses después dio a luz a un niño que fue el Dios del Maíz, nombrado como Dhipaak. La madre murió en el parto. Al enterarse de lo sucedido la abuela de la muchacha odió tanto al niño, que decidió matarlo.

Así que lo molió en el metate (mortero de piedra), arrojando los restos en el campo. De esos trozos de maíz, nacieron más plantas de maíz. La abuela  los volvió a cortar, pero de nuevo aparecieron más mazorcas. Para desaparecerlo definitivamente, la abuela volvió a cortar el maíz y lo hizo masa en el metate, elaborando con ella atole (bebida a base de maíz) y tamales (platillo a base de maíz). Se los comió, aunque no pudo terminar porque le hicieron daño. Como vio que no podía acabar con todo el maíz, juntó todo el atole que había hecho y lo tiró al mar. Cuando unos pececitos estaban a punto comércelo, dios Dhipaak les dijo que no lo hicieran. De esta manera los peces juntaron los pedazos de maíz y de esa forma el dios niño encarnó otra vez. Vivió por mucho tiempo en el mar hasta que creció.

El dios Muxi no quería que viviera en el mar, así que lo mandó a vivir a la tierra. Sin embargo el Dios del Maíz se rehusó hacerlo, ya que su abuela lo había lanzado al mar, por lo que Muxi tendría que regresarlo él mismo. Se pensó en utilizar uncamarón, pero este moriría al salir del mar, después de le encomendó la misión a un pez grande, pero este al no tener piernas, no podría pisa tierra. Por último se escogió a una tortuga y así el Dios del Maíz regresó al lugar donde debía estar.


La caída del falso sol (mito Quiché descrito en el Popol Vuh)

En la época de la Eterna Noche, existía un ser llamado Vucub Caquix. Esta criatura tenía las niñas de los ojos de color plateado, los dientes de oro y un pico de plata. Vucub Caquix, también conocido como Siete Guacamayo, paseaba por la tierra y proclamaba: "¡Yo soy el dios del sol!". Sus hijos, Zipacná y Cabrakán, también se denominaban  como dioses. Sin embargo, todas estas cosas eran mentiras.

Dos dioses gemelos conocidos como Hunahpú e Ixbalanqué tuvieron una audiencia con el Dios del Cielo y decidieron que era necesario matar a Vucub Caquix. De este modo, Hunahpú tomó su cerbatana y trató de cazar a Vucub Caquix mientras este comía fruta, y el proyectil dio en la mandíbula. Vucub Caquix sobrevivió  al ataque y enfurecido, arrancó el brazo de su contrincante y lo puso en una olla para cocerlo.

Hunahpú e Ixbalanqué pidieron ayuda a una pareja de ancianos, llamados Zaqui Nim Ak y Zaqui Nimá Tzÿz. Los gemelos les dijeron a la pareja de ancianos: "Ustedes tendrán que acompañarnos dentro de la casa de Vucub Caquix. Allá, ustedes le quitarán los dientes y los ojos de Vucub Caquix".

Aceptando la solicitud de Hunahpú e Ixbalanqué, Zaqui Nim Ak y Zaqui Nimá Tzÿz les acompañaron dentro del palacio de Vucub Caquix. En el lugar, la criatura voladora  pidió ayuda a  Zaqui Nim Akal, ya que su mandíbula herida herida por el ataque de Hunahpú le causaba mucho dolor.  El anciano  le quitó los dientes y las niñas de los ojos a Vucub Caquix; mientras tanto, Ixbalanqué recuperó el brazo perdido de su hermano y juntos escaparon del palacio.

Vucub Caquix, sin dientes ni niñas de los ojos, se convirtió en un ser horrible, muriendo por ese. Su mujer, la hermosa Chimalmat, moría junto e él de dolor. Los ancianos le cosieron el brazo de Hunahpú, y junto a su hermano gemelo Ixbalanqué,  mataron a  Zipacná y Cabrakán, hijos de Vucub Caquix. 

El origen del fuego (mito zapoteco)

En el principio, Pitao, el Padre de los Dioses, sopló sobre el caos y creó el universo. Luego reunió a los demás dioses inferiores para entregarles dominios sobre los elementos. A Pitao Xoo fue el Dios de la tierra y los terremotos; Pitao Cociyo el de lluvias; Pitao Bée el del viento; Pitao Cozzana el de la caza y pesca; Pitao Cocobi el de la cosecha; Pitao Paesí, el interprete del oráculo; Pitao Pezelao el señor de las almas de los muertos Y así les dio a cada uno de los dioses los atributos correspondientes a su condición, sin embargo, al más pequeño de los dioses, al que se le llamó como Cocijo, no le dio ninguna responsabilidad por juzgarlo como demasiado pequeño.

Satisfecho por lo que había hecho para que su pueblo zapoteca habitara la tierra, Pitao pospuso la invención del fuego, reservado para quien lo conquistase, poniendo a prueba el espíritu de sacrificio de los dioses y la destreza de los hombres.

Estos hombres padecieron muchas calamidades durante la noche, lejos del calor del sol. Se escondían en la oscuridad de las sombras para protegerse, comían sus alimentos crudos y andaban casi a tientas cuando el sol se ocultaba, volviéndose miedosos. Por este motivo decidieron edificar un túmulo alto para llevar lo más cercano posible sus rezos a Pitao y que éste les otorgara el fuego. De este montículo construyeron una pirámide y esperaron la decisión del gran dios. Aunque no estaba satisfecho con el trabajo de los hombres, Pitao sintió compasión por ellos.

Así, los hombres edificaron el montículo sobre el cuál edificaron una pirámide y esperaron la decisión del gran Pitao. Éste, aún no satisfecho con el trabajo de los hombres pero lleno de compasión por ellos, ofreció entre los dioses menores un lugar importante para aquél que pudiera domar el fuego. De este modo Pitao juntó dos maderos y los frotó hasta que apareció el  fuego que iluminó la noche.

Posteriormente invitó a los demás Dioses a probar suerte para tomar este elemento de los cielos lanzándose a la hornaza que había alimentado con madera, pero todos los dios fallaron, gracias a su miedo. El último de la lista, el pequeño Cocijo, pidió hacer la prueba. Pitao aceptó, entonces Cocijo pidió a su hermano Cociyo que lo empapara con sus aguas y a Beé que hiciera soplar el viento frente a él para desviar las llamas en sentido opuesto. Inmediatamente después Cocijo de un salto se echó en la hoguera.

De aquella pira empezó a elevarse una columna de humo espeso que se suspendió entre el cielo y  la tierra. De esta nube de humo apareció un estruendo horrísono, naciendo de esta manera nacía el trueno, el fuego de los cielos, y el fuego en la tierra. 

El gran dio Pitao dio el nombre de Cocijo (el rayo) al más pequeño de los dioses, y en premio de su espíritu le dio potestad y supremacía sobre los demás dioses menores, porque con valentía había pasado por la prueba del fuego. Los hombres llamaron a aquel túmulo Daniguí, o "Cerro del Fuego"  y construyeron Dani baá (Monte Alban) o "Cerro Sagrado" porque creyeron que los restos de Cocijo habían quedado sepultados en aquel lugar.

El origen del mundo (mito nahua)

Antes de la creación de la tierra existía un ser monstruoso llamado Cipactli era la única bestia marina que existía sobre el agua ya existente. De esta manera, Quetzalcoatl y Tezcatlipoca decidieron crear la con esta criatura. Para ello, Tezcatlipoca tuvo que sacrificar un pie al utilizarlo como cebo para atraer al monstruo. En ese momento, ambos dioses atrapan a la bestia y la matan. Dividen el cuerpo de Cipactli en dos, formando el cielo con una mitad, y la tierra con la otra. Los dioses dispusieron que el pelaje y la piel de la bestia se convirtieran en plantas; sus ojos, pozos, fuentes y cuevas pequeñas; su boca, cavernas donde surgen los ríos; la nariz, valles y montañas.

Los cinco soles (mito nahua descrito en la Historia de los mexicanos por sus pinturas)

En un principio, Tezcatlipoca se convirtió en sol para alumbrar y los demás dioses crearon a los gigantes, hombres muy fuertes, que comían bellotas de encinas. Éstos seres habitaron e! mundo durante 676 años. Cuando Tezcatlipoca dejó de ser sol, todos los gigantes murieron comidos por tigres y no quedó ninguno. Tezcatlipoca dejó de ser el sol porque Quetzalcoatl lo golpeó con un gran bastón y lo derribó en el agua, de donde salió convertido en tigre comiéndose a todos los gigantes. Por lo consiguiente, Quetzalcóatl fue el sol de la segunda edad, que fue habitada ya por macehuales (campesinos), que se alimentaban de piñones.

Quetzalcoatl duró 676 años, hasta que Tezcatlipoca lo derribó de una patada violenta, y con ello levantó un fuerte viento que se llevó a Quetzalcoatl y los macehuales. Algunos de éstos quedaron en el aire y se convirtieron en monos  y otros primates.

Tlaloc quedó como el siguiente sol y duró 364 años. Durante esta edad los macehuales comían acicintli (teocintle). Pero Quetzalcoatl hizo llover fuego del cielo y quitó a Tlaloc y lo sustituyó por su esposa Chalchiuhtlicue.

Chalchiuhtlicue duró 312 años alumbrando como sol a los macehuales, que en ese tiempo comían cincocopi (teocintle). En esta edad en donde fue sol Chalchiuhtlicue llovió de tal manera que parecía que los cielos se caían y los macehuales fueron arrastrados por las aguas y todos se convirtieron en todo tipo de peces.

El sacrificio que hicieron los dioses permitió crear un quinto sol, que perecería, según los antiguos, cuando Tezcatlipoca se robase al sol. 



domingo, 31 de enero de 2016

Los tlatoanis de México-Tenochtitlan

Fuente de la imagenhttp://nosuku-k.deviantart.com/art/Rulers-of-Mexico-Tenochtitlan-chibi-chara-ver-543787738

Dentro de la antigua ciudad de México-Tenochtitlan, el máximo cargo de la jerarquía política ostentaba el título de tlatoani, que del nahuatl significa "El que habla". Sólo podían acceder a este cargo los descendientes del linaje del primer tlatoani que gobernó a los mexicas. Además, un concejo formado por varios miembros de la "nobleza" escogían al mejor candidato con las cualidades necesarias para gobernar eficazmente. Tras la muerte del tlatoani, este mismo concejo se reunía para elegir al sucesor.

Una de las principales cualidades que debían tener los tlatoanis (o tlatohque, plural en nahuatl) eran que tenían que ser un excelentes guerreros y estrategas, además de estar bien adiestrados en cuestiones religiosas y culturales. El tlatoani (o huey tlatoani - el gran orador) tenía las funciones de ser el máximo gobernante, jefe militar, sacerdote y juez supremo.

Acamapichtli fue el primer tlatoani al que le fue concedido esta jerarquía, además de contar con la anuencia de las principales de aquel entonces. El fundaría el linaje que gobernaría México-Tenochtitlan hasta la conquista española. La situación política de los mexicas tras su llegada a la Cuenca de México era poco favorable. Para poderse legitimarse frente a las demás potencias de la zona, necesitaban a un gobernante con un linaje importante. El elegido fue Acamapichtli, ya que por vía materna, tenía ascendencia tolteca, uno de los linajes más importantes de la zona. Así, en 1366 Acamapichtli en el primer tlatoani de México-Tenochtitlan, a partir de ese momento, todos los demás gobernantes fueron nietos y bisnietos suyos. Su nombre significa "Puñado de cañas" o "El que sujeta varas o cañas con la mano".

Huitzilíhuitl fue hijo de Acamapichtli y su sucesor como supremo gobernante. Su mandato se distinguió por establecer alianzas políticas por medio de matrimonios con el objetivo de afianzar el poder político de los mexicas. A pesar de ser el cuarto hijo de Acamapichtli, según las crónicas,  por ser de "corazón noble, apacible y de buenas costumbres". Se casó con la hija Tezozomoc, el poderoso gobernante tepaneca de Azcapotzalco. De este modo, consiguió que los tributos dados a los tepanecas se redujeran de manera importante, a cambio de ayudar a su suegro en varias campañas de conquista por parte de Azcapotzalco. Huitzilíhuitl gobernó desde 1391 al 1415. Su nombre significa "Pluma de colibrí".

Chimalpopoca fue el tercer tlatoani mexica. Fruto de la relación entre Huitzilíhuitl y Miahuehxochtzin, hija de Tezozomoc. Llegó al poder cuando apenas era un niño en 1415. Fue elegido como tlatoani para mantener buenas relaciones con Azcapotzalco, ya que era nieto de Tezozomoc. Se puede considerar como el último tlatoani bajo el dominio tepaneca. Gracias a las buenas relaciones que tuvieron con Azcapotzalco bajo el mandato de Chimalpopoca, Tenochtitlan obtuvo importantes ventajas para iniciar un pleno crecimiento. Durante ese periodo, los mexicas construyeron un acueducto, con permiso de Tezozomoc, que abastecía de agua a Tenochtitlan del manantial de Chapultepec. Tras la muerte de Tezozomoc, estalló una revuelta interna en el imperio tepaneca, revelándose varios pueblos subordinados contra de Azcapotzalco, dando muerte a Chimalpopoca. Su nombre significa "Espejo que humea". 

Itzcoatl, el cuarto tlatoani mexica, fue hermano de Huitzilíhuitl y tío de Chimalpopoca. Fue el impulsor de la hegemonía mexica de la zona. En 1427 fue elegido tlatoani debido a su amplia experiencia militar y política, ya que anteriormente, ostentaba el cargo de tlacochcalcatl (el máximo cargo militar). Con la ayuda de Tlacaelel, quien tenía el título en ese entonces de cihuacoatl (cargo considerado como el segundo al mando), logró liberarse del domino tepaneca, estableciendo una alianza con Tlacopan y Texcoco. En 1428, Itzcoatl lideró personalmente los ejércitos de esa alianza en contra de Azcapotzalco, gobernada por Maxtla, quien había usurpado el poder tras la muerte de su padre Tezozomoc. Días después, Maxtla es derrotado por los ejércitos liderados por Itzcoatl, dando fin al dominio tepaneca en la cuenca de México. Tras esa victoria, se constituyó un importante ente político, que fue conocido como la Triple Alianza, conformada por Tlacopan, Texcoco, y a la cabeza, Tenochtitlan. A partir de ese momento, los mexicas emprendieron varias campañas militares para conquistar a los demás pueblos circundantes. También se emprendió una importante reforma religiosa, encabezada por Tlacaelel. Se reescribió la historia oficial mexica, para tratar de darle un origen mítico al pueblo mexica y convertirlos en herederos del linaje tolteca. También se dio importancia a lo sanguíneo y al sacrificio humano como elementos importantes para la existencia del universo. En el proceso se destruyeron varios códices o libros (amoxtli en nahuatl), para adecuar toda esa información. El nombre de Itzcoatl significa "Serpiente de obsidiana".

Moctezuma Ilhuicamina o Moctezuma I fue el tlatoani con más tiempo en le poder, gobernando por casi 50 años. Asumió el título de tlatoani en 1440, cuando contaba con más de 40 años y una amplia carrera militar. Bajo su mandato, Tenochtitlan y la Triple Alianza siguieron con las campañas militares, tomando el control total del Altiplano Central  y expandiendo sus dominios hasta la Huasteca y Oaxaca. Gracias a los tributos obtenidos de los pueblos conquistados, Tenochtitlan se convirtió un una ciudad muy poderosa, encontrándose en una época de esplendor económico, artístico y militar. Debido a todo esto, Tenochtitlan se consolidó de como el poder hegemónico de la zona. El nombre de Moctezuma es  propiamente Motecuhzoma, que posiblemente significa “El que se enoja señorialmente”; por su parte Ilhuicamina significa “El flechador del cielo”.

Axayacatl fue el sexto tlatoani mexica y su gobierno se caracterizó por estar en un permanente estado de guerra. A pesar de no contar con una amplia experiencia militar y que asumió el poder relativamente muy joven (a los 19 años de edad) sus conquistas militares de le dieron fama de ser un excelente y aguerrido jefe militar. Entre sus varias conquistas militares, que expandió el dominio de la Triple Alianza, sometió a la ciudad de México-Tlatelolco en en 1473, convirtiéndola en un tributario más. También suprimió en 1475, una rebelión iniciada por los matlatzincas de la ciudad de Cuetlaxtlan, obteniendo el control de la región. Sin embargo Axayacatl y su ejército sufrieron una derrota importante ante los purépechas, en donde él mismo salió gerido. Su nombre significa "El de la máscara de agua" o "El que tiene agua en la cara".

Tizoc, hermano de Axayacatl, asumió el cargo de tlatoani en 1481. Sus éxitos militares fueron muy pocos, en comparación con sus predecesores, sufriendo incluso, dolorosas derrotas. Estuvo al mando sólo 5 años. Su primera campaña militar resultó ser una derrota a manos de la ciudad de Meztitlan y a pesar de conseguir algunas victorias, no pudo acrecentar los dominio de la Triple Alianza. Debido a esos acontecimientos, Tizoc se dedicó a administrar a los pueblos sometidos en vez de conquistar más territorio. Se cree que se conspiró una intriga en contra de Tizoc, en el cual fue envenenado. Su nombre significa "El que hace sacrificio o el que hace penitencia".

Ahuizotl se convirtió en tlatoani tras la muerte de Tizoc, su hermano mayor, en 1486. Es considerado como el jefe militar más destacado entre todos los tlatoanis mexicas. Gracias a sus hazañas militares, Ahuizotl logró llevar a su máxima extensión histórica, los dominios de la Triple Alianza, llegando hasta las costas de Chiapas. Gracias a esto, Tenochtitlan recuperó el esplendor y poderío que había perdido con Tizoc. A pesar de su juventud, era considerado un experimentado líder militar que no dudaba en ponerse al frente de sus tropas para emprender una batalla. No sólo consolidó el poder de la Triple Alianza militarmente, sino que también supo comerciar con los pueblos vencidos, abriendo las puertas para crear más rutas comerciales. En 1502 se construyó un acueducto para llevar agua de Coyoacan a Tenochtitlan, lo que provocó una inundación en la que accidentalmente moriría Ahuizotl. Su nombre significa "El espinoso del agua" y hace referencia a un animal mítico.

Moctezuma Xocoyotzin, también conocido como Moctezuma II o El joven, asumió el poder de Tenochtitlan tras la muerte de Ahuizotl. Fue el tlatoani que se encontró con los españoles. Se distinguió por su valor en el campo de batalla y por sus habilidades políticas. También se le consideraba como una persona muy religiosa y muy diestro en las artes. Antes de la llegada de los españoles, emprendió numerosas campañas militares, afianzando el dominio de la Triple Alianza en gran parte del centro y sur de lo que hoy es México. En 1519, después de recibir noticias de la llegada de extraños a las costas del actual México, Moctezuma envió embajadores para investigar los relatos. Tras estos encuentros Moctezuma creía que Hernán Cortés podía estar relacionado con Quetzalcoatl, tomando en consideración una antigua profecía. El 8 de noviembre de 1519, se encontró con Cortés, convencido de que era o estaba relacionado con Quetzalcóatl. Moctezuma Xocoyotzin cedió ante todas las solicitudes de Cortés y los alojo a él y a sus hombre en el palacio de Axayácatl. Sobre su muerte existen dos versiones. Una versión dice que tras varios incidentes con los españoles, el pueblo mexica se rebeló en contra de su tlatoani, exigiendo las vidas de los españoles. Moctezuma, al tratar de calmar a las personas, fue recibido con piedras, alcanzándolo una a la cabeza, causándole la muerte. La otra versión menciona que tras una matanza perpetrada por los españoles, los mexicas iniciaron una revuelta en contra de ellos. Los españoles se atrincheraron he hicieron prisionero a Moctezuma, que el ya no serles útil, lo asesinaron. Moctezuma Xocoyotzin murió  el 29 de junio de 1520. Xocoyotzin significa "El más joven".

Cuitlahuac fue el tlatoani tras la muerte de Moctezuma Xocoyotzin, en pleno ataque español. Fue un destacado militar y es descrito como un guerrero temerario y experimentado. Como tlatoani fue capaz de organizar una resistencia, en la llamada "Noche Triste", que expulsó a los españoles de Tenochtitlan. En esta batalla, Hernán Cortés perdió cerca de la mitad de sus hombre y casi todo el botín conseguido. Cuitlahuac sólo duraría en el poder pocos meses al ser víctima mortal de la viruela. Su nombre significa "Excremento divino", es decir, algún metal precioso. 

Cuauhtemoc fue el último tlatoani mexica. Destacado en el campo de batalla y siendo regidor de Tlatelolco, tomó el mando en medio de la conquista española en noviembre de 1520. Después de la expulsión de los españoles, Cuauhtémoc se dio a la tarea de reorganizar a su ejército y de reconstruir  y fortificar Tenochitlan para contener el ataque español que se avecinaba.  Sin embargo, en esos momentos la ciudad estaba devastada por la viruela, y la falta de agua dulce y víveres. Después de un año, las huestes de Hernán Cortés junto con un contingente de más de cien mil aliados indígenas, la mayoría de ellos tlaxcaltecas atacaron a Tenoctitlan. Tras defender la ciudad de un sitio de 90 días, Cuauhtemoc fue capturado el 13 de agosto de 1521. En un principio, Cuauhtemoc solicitó morir bajo la espada de los invasores al no poder defender su ciudad, acto que fue destacado en varias crónicas. Sin embargo, Cortés vio que le era más útil dejarlo vivo. Al no encontrar botín suficiente para repartirlo entre sus soldados, Hernán Cortés sometió a Cuauhtemoc a un tormento para que dijera la ubicación de más tesoros, sin embargo, el tlatoani, con estoicismo, no dijo una sola palabra. En 1524, Cortés emprende una expedición a las Hibueras, hoy Honduras, en busca de Cristóbal de Olid, uno de sus capitanes, que al parecer, lo había traicionado. En la expedición se encontraban varios guerreros y nobles mexicas entre ellos Cuauhtemoc. Después de un año de viaje, Cortés decide mandar a la horca a Cuautemoc, con el motivo de que estaba conspirando en contra de los españoles, decisión muy criticada por sus soldados. De esta forma sería el fin del último tlatoani de México-Tenocchtitlan. Su nombre se puede traducir como "Águila que cae" o Águila que desciende", incluso "Águila que busca".