jueves, 28 de febrero de 2019

Rebeliones indígenas


Tras conquistar un territorio, el pueblo dominante tratará de someter y aculturizar al pueblo subyugado. Sin embargo, muchas veces el pueblo sometido se rebelará ante esas imposiciones , desencadenando conflictos armados.


La Guerra de Nube Roja
La guerra que sostuvo Nube Roja, prominente jefe Sioux, fue un conflicto bélico entre los Lakota, los Cheyenne y los Arapaho en contra del gobierno de los Estados por el control del río Powder. Tras el descubrimiento de minas de oro en Montana, el gobierno de los Estados Unidos decidió tomar el control de la Ruta de Bozeman, que pasaba por las tierras de caza del río Powder de los Lakota, para que fuera utilizada por los mineros y colonos. Tras negociaciones fallidas entre el gobierno estadounidense y las comunidades indígenas de la región, Nube Roja, jefe Sioux de los oglala, se levantó en armas y logró conformar una poderosa alianza  con todos los pueblos indígenas de la zona.  De este modo, Nube Roja y sus aliados llevaron a cabo una guerra de guerrillas contra las caravanas militares en la Ruta de Bozeman, atacando también las guarniciones de los diversos fuertes que se habían construido en la región. Para tratar de sofocar la rebelión, el oficial de caballería William Fetterman se dispuso a atacar a los insurrectos.  El 21 de diciembre de 1866, Fetterman, junto a sus hombres, cayeron en una emboscada por parte de los hombres de Nube Roja, muriendo todos los soldados estadounidenses en el campo de batalla. Este levantamiento obligó a las tropas estadounidenses a retirarse de sus guarniciones y a solicitar el Segundo Tratado de Paz de Fort Laramie, el 29 de abril de 1868. Este tratado estipulaba el abandono de la "Ruta de Bozeman" y de algunos de los fuertes construidos para su protección, así como la devolución de las tierras de las Black Hill.

La rebelión de Quisteil
Jacinto Cakek, líder indígena maya, era oriundo de una zona de lo que  hoy es el Estado de Campeche de México, pero que a mediados del siglo XVII, pertenecía a la Capitanía General de Yucatán. Jacinto Canek, cuyo nombre de nacimiento era Jacinto Uc de los Santos, se educó desde niño con los franciscanos en la ciudad de Mérida, sin embargo, debido a su temperamento y rebeldía fue expulsado. Gracias a su audacia, inteligencia y educación, logró liderar un movimiento de insurrección gestado por la injusticia social y los abusos de los españoles coloniales. El 19 noviembre de 1761 tras unas festividades populares en el poblado de Quisteil, en Yucatán, Canek desde el atrio de la iglesia incitó a los indígenas a levantarse contra los españoles. 
 
"Hijos míos muy amados: no sé qué esperáis para sacudir el pesado yugo y servidumbre trabajosa en que os ha puesto la sujeción a los españoles; yo he caminado por toda la provincia y registrado todos sus pueblos, y considerando con atención qué utilidad o beneficio nos trae la sujeción de España [...] No hallo otra cosa que una penosa [...] servidumbre".

En ese momento Jacinto Canek se proclamó rey de los mayas. Posteriormente los colonos españoles fueron atacados y Cisteil cayó en manos de los rebeldes mayas. El fraile Miguel Ruela, cura de la iglesia, escapó y pidió ayuda al capitán Tiburcio Cosgaya, quien de inmediato organizó una expedición punitiva para sofocar la rebelión. Sin embargo,  en la noche del día 20 del mismo mes, al llegar a Cisteil, las fuerzas españolas fueron emboscadas y como resultado de la refriega que siguió, fue muerto el comandante y otros militares que intentaron inútilmente aplacar a los rebeldes. Al ver la gravedad del asunto, El gobierno español de Yucatán envió entonces mayores fuerzas quienes vencieron a los rebeldes el 26 de noviembre de 1761, sin embargo, Canek logró escapar.  Poco tiempo después, el líder maya cayó preso en las inmediaciones de Quisteil, siendo conducido a Mérida junto con los otros rebeldes. Ahí, él y sus colegas fueron sujetos a  y a la postre, ejecutados en la plaza pública el 14 de diciembre. 



La rebelión de Túpac Amaru II
José Gabriel Condorcanqui Noguera, conocido popularmente como Túpac Amaru II, fue un  líder de descendencia indígena, considerado un precursor de la Independencia de Perú. Descendía de Túpac Amaru I, el último Sepa Inca, ejecutado por los conquistadores españoles durante el siglo XVI. Fue caudillo y líder de la denominada “Gran Rebelión” que se desarrolló en los Virreinatos del Río de la Plata y del Perú, en contra del imperio español. Entre sus ideales se encontraban la independencia de Hispanoamérica de España, la eliminación de las diversas formas de explotación y sumisión indígenas que imperaban en la época, la abolición de la esclavitud negra, entre otros.

Gracias a su condición de indígena noble, realizó sus estudios con los jesuitas en el Colegio de San Francisco Borja. Entre otras cosas, llegó a dominar el quechua, el castellano y el latín. Realizó prósperas actividades económicas, pero pronto se encontró con la presión de las autoridades españolas, sometiéndolo al pago de prebendas. También se vio afectado por el establecimiento de adunas y el alza de las alcabalas, además de que se le negó el reconocimiento de suy linaje real inca.  

Ante tales injusticias que sufrieron tanto José Gabriel Condorcanqui Noguera como los demás indígenas que vivían en la región, el 4 de noviembre de 1780 lideró la rebelión en contras de la dominación española, autoproclamándose como Inca y adoptando el nombre de Túpac Amaru, en honor a uno de sus antepasados. Con el apoyo de otros líderes indígenas, mestizos y algunos criollos, la rebelión fue expandiéndose, llegando a tener tropas de decenas de miles de combatientes.  Tras intensas batallas finalmente Túpac Amaru II fue capturado el 6 de abril de 1781. Durante su encierro, fue torturado e interrogado con el fin de sacar información sobre sus compañeros de rebelión, pero estos intentos fueron infructuosos. El 18 de mayo de 1781, Túpac Amaru II, su familia y seguidores fueron ejecutados  en la Plaza de Armas de Cuzco, sin embargo, la rebelión sería continuada por su primo Diego Cristóbal Túpac Amaru.



La Rebelión de Shakushain
Shakushain, fue hijo de un gobernante ainu, un pueblo indígena que se ubica en la isla de Hokkaido, el norte de Honshu, las islas Kuriles y la mitad de la isla rusa de Sajalín. Lideró una rebelión en contra de las autoridades japonesas en Hokkaido entre los años de 1669 y 1672.  El origen de esta rebelión fue el asesinato de un joven ainu a manos de un colono japonés. Shakushain, ya como gobernante ainu, gracias a su carisma pudo unir a las diversas comunidades ainu en contra de las intrusiones de los japoneses. En un principio, los ainu y los japoneses convivían en relativa paz, pero pronto los ainu se vieron sometidos a tratos injustos en cuestiones de comercio. En uno de los primeros ataques, Shakushain lideró a sus hombres en contra de las fuerzas del clan Matsumae, quienes representaban los intereses de las autoridades japonesas en esa región. El resultado de esos enfrentamientos fue en un principio en la muerte de muchos japoneses. Sin embargo, pronto los aunu, quienes usaban armas rudimentarias, se enfrentaron a las fuerzas del shogun Tokugawa, los cuales portaban armas modernas. La rebelión fue sofocada y Shakushain fue hecho prisionero y decapitado en Tokio en 1673. Este fue un último intento por parte de los ainu para preservar su independencia política.



Las Guerras Maoríes
Las Guerras Maoríes, también conocido como La Guerra de las Tierras de Nueva Zelanda, fue un conflicto armado que tuvo lugar en Nueva Zelanda entre los años de 1845 y 1872. Este conflicto estuvo motivado por el rechazo de la población maorí al dominio de la corona británica y de sus colonos en sus tierras. Tras la violación del tratado de Waitangi, que especificaba la protección de las tierras maoríes, quienes sólo podían vender sus tierras a la Corona Británica, el pueblo maorí se levantó en armas. Rápidamente  el conflicto armado se extendió por todo el territorio de Nueva Zelanda. Los primeros momentos de esta guerra fueron favorables para los maoríes, ganando algunas batallas y causando importantes bajas a los europeos, equipados tan sólo con armas rudimentarias. Sin embargo, pronto los colonos dieron vuelta a la situación, donde equipados con mejor armamento y artillería pesada, empezaron a repeler los ataques de los maoríes. Las últimas batallas que dieron fin a la guerra fueron las de Te Kooti y Titokowaru, donde fueron derrotados definitivamente los maoríes. Finalmente, se confiscaron casi 16.000 km² de tierras a los maoríes, que pasaron a estar bajo control de las autoridades colonizadoras, que las usaron para cubrir los gastos que había generado la guerra.

martes, 29 de enero de 2019

La historia de las pastorelas, las posadas, las piñatas y la flor de noche buena en México



Historia de la pastorela
Una pastorela es una representación teatral, en donde los personajes de pastores tienen una gran presencia. Generalmente esta obra presenta un ritmo sencillo y alegre. En México, se empezó a desarrollar a partir del siglo XVI, tras la llegada de los españoles a tierras americanas. El tema principal de una pastorela es la representación  del pasaje del Evangelio de San Mateo, según el cual un ángel se aparece a unos pastores para indicarles el camino de Belén, lugar en el cual deberán venerar el nacimiento del Niño Jesús. Una de las pastorelas más antiguas que se tienen registradas en México es un representación que se llevó a cabo en Tlajomulco, en lo que hoy es el Estado de Jalisco, la cual  era conocida como la Adoración de los Reyes Magos, y se había puesto en escena desde antes de 1557. Creada por Fray Andrés de Olmos, en esta obra, los diálogos estuvieron casi en su totalidad en nahuatl, y acudieron más de 5,000 indígenas para presenciar la puesta en escena. Esta obra teatral, al igual que otras que fueron utilizadas para la evangelización por parte de los frailes a principios de la conquista, utilizaron algunos elementos de la dramaturgia nahua prehispánica, para que los indígenas pudieran asimilar mejor el mensaje. Según Fray Toribio Motolinia, en su obra Historia de los indios de la Nueva España, los indígenas acostumbraban a celebrar el día de la Epifanía de la representación del ofrecimiento de los reyes a Niño Jesús, teniendo un gran aprecio entre los habitantes. Para a mediados del siglo XIX, había evolucionado de tal manera, que la forma de contar la historia se había diversificado. Dependiendo de la época y de sus circunstancias, así como al público al que iba dirigida,  las pastorelas fueron adquiriendo sus propias características, en las cuales muchas veces en un medio de crítica social, o simplemente como entretenimiento. De esta forma fue adquiriendo la forma como hoy la conocemos.  Actualmente, las pastorelas se realizan tanto en contextos urbano como rurales, en los cuales, los pastores toman el  rol obreros, campesinos, rancheros u otros personajes, pero con el objetivo de contribuir a que el bien, encarnado por los ángeles, triunfe sobre  el mal, representado por el diablo.

Historia de las posadas
Fray Diego de Soria, Prior del convento de San Agustín Acolman, obtuvo una bula del Papa Sixto V, en 1587, la cual permitía que el pueblo participará de manera pública, en la participación de la Navidad. Esta bula autorizaba la celebración en la Nueva España, de unas misas conocidas como aguinaldos, las cuales se llevaban a cabo desde el 16 al 24 de diciembre y que se realizaban en los atrios de las iglesias. En un principio se limitó a las misas de las mañanas, prolongándose a la oración de la tarde con el rezo del rosario y luego se establecieron las procesiones. Entre esas misas se intercalaban pasajes y escenas de la navidad, recordando la peregrinación de María y José, desde su salida de Nazaret hasta llegar a Belén, donde buscaban alojamiento para esperar el nacimiento del Niño Jesús.  Ya a partir del siglo XVIII, la celebración de la posada pasó a tomar más fuerza en los barrios y en las casas, sustituyendo la música religiosa  por cantares populares.

Nochebuena
Los antiguos mexicas conocían la nochebuena como cuetlaxochitl. Algunos expertos en lengua nahuatl dicen que viene del vocablo cuetlaxtli, que significa cuero y xochitl, que significa flor; cuya traducción literal podría ser Flor de Cuero debido al color rojo vivo de los pétalos, semejante a la piel recién desprendida. De su nombre en nahuatl de cuetlaxochitl, se pasó a nombrarla como Nochebuena en la época colonial y en los primeros años del México independiente se difundió el nombre de Poinsettia, en honor de Joel R. Poinsett, quien fue quien introdujo la flor de nochebuena a los Estados Unidos.  La nochebuena o cuetlaxochitl, al igual que otras flores y plantas, eran utilizadas por los antiguos mexicas como ofrendas para sus dioses. Esta planta fue de gran interés por parte de los frailes que llegaron a México. Fray Bernardino de Sahagún la describe en su obra Historia general de las cosas de la Nueva España y menciona que “son hojas de árbol muy coloradas”. Fueron los españoles que la renombraron como flor de nochebuena, ya que florece en diciembre.  En 1828, el entonces embajador de los Estados Unidos,  Robert Poinsett, le agrado tanto esta planta, que la envió a su país natal. De esta forma en Estados Unidos y en algunos países de Europa se le conoce como  poinsettia. Posteriormente, en 1906, el empresario Albert Ecke comenzó a cultivarla en forma comercial en Los Ángeles, california, promoviéndola, a partir de ese momento, como símbolo de la navidad para el resto del mundo.

Piñata
Según algunos estudios, la piñata tiene su origen en China. Antiguamente los chinos confeccionaban figuras de animales cubierta con papeles de colores rellenas de semillas y se les golpeaba con varas de colores. Todo esto era parte de las celebraciones del año nuevo chino. Posteriormente Marco Polo, famoso comerciante veneciano que visitó gran parte de las tierras asiáticas durante el reinado de Kublai Khan, introdujo esa tradición a Italia en el siglo XII, en donde se adaptó a las festividades de la cuaresma. Es en Italia que adopta el nombre de pignatta, que significa olla. De Italia, esta tradición pasa a España y finalmente al Nuevo Mundo, tras la conquista.  Una vez en México, los misioneros  aprovecharon esta costumbre como parte de la evangelización, convirtiendo la piñata en un elemento con símbolos bíblicos.  Con ella intentaban atraer a los indígenas a las festividades religiosas de la Navidad, en especial a los niños.  Según algunas tradiciones la piñata representó a Satanás, el cual  seduce a los hombres por medio de sus brillantes colores. Los dulces y las frutas que la llenaban, vinieron a representar las tentaciones que el diablo ofrece. La persona, con los ojos vendados, indicaba la lucha contra estas tentaciones en la oscuridad de la fe; el palo representaba la bondad, ya que solo el bien puede vencer al mal. Cuando se rompía la piñata, los dulces y la fruta que contenía representaron la recompensa que Dios da a los buenos, a los que se dejan guiar por la fe. La forma tradicional de la piñata parece haber sido la de una estrella de 7 picos, la cual representa los siete pecados capitales, elemento importante en la catequesis de los primeros años después de la conquista. Actualmente, las piñatas se han adoptado en muchas culturas del mundo y se han convertido en un entretenimiento común en las fiestas y celebraciones, especialmente en México, América Central y al sur de Estados Unidos.

jueves, 20 de diciembre de 2018

La mujer en la política durante la Revolución Mexicana


La lucha armada revolucionaria, que tuvo lugar entre los años de 1910 a 1917, contó con la intervención de tanto mujeres como de hombres en los distintos grupos, sectores y clases que intentaban romper un viejo régimen y crear una nueva nación. Todos estos acontecimientos que fueron modificando a México, también fueron transformando la vida de las mujeres. Es por esto que las mujeres deben ser tomadas en cuenta como sujetos históricos que lucharon y participaron en forma comprometida, desde los distintos frentes, en las diversas facciones y etapas del proceso revolucionario. 

El proceso de industrialización que comienza durante la época del porfirismo abrió a las mujeres las puertas de fábricas, talleres, comercios, oficinas públicas, y amplió también su participación dentro del magisterio. Así la mujer comienza a salir, de traspasar los límites que impone el hogar, la familia y la tradición para desenvolverse en otras actividades, preocupación que se manifiesta en la prensa de la época, en tanto la autonomía podía significar la renuncia de ellas a su función que es considerada en esa época como "natural", para estar a cargo del hogar, es decir, la maternidad y el matrimonio.

Por lo que en los primeros años del siglo XX empiezan a brotar organizaciones de trabajadoras, que estuvieron conformadas por profesoras normalistas y obreras de la industria textilera principalmente, que se vinculan al Partido Liberal Mexicano, desarrollando así una gran labor política en contra del gobierno de Porfirio Díaz, lo que provocó la detención y la persecución de algunas de sus miembros integrantes.

Por ejemplo, magonistas como Juana Belén Gutiérrez de Mendoza (editora del seminario Vésper); Dolores Jiménez y Muro (colaboradora en la revista La Mujer Mexicana, redactora y firmante del Plan de la Sierra de Guerrero, el antecedente más inmediato del Plan de Ayala), y Elisa Acuña y Rosette (integrante del centro director de la Confederación de Clubes Liberales en 1903) fundaron en la cárcel la sociedad "Hijas de Cuauhtémoc", movimiento para liberar a los presos políticos. Las maderistas Teresa Arteaga y Carmen Serdán formaron grupos antirreeleccionistas y difundieron los principios de la democracia de Francisco I. Madero.

La profesora Silvina Rembao, escribió una serie de artículos en contra de la dictadura, publicados en los periódicos locales de Chihuahua. También así Margarita Ortega y su hija Rosaura Cortari, militantes magonistas, combatieron en los estados norteños de Baja California y Sonora. La mayoría de éstas mujeres, que eran simpatizantes y seguidoras de Francisco I. Madero, se organizaron en ligas antirreeleccionistas encargadas de divulgar las ideas democráticas, principal bandera de lucha en esta primera etapa de la Revolución.

Así se crean La Liga Femenil de Propaganda Política, constituida en 1910 por Teresa Arteaga, Ma. Luisa Urbina, Joaquina Negrete, María Aguilar, Adela Treviño y Carmen Serdán, entre otras; la Liga Feminista Antirreeleccionista Josefa Ortiz de Domínguez; el Club Sara Pérez de Madero; el Consejo Nacional de Mujeres Mexicanas, por mencionar algunas, trabajaron en la campaña de apoyo a Madero. La actividad llevada a cabo por las hermanas Narváez en Puebla a lado de Carmen Serdán, demuestra la participación política y el nivel de compromiso sostenido con la causa revolucionaria.

Durante el periodo de 1913 a 1917 contó con una amplia participación femenina. Las mujeres que estaban presentes con el maderismo se integraron las distintas facciones revolucionarias: constitucionalistas, zapatistas, villistas, y desde los distintos frentes: doméstico, sindical, militar, político y feminista. Mariana Gómez Gutiérrez, profesora de una escuela pública en Ojinaga, Chihuahua, inicialmente se unió a la causa maderista y posteriormente participó activamente levantando las armas con el ejército de Pancho Villa.

Dentro del constitucionalismo, que fue la facción triunfante de la Revolución, la presencia femenina fue numerosa. Las mujeres en las diversas regiones del país se incorporaban a las fuerzas activas realizando las tareas que les eran encargadas. Este movimiento legitimó su participación, al reconociéndoles grados militares y méritos revolucionarios, lo que hizo posible la representación femenina en la arena política. Plantear los problemas específicos de las mujeres y desarrollar estrategias, fueron las tareas que dentro de la legalidad realizaron quienes se anexaron al carrancismo.

Sin embargo, el Congreso Constituyente negó el derecho de voto a la mujer desconociendo con ello la participación activa y numerosa que las mujeres habían desplegado durante la lucha armada revolucionaria; éste discurso patriarcal se afanaba en mostrar a la mujer recluida en el mundo de lo doméstico, excluyéndola de los asuntos relacionados con la política.

En este contexto encontramos a Hermila Galindo quien sostenía que la participación activa de las mujeres debía darse tanto en los asuntos políticos del país como en los privados. Al promulgarse la nueva Constitución en febrero de 1917, Hermila Galindo lanzó su candidatura para diputada por el 5o. Distrito Electoral de la Ciudad de México con la intención de hacer pública la demanda de las mujeres que exigían el derecho de voto; sabía que con ello sentaba un precedente para las nuevas generaciones. Este proyecto reivindica en lo fundamental, la igualdad de hombres y mujeres.

En cambio, los derechos laborales, que fueron una exigencia permanente de las mujeres, sí fueron incorporados en el artículo 123 de la nueva Constitución. Quedó fijado un salario mínimo en condiciones de igualdad con el hombre, se estableció en ocho horas la jornada máxima de trabajo, se protegió la maternidad y también quedaron prohibidos los trabajos insalubres y peligrosos tanto para las mujeres como para los jóvenes menores de 16 años.

De esta manera, desde los últimos años del régimen porfirista, se levantaron voces feministas que exigían para las mujeres mayores oportunidades educativas, mejores salarios para las trabajadoras y la reforma al Código Civil.

miércoles, 31 de octubre de 2018

Miccacuicatl, los cantos mortuorios



En el mundo nahua prehispánico, los cantos mortuorios, conocidos en nahuatl como Miccacuicatl (su plural Miccacuicah), ocupaban un lugar predominante dentro de los rituales que se tenían hacia los muertos

El miccacuicatl se divide en géneros expresivos orales que dan distintos matices del dolor y  angustia, Estos cantos mortuorios se establecen en el llanto acompañados con danza. Entre los diferentes cantos se pueden nombrar:

Miccachoquiztli (el llanto mortuorio) Se caracteriza por los llantos, lamentaciones y los aullidos que las personas dedican a sus muertos.

Tlaocolcuicatl (canto de lamentación) Aquí los gritos de desesperación, las súplicas, sollozos y gemidos se mezclan con el ritmo de los tambores, caracoles y palabras poéticas que se recitan en el lugar.

Icnocuicatl (canto de orfandad) En estos cantos prevalecía la resignación, en donde se expresaban sentimientos de tristeza y angustia.

Cococuicatl (canto de tórtolas) Estos eran cantos románticos-eróticos que se cantaban en festejos matrimoniales. Sin embargo, en rituales funerarios, estos cantos lamentaba la pérdida del cónyuge ya fuera hombre o mujer.

Atequilizcuicatl (canto de vertimiento de agua) Estos se cantaban en rituales mortuorios previos a la cremación. La persona encargada del ritual envolvía al cadáver en una mortaja de papel amate y de mantas blancas después de lo cual vertía agua sobre el bulto amortajado.

Tzocuicatl (canto de suciedad) Una vez puesta la ofrenda delante del muerto, los cantores tocaban tus tambores empezaban a cantar cantos de luto y de la suciedad que el luto y lágrimas trae consigo.

Xochimiquizcuicatl (canto de muerte florida) Estos cantos eran dedicados a quienes morían en el campo batalla o en la piedra de sacrificio. Para quienes morían en batalla, estos cantos estaban llenos de alegorías a la guerra con mucha euforia. Quienes morían en sacrificio,  los cantos se enfocan
al corazón ofrendado y a la persona que lo ofreció.





domingo, 2 de septiembre de 2018

La Decena Trágica a través de ojos japoneses


Se le conoce como "Decena Trágica" al golpe militar que tuvo lugar entre el 9 de febrero y el 19 del mismo mes de 1913, que culminó con la caída del gobierno de Francisco I. Madero y el asesinato del presidente y el vicepresidente José María Pino SuárezKumaichi Horigoutchi era en ese momento el representante diplomático de Japón, quien había llegado a México desde 1909, teniendo una participación relevante durante los festejos del Centenario de la Independencia, al presidir, junto con Yasuya Uchida, enviado especial de Japón, la Exposición Japonesa en el Palacio de Cristal, en la calle de Chopo.  En esta exposición estuvieron presentes maravillosas muestras del arte japonés. Tras la caída del gobierno de Porfirio Díaz, Kumaichi Horigoutchi fungió como representante comercial de Japón durante del mandato de Francisco I. Madero. Al comenzar la Decena Trágica, Horigoutchi  anotó en su diario, sus impresiones obre los sucesos que atormentaban a la Ciudad de México, dejando testimonio el apoyo que la Legación japonesa y muchos japoneses residentes en la ciudad le otorgaron al presidente Madero.

Domingo 9 de febrero de 1913. Kumaichi Horigoutchi escribe que en ese día se oían por las calles rumores sobre un posible levantamiento en contra de Francisco I. Madero, rumores que posteriormente se confirmaron. Muy temprano Horigoutchi, junto a su esposa, se dirigieron al Castillo de Chapultepec para encontrarse con la familia de Madero. Ella les mencionó que su marido se dirigió temprano hacia el centro de la ciudad, para hacer frente a los rebeldes. Horigoutchi menciona que el ambiente de la ciudad cambió, cuando los rebeldes tomaron La Ciudadela, las calles lucían vacías, estremeciéndose  con el continuo cañoneo. Horigoutchi dio asilo a la familia de Madero en la Legación japonesa. Para socorrer a tantas personas reunidas ahí, tuvo que recurrir a la ayuda de los residentes de la ciudad, quienes gustosos ayudaron.

Lunes 10 de febrero de 1913. Empezaban a llegar noticias de las revueltas. La situación era favorable para Madero, ya que la indisciplina y falta de provisiones hacía insostenible la revuelta. En la Legación se respiraba tranquilidad. En ese día Horigoutchi conoció a Gustavo Madero, hermano del presidente, quien viajaría como embajador al Japón. Horigoutchi lo describe como un hombre alto con voz robusta y fuerte, muy diferente a su hermano.

Martes 11 de febrero de 1913. Horigoutchi menciona que se intensificaron los ataques en La Ciudadela, dejando cuantiosas bajas en ambos bandos.

Miércoles 12 de febrero de 1913. La cruenta batalla seguía y los víveres empezaban a escasear en la Legación. Horigoutchi escribe que para poder conseguir más provisiones, tenían que ir al vecino pueblo de Tacubaya, encomienda peligrosa ya que tenían que pasar por la línea de fuego. No fueron pocas veces en que el camión que se transportaban terminaba con huellas de disparos. Sin embargo, los japoneses residentes en la ciudad no dudaron en prestar la ayuda y no hubo momento en que un voluntario japonés no se ofrecía en realizar la empresa. Misión más peligrosa era enviar telegramas a Oficina de Cable, ya que se encontraba en centro de la ciudad, en pleno campo de batalla. La Legación tenía que informar al gobierno de Japón cada día. Los voluntarios tenían que ir a pie prácticamente en sigilo y esquivando las balas, ya que era imposible ir en auto. Sin embargo cada día informaban a su gobierno de los acontecimientos de esos momentos. 

Jueves 13 de febrero de 1913. Por primeras vez, los proyectiles alcanzaron la Legación, sin causar ninguna desgracia. Horigoutchi menciona que la esposa de Madero volvió al Castillo de Chapultepec, mientras que los padres y hermanos del presidente se quedaron en la Legación.

Viernes 14 de febrero de 1913. A la hora de comer, Horigoutchi y los demás habitantes de la Legación escucharon la alarma de incendio. Cuando subieron a la Azotea para inspeccionar lo sucedido, vieron una enorme columna de humo negro, muy cerca de la casa de los padres de Madero. Poco después se confirmó que fue esta casa que se incendió a causa de los rebeldes. Horigoutchi menciona que en ese día se entrevistó con Pedro Lascuarín, Ministro de Relaciones Exteriores y fue en ese momento que se enteró del estado real de las cosas. La ciudad estaba totalmente colapsada y gran parte de sus casas destruidas. Pareciera que el combate no tuviera fin y a diario se podían ver incinerar los cadáveres tanto de rebeldes, leales a Madero y civiles.

Sábado 15 de febrero de 1913. En ese día llegaron rumores de que la Legación sería atacada por los rebeldes. Los familiares de Madero decidieron salir de la Legación para no causar más problemas. A pesar de que Horigoutchi insistió en que se quedaran, no pudo convencerlos. Así que Horigoutchi que hizo que sus familiares acompañaran a los padres y hermanas de Madero, suponiendo que los rebeldes no se atreverían a atacar a los familiares de diplomáticos japoneses. De este modo se dirigieron rumbo al Castillo de Chapultepec. Esa noche Horigoutchi y más de 20 japoneses armados con rifles y katanas vigilaron y esperaron un ataque que nunca llegó. 

Domingo 16 de febrero de 1913. A pesar de los ataques continuos, el día pasó sin novedad.

Lunes 17 de febrero de 1913. El cañoneo empezó temprano ese día, sin embargo, según Horigoutchi, los habitantes de la Legación no se estremecieron, ya que se habían acostumbrado a aquel infernal ruido.

Martes 18 de febrero de 1913. De un instante el cañoneo cesó. Para Horigoutchi esto fue un mal augurio, ya que pensó que los rebeldes centrarían sus ataques al Castillo de Chapultepec. Al poco tiempo regresaron sus familiares junto a los de Madero. Al preguntarles el porqué volvieron a la Legación, estos les respondieron que el General Victoriano Huerta, quien era su hombre de confianza, lo había traicionado, y lo había hecho prisionero, junto a sus ministros, en Palacio Nacional. Horigoutchi recuerda que días antes, a Huerta lo conoció en una recepción que Madero le hizo en su honor, tras volver de sofocar una rebelión en el norte del país. También recuerda que Madero proclamo a Huerta como “su héroe”.

Miércoles 19 de febrero de 1913. Un nuevo rumor llegó a la Legación.  Esta vez decía que como Madero se negaba a renunciar como presidente, Huerta atacaría la Legación japonesa y aniquilaría a su familia. Decidido, Horigoutchi fue a entrevistarse con Huerta para saber si eran reales sus intenciones de atacar la Legación. A su vez, Huerta le respondió que tales rumores no tenían fundamento y que las vidas de los familiares de Madero serían respetadas y resguardadas. Aprovechando  Horigoutchi solicitó entrevistarse con Madero, a lo que Huerta accedió. Estando frente a frente, Madero de agradeció a Horigoutchi por haber salvado a su familia. Ese mismo día, llegó la noticia del fusilamiento del hermano del presidente, Gustavo Madero, noticia que conmocionó a todos en la Legación. En la noche, recibieron la noticia que Madero lo enviarían a Veracruz para que ahí fuera exiliado al extranjero. Horigoutchi de dirigió a la estación del tren para despedirlo, sin embargo nunca llegó. En la madrugada recibiría la noticia que esa noche no saldría.
Jueves 20 de febrero de 1913. El cuerpo diplomático, entre ellos Horigoutchi, visitó a Huerta, obteniendo la promesa de respetar la vida del presidente y vicepresidente. Sin embargo no podía dejarlos en libertad en ese momento para evitar una contra-revuelta. El cuerpo diplomático recibió una invitación del embajador de Estados Unidos, donde convocaba a una reunión para tratar el discurso de reconocimiento al nuevo gobierno.

Viernes 21 de febrero de 1913. Francisco Madero y José María Pino Suárez siguen detenidos. La Legación japonesa y demás cuerpo diplomático fueron recibidos en Palacio Nacional por el presidente provisional. Después de un discurso, cada miembro del cuerpo diplomático estrechó manos con el presidente provisional. En ese omento, Huerta alabó la actitud altruista del ministro y pueblo japonés por haber salvado la vida a más de 30 mexicanos. Estas alabanzas fueron secundadas por los demás ministros. Horigoutchi había conseguido que Madero viera a su esposa y a su madre, sin embargo, de última hora se les negó la petición.

Sábado 22 de febrero de 1913. La embajada de Estados Unidos realizó una fiesta en honor al aniversario de George Washington, donde acudió todo el nuevo gabinete. Para Horigoutchi esta fiesta bien vista ni oportuna, dada la situación que atravesaba el país.

Domingo 23 de febrero de 1913. Temprano llegó la terrible noticia de la muerte de Madero y Pino Suárez. Horigoutchi y otros diplomáticos hicieron todo lo posible para entregar el cuerpo de Madero a su familia. 

Lunes 24 de febrero de 1913. A la ceremonia fúnebre de Francisco I. Madero asistió toda la Legación japonesa, incluyendo la familia de Horigoutchi. 

Miércoles  26 de febrero de 1913. Horigoutchi y su familia asistieron al Panteón Francés, donde fue enterrado Madero, para depositar ofrendas flores en su tumba. A su lado estaba la tumba de su hermano, Gustavo Madero. A Horigoutchi le llamó la atención una corona de flores con la leyenda “Víctima de la democracia”.

Jueves 27 de febrero de 1913. Horigoutchi menciona que la ciudad vuelve poco a poco a tomar su aspecto normal. Su esposa visitó todos los días a la viuda de Madero, hasta el 23 de marzo de ese año, día que salieron de México, después de estar cuatro años residiendo en el país.  


martes, 31 de julio de 2018

Revoluciones latinoamericanas en videojuegos




Muchos videojuegos son ambientados en épocas históricas de la humanidad. Sus tramas están situadas desde las civilizaciones antiguas como la egipcia, pasando por la edad media, la era de los descubrimientos, las épocas antiguas de las civilizaciones asiáticas, hasta llegar a los acontecimientos que ocurrieron en el siglo XX y época contemporánea. En este sentido, algunos importantes acontecimientos que marcaron Latinoamérica han sido plasmados en videojuegos.

 Guerras de independencia hispanoamericanas

A principios del siglo XIX se desarrollaron una serie de conflictos en los territorios que tenía el imperio español en América. En estos sucesos se enfrentaron los independentistas que buscaban la emancipación de España contra el bando realista leales al rey español.  Entre los personajes más destacados que participaran en las guerras de independencia se encuentra Simón Bolivar.

En  Age of Empires III, Simón Bolivar hace una breve aparición dentro de la campaña principal del juego. En cierta parte de la trama, los protagonistas tienen que viajar hasta Sudamérica en la región del Perú tras el rastro de uno los principales antagonistas. Al llegar al lugar se percatan que que se encuentra una rebelión en contra de la corona española, y es allí que aparece Simón Bolivar. Los protagonistas necesitan cruzar Los Andes y Bolivar les ofrece guías para ayudarlos a atravesarlo, siempre y cuando ellos les ayuden a liberar tres pueblos cercanos que están bajo el yugo español. 

Revolución mexicana

La Revolución mexicana fue un conflicto armado que se inició en México el 20 de noviembre de 1910, tras la proclamación del Plan de San Luis por parte de Francisco I. Madero, que llamaba a tomar las armas en contra del gobierno de Porfirio Díaz, quien llevaba gobernando el país por casi treinta años. Este conflicto armado se inició en el norte de México, extendiéndose por otras partes del país. Una vez que los revolucionarios ocuparon Ciudad Juárez, Chihuahua, Porfirio Díaz presentó su renuncia y se exilió en Francia. Sin embargo el conflicto continuaría tras el golpe de Estado perpetrado por Victoriano Huerta y el asesinato de Madero, ya como presidente de México. Nuevos actores participarían, destacando Emiliano Zapata, Francisco Villa, Álvaro Obregón, Venustiano Carranza, entre otros. 

En el videojuego Red Dead Redemption, John Marston, el protagonista,  llega a México persiguiendo a unos de los antagonistas. A pesar de que la historia y los personajes son ficticios, el México retratado en este juego está ambientado en plena Revolución mexicana. En esta parte de la historia, el protagonista tiene contacto el ejército mexicano, así como con revolucionarios.  

Revolución cubana

La Revolución cubana fue un movimiento revolucionario encabezado por Fidel Castro y Ernesto "Che" Guevara en contra del régimen del dictador Fulgencio Batista. El 25 de noviembre de 1956, zarpa del puerto de Tuxpan, México, el yate Granma con 82 guerrilleros, entre los que se encontraban Fidel Castro, Ernesto "Che" Guevara, entre otros personajes. El yate llegaría a cuba el 2 de diciembre de ese mismo años, comenzando en ese momento la empresa militar de los rebeldes. Tras el triunfo de la Revolución, Fidel Castro gobernaría la isla hasta el 2008.

En 1987, la empresa japonesa SNK lanzó en japón el videojuego Guevara, para la consola NES. Este juego pone al jugador en la piel de Ernesto "Che" Guevara que, junto a Fidel Castro buscarán derrocar al dictador Fulgencio Batista. En el juego se recrean algunas de las batallas más importantes de la Revolución cubana. Sin embargo, al llegar a occidente, este juego sufrió algunas  modificaciones. Se renombró como Guerrilla Wars y se omitió toda la historia de la trama, convirtiendo a los protagonistas en dos soldados anónimos que intentan derrocar al dictador de una isla caribeña.

Revolución Sandinista

La Revolución Sandinista fue un movimiento revolucionario que inició en Nicaragua en 1979, protagonizado por el Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN), llamado así en memoria de Augusto César Sandino, revolucionario nicaragüense. Este movimiento armado puso fin al régimen impuesto por la familia Somoza, donde fue derrocado Anastacio Somoza Debayle, sustituyéndolo por un nuevo gobierno encabezado por los insurgentes. 

La aventura que presenta Metal Gear Solid: Peace Walker, lleva a Big Boss (Snake), el principal protagonista, a la frontera entre Costa Rica y Nicaragua para encontrarse con miembros del grupo sandinista. Sin embargo, estos guerrilleros fueron retenidos en una acción conjunta de la CIA y el gobierno de Somoza. Tras ayudar a los sandinistas, Big Boss, en aras de completar su misión, termina uniendo fuerzas con ellos. Llega un momento en que los miembros del FSLN, comparan a Big Boss con Ernesto "Che" Guevara