lunes, 24 de mayo de 2021

Superguerreros de la antigüedad


El anhelo de crear guerreros con grandes cualidades y habilidades extraordinarias ha estado presente en prácticamente en todas las culturas del mundo. Incluso hoy en día varias naciones han desarrollado proyectos para formar soldados con habilidades casi sobrehumanas.

Guerreros águila y jaguar

Dentro del ejército mexica, existían dos órdenes militares que representaba la élite de sus guerreros y ambas estaban vinculadas al águila y al jaguar. Asociados al sol, estos guerreros generalmente procedían de las clases gobernantes (pilli), sin embargo, su ingreso dependía de su destreza militar y su capacidad demostrada en el campo de batalla. Además de contar con grandes habilidades en el uso de armas, los guerreros águila y jaguar contaban con una excelente formación educativa, administrativa y en estrategia militar.

Cuachic

Entre los mexicas también existía otra orden militar integrada por fieros guerreros, que podían pertenecer a cualquier clases de la sociedad. Los cuachictin (singular cuachic), también conocidos como los "rapados", era el grupo de choque que según las circunstancias, se situaban al frente o a la retaguardia. También iban mezclados con los soldados inexpertos para infundirles ánimo durante la batalla  Se distinguían de los demás guerreros, ya que ellos jamás retrocedían en el campo de batalla, aunque significara la muerte. Su aspecto era tan feroz que no necesitaban un traje especial, sobresalían por su pintura facial, además de ir rapados, con excepción de un mechón que se dejaban crecer sobre la oreja izquierda.

Ninja

Los ninja, también conocidos como shinobi eran un grupo de guerreros y mercenarios entrenados con técnicas militares no convencionales para su época. Sus actividades incluían el asesinato, espionaje,​ sabotaje,​ robo de documentos, reconocimiento y guerra de guerrillas, con el fin de desestabilizar a las fuerzas enemigas y obtener información que podría ser crucial para la batalla. Desde joven, el ninja recibía un duro entrenamiento tanto en el uso de armas y artes marciales, así como en la fabricación de trampas y venenos, el camuflaje y en la supervivencia en campo abierto. 

Samurái

Los samuráis fueron un grupo de guerreros de élite del antiguo Japón. El ascenso de estos guerreros había comenzado durante el siglo XI y para el siglo XII, gracias a las disputas internas entre las facciones Minamoto y Taira, el samurái se había convertido en la figura suprema. Su destreza en la batalla la adquiría al cabo de años de riguroso adiestramiento orientado a fortalecer el carácter y la realización de proezas físicas. A pesar de los rigores del adiestramiento de un samurái, sus métodos de combate se basaban el el principio de "suavidad" aplicada con destreza. El código conocido como "bushido" exigía una entrega casi religiosa a la vida militar, en que las penalidades físicas regían  y una muerte heroica en la batalla era la meta más honorable

Jenízaros  

Los jenízaros  constituían unidades de infantería del imperio otomano con alto nivel de entrenamiento. Entre sus muchas tareas destacaba la de ser los encargados de la custodia y salvaguarda del sultán otomano. Los jenízaros eran adiestrados bajo una disciplina estricta con duros entrenamientos físicos, enseñanzas en el manejo de armas de la época y tácticas militares, así como una impecable educación, aprendiendo diversos idiomas, literatura, contabilidad, entre otras ciencias y artes. Los jenízaros procedían de cautivos de guerra procedentes de los Balcanes, jóvenes de entre siete y catorce años que fueron islamizados y entrenados en el arte de la guerra y en otras áreas.

Mamelucos 

Los mamelucos fueron esclavos procedentes de Asia Central, islamizados e instruidos militarmente que en sus inicios sirvieron como soldados a las órdenes de los distintos califas abásidas. Recibían un rigoroso adiestramiento militar, además de participar en eventos deportivos que completaban su formación  En un principio, los mamelucos resultaron ser de vital importancia por sus aptitudes militares y llegaron a ocupar importantes puestos políticos de confianza en el régimen. A medida que los califas se debilitaban, los esclavos empezaron a ganar poder. 

Guardia Pretoriana 

La Guardia Pretoriana a​ era un cuerpo militar de élite que servía de escolta y protección a los emperadores romanos. Era considerada como la unidad militar de mayor prestigio del imperio romano, conformando la última línea de defensa en el campo de batalla, protegiendo al emperador. Solo los más aptos de entre los numerosos aspirantes provenientes de las legiones lo conseguían, y solo tras demostrar su valía y habilidad en multitud de pruebas.

Berserker 

Los berserker eran guerreros nórdicos que combatían generalmente semidesnudos sólo cubiertos de pieles. Combatían bajo cierto trance de perfil psicótico, casi insensibles al dolor. Se lanzaban al combate con furia ciega, incluso sin armadura o protección alguna. En ocasiones, debido a su estado psicótico, no discriminaban entre amigo y enemigo a la hora del combate.

Medjay

Los medjay fueron un pueblo nubio que se asentaron al norte de Sudán. En un principio sirvieron a los egipcios como mercenarios, pero debido a sus habilidades en combate y a su resistencia, se integraron al ejército egipcio. Desde principios del Imperio Nuevo, los medjay fungieron como fuerzas de seguridad de élite  protegiendo zonas de valor, como ciudades importantes, cementerios reales y las fronteras de Egipto. Con el tiempo su nombre se convirtió en sinónimo de aquella fuerza de seguridad militarizada, admitiendo también a egipcios nativos.

Caballeros templarios

La Orden de los Pobres Caballeros de Cristo del Templo de Salomón, conocidos también como la Orden del Templo fue una de las más poderosas orden militar religiosa de la Edad Media. Su propósito original era proteger las vidas de los cristianos que peregrinaban a Jerusalén tras su conquista. La imagen del caballero templario se hizo muy popular y apreciado en toda la Cristiandad. La disciplina del ejército templario en Tierra Santa se refleja minuciosamente en su regla. El templario no podía rendirse ni dar cuartel al enemigo. Como teóricamente no podía caer prisionero tampoco podía ser rescatado por la orden.




Fuentes

Ledesma Ibarra, Carlos Alfonso, Martínez García, Raymundo César, y Cejudo Espinosa, Luis (Traductor), Águilas y jaguares: testimonios de la formación educativa de los antiguos nahuas, 1era edición, Universidad Autónoma del Estado de México, Toluca, 2017

Trejo, Silvia. "La imagen del guerrero victorioso en Mesoamérica". Estudios de Cultura Náhuatl; Vol. 31. 

Bueno Bravo, Isabel, Mesoamérica: Territorio en guerra, Centro de Estudios Filosóficos, Políticos y Sociales Vicente Lombardo Toledano, México, 2015

Monjaráz-Ruiz, Jesús. "Panorama general de la guerra entre los aztecas". Estudios de Cultura Náhuatl; Vol 12.

Norton Leonard, Jonathan, Japón antiguo, 1era edición Time Life, Amsterdam, 1968

Yukio Kaibara, Historia del Japón, 1era edición, Fondo de Cultura Económica, México, 2000

Rodríguez Madrazo, Jaime Denis. "La definición social de la élite militar del Imperio Otomano (ss. XIV-XVII)". Revista Historia AutónomaVol 12.

Murshidy Abmad, I. (1998). Edición y estudio de AJBAR AL-AYYAM (sobre El Cairo desde los Fatimies a los Mamelucos) de al-Iskandarani [Tesis de doctorado, Universidad Complutense de Madrid]

Pitillas Salañer, Eduardo "Los soldados del ejército romano durante la etapa del Alto Imperio. Sus componentes más básicos: el ciudadano-soldado (legionario) y el soldado auxiliar". Millars: Espai i historia, vol. 43.

Speidel, Michael. "Berserks: A History of Indo-European [Mad Warriors]". Journal of World History; Vol 13

González-Tablas Nieto, Javier. "La interacción entre Egipcios y Nubios a finales del Reino Medio: del topos a la vida cotidiana". El Futuro del Pasado: revista electrónica de historia; N°2

De la Croix, Arnaud Los Templarios en el corazón de las cruzadas, 1era edición, Ariel, Barcelona, 2005, 

Read, Piers Paul, Los Templarios: monjes guerreros, 1era edición, Ediciones B, Buenos Aires, 2006, 

No hay comentarios.:

Publicar un comentario