jueves, 28 de mayo de 2015

Espías del mundo antiguo



El espionaje y la guerra han estado ligados entre sí desde sus orígenes. Es muy probable que desde que el hombre se organizó en ciudades, haya utilizado el espionaje como medidas de defensa y ataque. 

Las primeras manifestaciones de espionaje se remontan al reinado de Sargón I, gobernador del imperio acadio, en la antigua Mesopotamia. En una tablilla escrita en acadio que data del año 2,000 a.C., describe como Sargón I utilizó mercaderes como espías y exploradores para que le informaran sobre las regiones que quería conquistar. Sin embargo, el primer registro de una tropa especializada en el espionaje se encuentran en los archivos de la antigua ciudad siria de Mari, hoy Tell Hariri. Las tablillas encontradas en ese lugar, que datan del 1,800 a.C. aproximadamente, menciona a un cuerpo de espías militares llamados skabum. Entre sus actividades se encontraban el espiar las tropas enemigas, así como infiltrarse en los campamentos militares y ciudades que eran asediadas por el ejército de Mari, para encontrar puntos débiles en sus defensas. También servían como exploradores y rastreadores.

Más adelante, en la antigua China imperial, el General Sun Tzu incluía a los espías en su tratado militar, El arte de la guerra como un elemento clave para ganar una guerra. Para retratar este aspecto, Sun Tzu los divide en diferentes categorías. Están los espías nativos, que eran contratados entre los habitantes de una población; el espía interno, obtenido de los funcionarios enemigos; el espía doble, que es aquel que es sobornado para traicionar su bando a la vez de espiarlo; el espía liquidable, el cual proporciona información falsa al enemigo, y por último, el espía flotante, el cual es el encargado de transmitir los informes. Para Sun Tzu, armar este tipo de inteligencia militar eran necesario para alcanzar la victoria sobre el enemigo.

Por su parte, en la antigua India, Chanakya (también conocido como Kautilya), considerado como uno de los grandes estrategas de la antigüedad, plasmó sus opiniones sobre el espionaje en su libro Arthasastra. Este libro, que es un manual sobre el buen gobierno, menciona que el espionaje es una herramienta imprescindible para mantener el poder. Por ello, propuso la creación de una importante red de espionaje infiltrada en todos los estratos sociales, desde el más humilde hasta los círculos sociales más poderosos, para que así el rey tuviera información diversa sobre su reino.

En la época del Imperio Romano existió un grupo paramilitar que actuaban como agentes secretos al servicio de Roma, cuyo campo de acción estaba en Britania, hoy Gran Bretaña, conocidos como arcani o aerani. Su función principal era el de proporcionar información relevante a los generales romanos asentados en Britania.

La inteligencia militar del imperio mongol incluía el yam en su estrategia. El yam era un sistema de comunicaciones, en el cual se establecían postas a un día  de trayecto entre sí, los cuales suministraban caballos y provisiones a los mensajeros. Estos mensajeros a su vez, fungían como espías, recolectando información de los territorios que atravesaban. 

Entre los mexicas de la Mesoamérica prehispánica, los comerciantes eran conocidos como pochtecas. Eran viajeros que realizaban comercio a larga distancia, por lo que tenían una extensa red de comercio. Fueron una figura importante dentro de la sociedad mexica. Por su profesión, el pochteca sabía perfectamente los idiomas, dialectos, costumbres y vestimentas de diversas regiones, lo que le permitía pasar desapercibido entre la población local. Debido a esto, los pochtecas trabajaron como espías al servicio del tlatoani mexica.

En el Japón del siglo XV surge la figura de un guerrero especializado en el sigilo conocido como ninja.  Estos guerreros tenían habilidades extraordinarias para la infiltración, el camuflaje y el escape. Además del espionaje, el ninja realizaba asesinatos de personas de alto rango, sabotaje, reconocimiento del terreno, vigilancia, además de difundir propaganda negra (rumores y noticias falsas), entre otras actividades. Al grupo de técnicas utilizadas y perfeccionadas por los ninjas, se le conoce con el nombre de ninjutsu.


FUENTES

Herrera Hemosilla, Juan Carlos, Breve historia del espionaje, 1era edición, Nowtilus, Madrid, 2012, 

Tzu, Sun, El arte de la guerra, 1era edición, Ediciones Lea, Buenos Aires, 2012, 

Valdés Guerrero, Juan. (2010). La Cristiandad Medieval y China, los mundos distantes. (Tesis– Universidad del Bío-Bío. Escuela de Pedagogía en Historia y Geografía)  

De la Torre Villar, Ernesto, Lecturas Históricas Mexicanas, 2da edición, Instituto de Investigaciones Históricas-UNAM, México, 1998, 

Yukio Kaibara, Historia del Japón, 1era edición, Fondo de Cultura Económica, México, 2000

lunes, 27 de abril de 2015

Porfirio Díaz y Japón



Durante el régimen porifirista, el gobierno mexicano intensificó las relaciones diplomáticas con Japón, firmando un histórico tratado comercial en 1888. Un hecho que sirvió como antecedente inmediato  para que esto fuera posible, fue la visita del científico mexicano Francisco Díaz Covarrubias a tierras niponas para presenciar un importante evento astronómico.

En 1874  la Comisión Astronómica Mexicana, encabezada por Francisco Díaz Covarrubias, viajó a Japón para observar el tránsito de Venus frente al disco solar (lo cual ocurre sólo dos veces cada siglo); con el objetivo de  calcular con exactitud la distancia entre el Sol y la Tierra. Los mexicanos lograron hacer dicha observación en Yokohama. Japón no admitía en aquel tiempo que los extranjeros vivieran fuera del territorio de concesión. Sin embargo, el Gobierno japonés no sólo autorizó al grupo de observadores mexicanos, con todas las facilidades posibles, sino a demás envió dos oficiales, un estudiante de marina y un funcionario del Ministerio de Educación, como asistentes a la observación del astro. Tras la expedición, Francisco Díaz Covarrubias realizó una detallada descripción de la sociedad, economía y política japonesa, dando su punto de vista sobre la conveniencia de entablar relaciones diplomáticas y comerciales con Japón, así como facilitar y promover la inmigración japonesa hacia territorio mexicano.

Tras varias negociaciones, los gobiernos de México y Japón acordaron en 1888 un Tratado de Amistad, Navegación y Comercio, el primero en su tipo firmado por Japón en condiciones de igualdad.  Las negociaciones se llevaron a cabo en Washington a través de los representantes de cada país. Este tratado fue firmado en Washington el 30 de noviembre de 1888, por los ministros Mutsu Munemitsu y Matías Romero. El Tratado de Amistad, Navegación y Comercio entre México y Japón  entró en vigor en junio de 1889 en ambos países. En octubre de 1891 se formó el primer consulado del Japón en México.

Anteriormente, Cuando Japón fue obligado por los Estados Unidos a abrir sus puertos comerciales en 1854, el gobierno japonés no tuvo más opción que ceder ante la presión militar de Matthew C. Perry y sus buques de guerra que amenazaban las costas japonesas, y firmar tratados desiguales con los Estados Unidos y otras potencias occidentales.  Un elemento común en estos tratados era el sentido de extraterritorialidad, el cual le daba inmunidad a los ciudadanos extranjeros en territorio japonés. Sin embargo, en el tratado firmado por México y Japón se eliminaba la extraterritorialidad jurídica  donde los mexicanos en aquel país tendrían que acatar las leyes japonesa, así como los japoneses en México tendrían que acatar las leyes mexicanas. Por primera vez Japón lograba firmar un tratado igualitario en este sentido, el cual sirvió como precedente para futuras negociaciones del gobierno japonés. Por otra parte, el tratado permitía a los ciudadanos mexicanos el privilegio de entrar, permanecer y residir en cualquier parte del territorio japonés, un derecho que no se le había otorgado a ninguna otra nación.

Una de las consecuencias de ese acuerdo fue el flujo migratorio de Japón a México inaugurado en 1897 por migrantes enviados por el vizconde Enomoto Takeaki al Estado de Chiapas. En marzo de 1897 salió del puerto de Yokohama el primer grupo migratorio japonés con destino a México. Este grupo estaba compuesto por 28 trabajadores que viajaban bajo el estatus de colonos, más otros seis con perfil migrantes libres. El 10 de mayo de 1897 llegaron al puerto de San Benito, Chiapas (hoy Puerto Madero). De ahí se trasladaron hacia el pueblo de Escuintla, hasta llegar a los terrenos donde tenían que establecerse y trabajar. De este modo, con la llegada de un contingente de 34 japoneses llamados "Colonia Enamoto" en la región del Soconusco en el Estado de Chiapas, México se convirtió en el primer país latinoamericano en albergar la migración japonesa. El objetivo principal era que los colonos japoneses cultivaran café, sin embargo, diversos factores como el clima, la adaptación, algunas enfermedades, entre otras cosas, impidieron a que se dieran los resultados deseados. A pesar de estas adversidades, los seis migrantes libres, quienes tenían estudios en agronomía, fundaron la Sociedad Cooperativa Japonesa Mexicana, que llegó a ser una de las empresas de inmigrantes japoneses más grandes del continente americano. Para finales del siglo XIX, más de 10 mil migrantes japoneses desembarcarían en México.

Sin embargo, la primera migración japonesa  tiene registro en forma individual, inició en el año de 1890. Se trata de Tatsugoro Matsumoto, maestro jardinero imperial, especializado en  jardines japoneses, arreglos de rocas y cascadas. Tatsugoro Matsumoto había desembarcado en México antes de dirigirse a Perú, donde fue contratado por el Ministro de Haciendo de aquel país. Al regresar a tierras mexicanas, se traslado a la Ciudad de México, en donde estableció un negocio de florería y jardinería, en una de las zonas más lujosas de ese entonces.  Desde los primeros años de su estancia en México, su maestría en el trabajo de jardinería y de florería cautivó a la altas esferas de la sociedad porfiriana, trabajó para las familias más adineradas  e incluso para el presidente Porfirio Díaz. Introdujo el arte de los árboles bonsai, además de una gran variedad de especies de flores desconocidas en México como la bugambilia, los tulipanes o la jacaranda. Desde que se estableció en México, Tatsugoro Matsumoto nunca abandonó el país, murió a la edad de 94 años.

Durante las fiestas del Centenario de la Independencia de México, el gobierno de Porfirio Díaz invitó a Japón a participar en los festejos. La delegación japonesa regaló al gobierno de México un reloj monumental y dos floreros de cerámica Satsuma. El 2 de septiembre de 1910, se celebró una muestra de arte industrial japonés y de artesanías en el Palacio de Cristal, la cual fue inaugurada por el propio presidente Porfirio Díaz y el embajador japonés Kuma Horiguchi. Por esta exposición, el Palacio de Cristal fue conocido como el "Pabellón japonés". Lo que sobresalió de esta muestra fue el jardín japonés que fue instalado, además de las actividades culturales y la exhibición de equipo industrial del país asiático. El 1 de Diciembre de 1913, una vez terminadas las fiestas del Centenario y la Clausura de la Exposición Japonesa, tuvo lugar la inauguración del nuevo Museo Nacional de Historia Natural (hoy Museo Universitario del Chopo).




lunes, 30 de marzo de 2015

Cartografía indígena novohispana



Durante la época prehispánica, la utilización de mapas fue de suma importancia para las potencias indígenas de Mesoamérica, ya que en ellas podían no sólo administrar sus territorios, sino también planificar campañas militares, entre otras cuestiones. Lamentablemente, no se conservan ningún documento cartográfico de la época prehispánica, sin embargo, durante el periodo colonial, se elaboraron numerosas cartografías que guardaron varios rasgos antiguos.

Tras la conquista, la corona española se vio con la necesidad de administrar los nuevos territorios anexados, por lo que el gobierno virreinal tuvo que realizar mapas con el fin de reorganizar y aprovechar al máximo los recursos de las nuevas tierras. Para esto, se contó con la ayuda de tlacuilos (dibujantes y escribas de códices), quienes plasmaron en papel las características de esas tierras, utilizando, en un principio, muchas convenciones pictográficas prehispánicas. A su vez, estos documentos fueron aprovechados por los indígenas para dar veracidad a las tierras que anteriormente eran propietarios y ser reconocidos como tales ante la nueva administración gubernamental.

Entre los elementos antiguos que se encuentran en estos mapas está el altepetl, (cerro de agua en nahuatl) que durante el periodo posclásico de la época prehispánica no sólo denominaba a las ciudades y los asentamientos, sino también como una forma de conceptualizar a la sociedad. En los mapas novohispanos indígenas, el glifo del altepetl sirvió para representar a las elevaciones o cerros, sin perder su connotación mitológica, y algunas veces para nombrar a los poblados. El altepetl solía dibujarse como cerros en forma cónica, en la parte inferior se encontraba una abertura donde se simbolizaba la emanación de agua.

Por otra parte, el glifo toponímico que se usó en los códices desde la época prehispánica, se continuó dibujándose en la nueva cartografía, sólo que ahora estaría acompañado con una glosa en escritura alfabética, explicándolo a los no entendidos.

Otro recurso antiguo que se siguió utilizando fue la representación del camino, que solía trazarse mediante dos líneas paralelas, en las que se dibujaban huellas de pies descalzos, los que además, indicaban la dirección de dicho camino. Lo mismo sucedía con los ríos y otros  cuerpos acuosos, que en muchos mapas, eran representados con las convenciones antiguas. Así mismo con otros objetos como piedras, casas, fauna, flora, entre otras cuestiones.

Consumada la conquista, la antigua preocupación indígena por definir los límites y conservar el territorio se unió al interés del gobierno virreinal para conocer los nuevos territorios adquiridos, lo que dio continuidad a la tradición cartográfica  prehispánica mesoamericana. 





sábado, 28 de febrero de 2015

Bebidas rituales y ceremoniales




En cada pueblo existen alimentos y bebidas que tienen un valor simbólico, y en algunos casos suelen ser sagradas, que están relacionadas con sus ceremonias y rituales. 

Pulque

El pulque es una bebida alcohólica que se obtiene a partir de la fermentación de la savia, extraída de varias especies de magueyes, en especial Agave atrovirens y A. americana. El nombre pulque deriva de la palabra nahuatl poliuhqui, que significa ''descompuesto" o ''echado a perder"; este término fue adoptado por los españoles debido a que cuando oían expresar a los indígenas octli poliuhqui, que significaba “pulque malo”, sin embargo en náhuatl se le sigue llamando octli.

Durante en la época prehispánica, el pulque fue considerado como una bebida ritual ofrendada a las deidades. Existen registros que demuestran que tanto en Teotihuacán como en Xochicalco se usó el pulque en rituales y ceremonias en donde se irrigaba la tierra con esta bebida para dar de "beber" a la tierra, y con ello atraer la abundancia de alimentos.

Entre los mexicas, el pulque se bebía en diversas ceremonias religiosas como ofrenda a los dioses. También se utilizaban en otras ceremonias como en bodas hasta en los sacrificios de guerreros. En ciertas festividades, el pueblo podía deleitarse de esta bebida, sin embargo a pesar de que su consumo era común, la embriaguez era sancionada entre los mexicas. Si se sorprendía a alguien de la clase campesina borracho, se le humillaba rapando su cabeza en público. Si el que se embriagaba era de la nobleza, se le destituía del cargo público que ocupaba y, si reincidía, se le condenaba a muerte. Las sanciones a la clase alta eran más severas porque se consideraba que tenían una responsabilidad moral mayor con el pueblo y los dioses. Solo los ancianos podían beberlo sin limitaciones. Son diversos los pueblos indígenas que consumen el pulque actualmente.

Chocolate

El chocolate es una bebida que se obtiene de la semilla del árbol de cacao. Sobre su etimología existen varias acepciones: uno de ellos dice que el nombre proviene del nahuatl xocolatl, que significa "agua agría". Otro dice que proviene del nahuatl xocotl-atl que sería "agua de fruto". Uno más menciona que proviene de un híbrido entre maya y nahuatl que se compondría de chok (maya), caliente, kaw (maya), cacao y atl (nahuatl) agua.

El cacao es de origen mesoamericano y fue usado de manera importante desde el periodo "preclásico" por los olmecas y mayas. Entre los mayas de la época prehispánica, el chocolate era parte importante durante los protocolos sociales, como la celebración de victorias militares, bodas, el ascenso al trono o durante los banquetes ofrecidos a distintos personajes de élite en los que se realizaban acuerdos políticos y comerciales. Diversos registros muestran que los pueblos mayas poseían una variedad de preparaciones del cacao, todas ellas servidas y preparadas como bebida caliente. Actualmente el chocolate es usado entre los mayas en diversas celebraciones como el Hanal Pixán o “comida de ánimas” y en ceremonias nupciales.

Entre los mexicas, la bebida de chocolate estaba reservada para la nobleza, los guerreros y los comerciantes. Servido frío y espumoso, podía ser picante o amargo. Ocasionalmente se le agregaba miel o condimentos como pimienta, achiote y vainilla. Cuando el tlatoani y sus capitanes regresaban después de una conquista victoriosa, eran recibidos con un banquete, y al final de la comida, se les servía chocolates a todos. Hay registros que muestran que el chocolate espumoso también estaba destinado al consumo de los soldados de la guardia del tlatoani.

Sake

El sake es una bebida alcohólica preparada a partir de la fermentación del arroz. Esta bebida es llamada en Japón "nihonshu", ya que sake se refiere a las bebidas embriagantes en general.

Existe una teoría que habla de que el sake nació en China y que desde ahí se exportó a Japón. Una segunda explicación dice que la preparación de sake comenzó en el siglo III en Japón, con el advenimiento del cultivo húmedo de arroz. El sake juega un rol muy importante en la vida y cultura de los japoneses, generalmente es usado como parte de rituales de purificación de ceremonias sintoístas.

Además es servido en algunas ceremonias del té y principalmente en el Año Nuevo, donde se realiza la ceremonia conocida como Kagami Wari, el cual consiste en romper con un martillo de madera un barril lleno de sake, sirviéndolo después para festejar al Año Nuevo. En esta celebración también se tocan tambores tradicionales japoneses y se disfruta de comida típica. La ceremonia de Kagami Wari también se realiza en inauguraciones de empresas, en bodas y en otras fechas importantes.

Té (Japón)

La ceremonia japonesa del té (chanoyu), fue creada por maestros del budismo zen en el siglo XV. Esta ceremonia consiste en la preparación y el ofrecimiento ritualizados de té verde en presencia de invitados. Esta ceremonia se lleva a cabo en un entorno tranquilo, donde los invitados disfrutan de una experiencia estética, intelectual y físicamente, rodeados al mismo tiempo de una gran serenidad.

Con el fin de lograr esto, el anfitrión puede pasar décadas para llegar a dominar no sólo los procedimientos necesarios para servir el té a sus invitados, sino también debe aprender a apreciar el arte, la artesanía, la poesía y la caligrafía; así mismo como los arreglos florales (ikebana), a cocinar y a cuidar de un jardín, entre otros aspectos.

El objetivo de la ceremonia del té está fundamentado en el budismo zen, es decir "vivir el momento", y todo el ritual se prepara para que los sentidos se concentren en ello, para que uno participe plenamente en la ceremonia y no se distraiga pensando en cosas triviales.

Actualmente es muy raro que una persona en Japón tenga el lujo de poseer una casa de té, para realizar esta ceremonia sin embargo muchas personas en Japón estudian “camino del té”. Hay millones de personas pertenecientes a cien o más escuelas de pensamiento diferentes relacionadas con la ceremonia del té por todo Japón. 

Té (China)

La ceremonia del té que en China recibe el nombre de “Chadao”, empezó en los siglos XIV-XVII durante la dinastía Ming. Esta ceremonia se convirtió en costumbre y símbolo de la sociedad China y se sigue manteniendo hasta hoy en día. En un principio en China se utilizaba el té en polvo, muy utilizado durante la dinastía Song (960-1279 d.C.). Al final de esta dinastía, China dejó de utilizar mayoritariamente el té en polvo, y empezó a utilizar las hojas enteras para la infusión. Durante la dinastía Ming (1368-1644 d.C.) se reforzó y se estableció este último sistema de beber té hasta el día de hoy.

Los movimientos que se realizan durante la ceremonia del té se tienen que integrar con la naturaleza, siguiendo formas muy simples y en un entorno donde la paz y el respeto estén presentes. El respeto es la parte esencial de esta ceremonia, empezando por anfitrión y continuando con los invitados. Es habitual la práctica de la ceremonia del té como meditación, siguiendo un método estricto de concentración cuidando las formas de la ceremonia al mínimo detalle.

En esta ceremonia del té se utilizan tres teteras, una para calentar el agua, otra para preparar el té y la última, para servirlo. En una tetera se colocan las hojas de té. En otra el agua para calentar. Y la última se utiliza para servir. En estas ceremonias, el agua es tan importante como el té mismo. 

La persona que se encarga de servir el té, vierte la bebida sobre tazas pequeñas y las llena solo hasta la mitad. Los chinos creen que la otra mitad de la taza se rellena con amistad y afecto. Primero se sirve el té a las personas de mayor edad que son quienes probarán la bebida antes que los demás. El anfitrión invitará a sus huéspedes a oler el té antes que nada. A continuación, pasarán a degustarlo. Se sorbe lenta y ruidosamente. Como muestra de agradecimiento, el invitado golpea la suavemente tres veces la mesa con su dedo. El té en China no es solamente una mera bebida sino que se convierte en algo totalmente importante a nivel social. Sirve para pedir perdón, para agasajar a la familia, para unir a la gente entre otras cosas.

Vino 

El vino es una bebida obtenida de la uva mediante la fermentación alcohólica de su zumo. En la Grecia antigua, los vinos griegos gozaban de una gran reputación y se exportaban en grandes cantidades. El arte de la vinificación y, sobre todo, la presentación de las cosechas en vasijas con la decoración artística proceden de Creta, Ática y Rodas. Fue entre los siglos XIII y XI a.C., cuando los viñedos se desarrollaron de manera más significativa. Dentro de la sociedad griega, el vino desempeñó importantes papeles religiosos, sociales y medicinales. 

La "fiesta del vino" era una fiesta de la Grecia micénica que celebraba el "mes del vino nuevo" A lo largo de todo el año se celebraban varias fiestas en honor a Dionisio, dios del vino. La Antesteria se celebraba en febrero y señalaba la apertura de las jarras de vino de la vendimia del otoño anterior. La fiesta incluía una procesión por Atenas portando jarras de vino y concursos de bebedores. Las Dionisias (festivales en honor a Dionisio) incluían representaciones teatrales tanto de comedias como de tragedias en honor del dios del vino. Esta bebida era un componente frecuente en el banquete que a veces incluía el juego del cótabo, que implicaba lanzar las heces del vino desde una copa vacía a un blanco.

Chicha de jora

La chicha de jora se obtiene con la fermentación en vasijas de barro del cocimiento de maíz germinado, bajo tierra y durante meses. Presenta diversas variedades según la región pero su preparación se compone principalmente de la "jora", es decir, maíz malteado. Es elaborada desde la época pre incaica, siendo una bebida sagrada utilizada en actos ceremoniales y fiestas de todas las culturas prehispánicas de la zona central andina. Actualmente se se consume en costa, sierra y selva durante las fiestas patronales, cumpleaños, matrimonios, trabajos y en otras celebraciones.

Durante el imperio incaico la chicha de jora se convirtió en la bebida predilecta de los grandes señores de la nobleza inca e inclusive utilizada para las ceremonias en honor a las huacas (santuarios) y apus (montañas sagradas). Durante el Inti Raymi (fiesta del sol) el Inca (supremo soberano) brindaba con chicha de jora en honor al Sol. También era costumbre dejar un recipiente con esta bebida en la tumba de un familiar fallecido u ofrecerla como pago a Pachamama (deidad inca) para tener una buena cosecha.




jueves, 29 de enero de 2015

Dioses solares



El sol es un elemento indispensable para el sustento de la vida en la Tierra. Por este motivo, ha sido admirado y reverenciado por diversas culturas, siendo representado de diferentes formas y colores.

Tonatiuh
En la mitología mexica, Tonatiuh es la representación deificada del sol. Era venerado como el poder soberano, por el cual se vive. Tonatiuh es representado generalmente como un guerrero armado dentro de un disco solar radiado. En los códices es representado como un dios joven de cabello amarillo, cuya nariz es atravesada con una nariguera. Tonatiuh es el patrón de los guerreros y es el símbolo de la exaltación de la guerra, elemento muy presente en el pueblo mexica.

Amaterasu
Amaterasu es la diosa del sol en la mitología sintoista. Según la tradición, Amaterasu nació del ojo izquierdo de Izanagi (uno de los principales dioses sintoistas), cuando éste se lavaba y purificaba en un rito. El Kojiki (el libro histórico más antiguo que trata sobre la historia de Japón) la describe como la diosa de la que emana toda la luz, y  como la diosa del sol por la calidez y la compasión  que ella muestra a sus seguidores. Amaterasu es considerada como la antepasada directa de la familia imperial de Japón.

Atón
Atón era una deidad solar del Antiguo Egipto que representaba al son en el firmamento. Era retratado como un disco solar que emanaba rayos, los cuales terminaban en manos. Se le consideró como creador del hombre y de los animales, y espíritu que alimenta al mundo. En tiempos del faraón Akenatón,  Atón se convirtió en el único dios reverenciado en Egipto, aunque por corto tiempo. Su santuario principal estaba en la ciudad de Ajetatón (Amarna). Tras la muerte de Akenaton, su sucesor Tuntakamón restauró el culto al resto de los dioses egipcios.

Mitra (Roma)
Mitra era un dios solar, con orígenes en Persia e India, y que posteriormente formó parte de la religión del imperio romano. En el arte romano se le representa como un hombre joven, con un gorro frigio, matando con sus manos un toro. Durante el Imperio romano, el culto a Mitra se desarrolló como una religión mistérica (aquella que presenta misterios que no se plantea explicar), y se organizaba en sociedades secretas, exclusivamente masculinas. Gozó de especial popularidad en ambientes militares. El relato mítico menciona que Mitra nació cerca de un manantial sagrado, bajo un árbol sagrado. En el momento de su nacimiento llevaba el gorro frigio, una antorcha y un cuchillo. Poco después de se nacimiento, encontró al toro primordial cuando pastaba en las montañas. Lo agarró por los cuernos y  después de un largo forcejeo, logró montarlo. Cansado el toro, Mitra lo llevó vivo hasta su cueva. Una vez estando ahí, un cuervo enviado por el Sol le avisó que debía realizar el sacrificio, y Mitra, sujetando al toro, le clavó el cuchillo en un costado. De la columna vertebral del toro salió trigo, y vino de su sangre. Su semen, recogido y purificado por la luna, produjo animales útiles para el hombre.

Sól
En la mitología nórdica, Sól es la Diosa del Sol. hija de Mundilfari y Glaur, y esposa de Glenr. El mito menciona que la diosa Sól cada día dirige su carroza a través de los cielos, tirada por dos corceles llamados Arvak y Alsvid. Mientras es perseguida durante todo el día por el lobo, Sköll, que quiere devorarla. Los eclipses solares significarían que Sköll casi la ha alcanzado y hace sombra momentáneamente. Durante el Ragnarök, Sköll finalmente alcanzará a Sól y la devorará. Entonces será reemplazada por su hija en la tarea de guiar el Sol. En la mitología nórdica, el sol no proporcionaba luz; ésta emanaba de las crines de Alsvid y Arvak.

Inti
En la mitología inca, Inti era el nombre con el que era conocido el sol y es la deidad más importante del pueblo inca. Inti estaba casado con su hermana Mama Quilla, quien representaba a la Luna. A Inti se le representaba con la forma de un elipsoide de oro en el que también podían aparecer los rayos como otro de sus atributos de poder, y la luna tenía la forma ritual de un disco de plata. Inti daba vida y calor a todos los seres vivos y hacía crecer a las plantas. También podía curar las enfermedades y dar seguridad al ser humano.

Beiwe 
Beiwe es la diosa de la fertilidad, la primavera, el Sol y la cordura del pueblo sami, originaria de la región de Fennoscandia (Noruega, Suecia y Finlandia). La diosa viaja junto a su hija  Beiwe-Neia sobre huesos de reno en el cielo, lo que hace volver a crecer las plantas en la tierra después del invierno. Beiwe también devuelve la salud mental a aquellos que la habían perdido tras el periodo de oscuridad en el círculo polar. Es representada con el símbolo del anillo solar

Magec 
Magec era dios del Sol y la luz en la mitología guanche (Islas Canarias). Según las creencias guanches, Magec fue secuestrado por Guayota, el rey demonio y encerrado en el interior del volcán Teide en Tenerife. Los guanches pidieron ayuda del dios supremo Achamán quien lo liberó, encerrando en su lugar a Guayota en el Teide. Se han encontrado dibujos de espirales talladas en las rocas, en los que algunos arqueólogos creen que simbolizan a Magec.

Belenus 
En la mitología celta , Belenus era una deidad adorada en la Galia, Bretaña y en las zonas celtas de Austria y España . Él era el dios celta sol y tenía santuarios desde Aquileia en el Adriático hasta Kirkby Lonsdale en Inglaterra.  Se le asoció como compañera a la diosa Sirona (Diosa de las sanaciones y asociada a las aguas termales).

Helios
Helios era la representación del sol en la mitología griega. Era considerado como un titán y era hijo de los también titanes Hiperión y Tea. Helios era imaginado como un hermoso dios coronado con la brillante aureola del sol. Habitaba en un palacio de oro ubicada en el río Oceanos en los extremos orientales de la tierra. De allí cada amanecer él conducía un carro tirado por cuatro corceles alados que arrogaban fuego y regerseba por las noches. Una vez que su hijo Faetón intentó conducir el carro del sol, sin embargo perdió el control, incendiando a la Tierra. Zeus entonces detuvo el carro con un rayo, ahogándose Faetón en el río Erídano. De este incidente surgió el desierto africano

domingo, 28 de diciembre de 2014

Viajeros del mundo y sus obras



A lo largo de la historia, han existido personas que por diferentes motivos han viajado y explorado más allá de su mundo conocido. Afortunadamente, muchos de estos viajeros han plasmado sus experiencias en diversos manuscritos. En estas obras podemos encontrar la visión del mundo de estos viajeros.

Heródoto de Halicarnaso es considerado el padre de la Historia. En su obra, que hoy es conocida como Los 9 libros de la Historia, describe cómo fue la guerra que sostuvieron griegos y persas, que iniciara en el año 499 a.C. Al principio de su obra, Heródoto declara que la publicación de su trabajo es para que "no llegue a desvanecerse con el tiempo la memoria de los hechos públicos de los hombres, ni menos oscurecer las grandes y maravillosas hazañas, así de los griegos como de la bárbaros. Sin embargo, la obra de Heródoto es más que la historia de las guerras médicas, ya que en sus páginas se encuentra una enorme cantidad de noticias geográficas, etnográficas, arqueológicas y costumbristas, frutos de sus viajes por diversas partes del mundo antiguo. Durante en sus viajes, Heródoto recorrió Egipto, el mundo griego, la Anatolía y gran parte del imperio persa

Ibn Battuta es considerado como uno de los más famosos e importante viajeros del mundo árabe antiguo. Su viaje iniciaría con la tradicional peregrinación hacia La Meca que continuaría por casi treinta años. Durante su travesía recorrió casi todo el mundo islámico conocido y más allá de sus fronteras: desde el norte y el oeste de África, pasando por Europa del sur y occidental en el oeste, hasta Oriente Medio, el subcontinente indio, Asia Central, el sudeste asiático y China en el este. Todas las experiencias que obtuvo durante su largo viaje las redactó en su Rihla (Relato de viaje), el cual describe la cultura local, costumbres, personajes, paisajes y el comercio.

Marco Polo fue un comerciante y viajero veneciano, que fue célebre por sus viajes por gran parte de Asia. Marco Polo iniciaría su largo viaje cuando aún era un adolescente, acompañando a su padre y a su tío hasta la corte de Kublai Khan con la intención de establecer relaciones comerciales. Gracias a este viaje, Marco Polo escribiría una obra, la cual describe, los pormenores de su travesía, conocido hoy como Los viajes de Marco Polo. Dividido en tres libros y un epílogo, la primera parte de esta obra describe el viaje de la ida,  así como algunos pueblos del Medio Oriente. La segunda parte es sobre cosas concernientes a China y al gobierno del gran Khan. La tercera parte trata sobre cuestiones de la India y sobre el viaje de vuelta. En el epílogo se encuentran determinadas informaciones que se habían quedado a lo largo del libro.  

Antonio Pigafetta fue un noble italiano que trabajó como explorador, cronista y geógrafo. Participó en la expedición de Magallanes, siendo uno de los sobrevivientes de la tripulación inicial. Fruto de esta odisea, Antonio Pigafetta redactó La relación del primer viaje alrededor del mundo, que fue compuesta entre los años 1519 y 1522, el tiempo que duró este largo viaje alrededor del mundo. Además de ser un relato de hechos, esta obra fue la primera descripción de las tierras y los hombres que se encontraron la tripulación de la expedición de Magallanes, desde la Patagonia hasta las Molucas (Indonesia). Este libro hace una descripción de la flora y fauna, así como datos etnográficos y gramaticales de los indígenas recogidas en las regiones anteriormente citadas.

Fray Martín Ignacio de Loyola, fue un franciscano originario de Gipuzkoa (País Vasco), sobrino nieto de San Ignacio de Loyola. Quiso evangelizar China y llegó dos veces a ella. Nombrado obispo de Asunción, Murió en Buenos Aires en 1606. Fray Martín Ignacio de Loyola escribió un itinerario de sus viajes, conocido como Viaje alrededor del mundo, que es un relato de la primera vuelta al mundo que hiciera el franciscano, con una gran extraordinaria riquezas de datos sobre Canarias, Antillas, México, Islas de los Ladrones (Islas Marianas), Filipinas, Japón, Camboya, reinos de la India y sobre todo China, visitada por el autor bajo la amenaza de una condena a muerte.

viernes, 28 de noviembre de 2014

Las órdenes militares religiosas en la Edad Media


Las órdenes militares religiosas fueron instituciones donde se mezclaban las cuestiones religiosas con lo militar, creadas en el contexto de las Cruzadas, inicialmente para la defensa de los Santos Lugares y posteriormente utilizadas para la propagación o la defensa de la fe cristiana. Los caballeros de estas órdenes militares estaban sometidos a los votos canónicos de las órdenes religiosas, por lo que eran monjes y soldados al mismo tiempo.

La primera orden militar, la del Temple, fue resultado de la conversión de unos caballeros en religiosos. Sin embargo, la Orden del Hospital de San Juan de Jerusalén, así como las siguientes órdenes que nacieron posteriormente, eran antiguas instituciones religiosas que acabaron militarizándose, conforme se desarrollaba las Cruzadas.

La Orden del Temple
Tras la conquista de Jerusalén por parte de los cruzados, Hugo de Payns junto con su compañero Godofredo de Saint-Adhemar  y unos cuantos caballeros de origen franco, fundan entre 1119 y 1120 una orden monástica consagrada en custodiar a los peregrinos, conocida como  la Orden de los Pobres Soldados de Cristo y del Templo de Salomón, o simplemente como la Orden del Temple. Este grupo había jurado frente al patriarca de Jerusalén, los votos de castidad, pobreza y obediencia. El rey Balduino II, les había concebido cuarteles en las mezquitas que estaban situadas en el solar del antiguo Templo de Salomón. Por este motivo la orden sería conocido la orden del Temple, y sus miembros templarios.

A pesar de que siempre estuvo en oposición a la institución caballeresca convencional, Bernardo de Claraval observó en las órdenes militares un medio de santificar la guerra al servicio de la religión. En su escrito De Laudibus novae militiae ad milites Templi (Elogio a la nueva milicia Templaria) San Bernardo justifica a la orden del Temple: "Ellos pueden librar los combates del señor y pueden estar seguros de que son los soldados de Cristo...Si da muerte al enemigo no es homicida. Reconozcamos en él al vengador que está al servicio de Cristo y al liberador de los cristianos."

Gracias a la misión de Hugo de Payns en occidente, la nueva orden obtuvo grandes simpatías entre los príncipes de la cristiandad. Pronto llegaron donativos y limosnas a sus arcas y generosos mecenas ayudaron a sufragar los gastos de la orden en Tierra Santa. El Temple estaba compuesta por una minoría de caballeros profesos, complementada por capellanes, sargentos de armas artesanos y visitadores. A la cabeza se encontraba el gran maestre, elegido por un concilio general en la casa matriz en Tierra Santa. Únicamente se sometían al papa.

Orden del Hospital de San Juan de Jerusalén
Los orígenes de esta orden están asociados a la existencia de un complejo monástico benedictino, erigido en 1084 a lado de la iglesia del Santo Sepulcro, y constituido por dos conventos y un hospital de peregrinos dedicado a San Juan El Limosnero. A raíz de la toma de Jerusalén por parte de los cruzados, el hospital adquiere mayor protagonismo sobre el resto del complejo, por lo que cambian su advocación hacia el profeta San Juan Bautista. En 1113, el papa Pascual II  se dirige al responsable de la orden hospitalaria, Gerardo Tum, normalizando canónicamente su misión a favor de los pobres, peregrinos y enfermos. Lo Orden obtuvo un carácter militar desde que tomó las riendas Raymond du Puy, el segundo Gran Maestre. En 1140 se creó una especie de élite entre sus militantes, una clase especial de protectores, que guardarían la doctrina, las normas y los principios de la Orden.

En 1142,  la Orden del Hospital se trasladó al castillo del Crac de los Caballeros, en Siria. Tras la conquista de Jerusalén por parte de Saladino en 1187,  su sede pasó a San Juan de Acre, donde se construyó un hospital. Cuando fue expulsada a su vez de allí en 1291, la Orden se instaló en Chipre.

Tras los desastrosos resultados de la batalla de los Cuernos de Hattin, que supuso la pérdida de Jeruralén y la drástica reducción del reino cruzado, no sólo fue el espaldarazo de la militarización de la orden hospitalaria de San Juan, sino que también sirvió como incentivo para la conversión de otras instituciones religiosas en órdenes militares.

Orden de San Lázaro
Los miembros de la Orden de San Lázaro se ocupaban de cuidar a los leprosos. Su leprosería originaría existía ya en 1142, sin embargo no hay evidencia seria de su transformación en orden militar hasta un siglo después. La Orden de San Lázaro estuvo presente en algunas batallas entre los años de 1244 y 1291. A pesar de estos datos, es muy poco de lo que se conoce de esta orden , aunque debió de permanecer en Tierra Santa hasta la caída de San juan de Acre en 1291, donde se hallaba emplazada su mayor instalación hospitalaria. 

Orden de Santa María de los Teutones
El origen de la orden de Santa María de los Teutones se remontan en plena tercera Cruzada (1190). En un principio fue un hospital alemán erigido en las cercanías de la ciudad de San Juan de Acre y para 1198 se había convertido en una orden militar. Tras la caída de Acre, los Caballeros Teutónicos abandonaron Tierra Santa y se centraron en la lucha en contra los paganos prusianos y lituanos del Báltico. En 1309 mudaron sus cuarteles de Venecia a Marienburgo (hoy Malbork, Polonia) y tomaron el control de la costa báltica hasta el Golfo de Finlandia. En 1410 los ejércitos de Jagiello, gran duque de Lituania, derrotaron a los Caballeros Teutónicos en la batalla de Tannenberg. Con la casi aniquilación de la Orden y con la muerte de su Gran Maestre, ésta entró en decadencia. En 1525, el último gran maestre, Alberto de Brandeburgo-Ansbach, convertido al protestantismo, disolvió la orden y transformó su territorio en un ducado secular. En 1834, el emperador austriaco restableció la Orden como una sociedad eclesiástica honoraria.

Orden de Santo Tomás de Acre
Fue una comunidad de canónigos regulares contemporánea a la orden Teutónica pre-militar. Su fundación fue en el contexto de la tercera cruzada cuando se erigía en Acre una capilla en memoria del santo inglés Tomás Becket. Se constata la dedicación de sus miembros a actividades caritativas y hospitalarias desde 1190. Desde finales de la década de 1220, la orden sufrió una radical transformación convirtiéndose en una orden militar. Su papel dentro en Tierra Santa no fue muy destacable, la cual, apenas sobrevivió a la evacuación de Acre en 1291.



De la Croix, Arnaud Los Templarios en el corazón de las cruzadas, 1era edición, Ariel, Barcelona, 2005, 

Read, Piers Paul, Los Templarios: monjes guerreros, 1era edición, Ediciones B, Buenos Aires, 2006, 

Ayala Martínez, Carlos de, Las órdenes militares en la Edad Media, 1era edición, Acros/libros S.L., Madrid, 1998