jueves, 29 de enero de 2015

Dioses solares



El sol es un elemento indispensable para el sustento de la vida en la Tierra. Por este motivo, ha sido admirado y reverenciado por diversas culturas, siendo representado de diferentes formas y colores.

Tonatiuh
En la mitología mexica, Tonatiuh es la representación deificada del sol. Era venerado como el poder soberano, por el cual se vive. Tonatiuh es representado generalmente como un guerrero armado dentro de un disco solar radiado. En los códices es representado como un dios joven de cabello amarillo, cuya nariz es atravesada con una nariguera. Tonatiuh es el patrón de los guerreros y es el símbolo de la exaltación de la guerra, elemento muy presente en el pueblo mexica.

Amaterasu
Amaterasu es la diosa del sol en la mitología sintoista. Según la tradición, Amaterasu nació del ojo izquierdo de Izanagi (uno de los principales dioses sintoistas), cuando éste se lavaba y purificaba en un rito. El Kojiki (el libro histórico más antiguo que trata sobre la historia de Japón) la describe como la diosa de la que emana toda la luz, y  como la diosa del sol por la calidez y la compasión  que ella muestra a sus seguidores. Amaterasu es considerada como la antepasada directa de la familia imperial de Japón.

Atón
Atón era una deidad solar del Antiguo Egipto que representaba al son en el firmamento. Era retratado como un disco solar que emanaba rayos, los cuales terminaban en manos. Se le consideró como creador del hombre y de los animales, y espíritu que alimenta al mundo. En tiempos del faraón Akenatón,  Atón se convirtió en el único dios reverenciado en Egipto, aunque por corto tiempo. Su santuario principal estaba en la ciudad de Ajetatón (Amarna). Tras la muerte de Akenaton, su sucesor Tuntakamón restauró el culto al resto de los dioses egipcios.

Mitra (Roma)
Mitra era un dios solar, con orígenes en Persia e India, y que posteriormente formó parte de la religión del imperio romano. En el arte romano se le representa como un hombre joven, con un gorro frigio, matando con sus manos un toro. Durante el Imperio romano, el culto a Mitra se desarrolló como una religión mistérica (aquella que presenta misterios que no se plantea explicar), y se organizaba en sociedades secretas, exclusivamente masculinas. Gozó de especial popularidad en ambientes militares. El relato mítico menciona que Mitra nació cerca de un manantial sagrado, bajo un árbol sagrado. En el momento de su nacimiento llevaba el gorro frigio, una antorcha y un cuchillo. Poco después de se nacimiento, encontró al toro primordial cuando pastaba en las montañas. Lo agarró por los cuernos y  después de un largo forcejeo, logró montarlo. Cansado el toro, Mitra lo llevó vivo hasta su cueva. Una vez estando ahí, un cuervo enviado por el Sol le avisó que debía realizar el sacrificio, y Mitra, sujetando al toro, le clavó el cuchillo en un costado. De la columna vertebral del toro salió trigo, y vino de su sangre. Su semen, recogido y purificado por la luna, produjo animales útiles para el hombre.

Sól
En la mitología nórdica, Sól es la Diosa del Sol. hija de Mundilfari y Glaur, y esposa de Glenr. El mito menciona que la diosa Sól cada día dirige su carroza a través de los cielos, tirada por dos corceles llamados Arvak y Alsvid. Mientras es perseguida durante todo el día por el lobo, Sköll, que quiere devorarla. Los eclipses solares significarían que Sköll casi la ha alcanzado y hace sombra momentáneamente. Durante el Ragnarök, Sköll finalmente alcanzará a Sól y la devorará. Entonces será reemplazada por su hija en la tarea de guiar el Sol. En la mitología nórdica, el sol no proporcionaba luz; ésta emanaba de las crines de Alsvid y Arvak.

Inti
En la mitología inca, Inti era el nombre con el que era conocido el sol y es la deidad más importante del pueblo inca. Inti estaba casado con su hermana Mama Quilla, quien representaba a la Luna. A Inti se le representaba con la forma de un elipsoide de oro en el que también podían aparecer los rayos como otro de sus atributos de poder, y la luna tenía la forma ritual de un disco de plata. Inti daba vida y calor a todos los seres vivos y hacía crecer a las plantas. También podía curar las enfermedades y dar seguridad al ser humano.

Beiwe 
Beiwe es la diosa de la fertilidad, la primavera, el Sol y la cordura del pueblo sami, originaria de la región de Fennoscandia (Noruega, Suecia y Finlandia). La diosa viaja junto a su hija  Beiwe-Neia sobre huesos de reno en el cielo, lo que hace volver a crecer las plantas en la tierra después del invierno. Beiwe también devuelve la salud mental a aquellos que la habían perdido tras el periodo de oscuridad en el círculo polar. Es representada con el símbolo del anillo solar

Magec 
Magec era dios del Sol y la luz en la mitología guanche (Islas Canarias). Según las creencias guanches, Magec fue secuestrado por Guayota, el rey demonio y encerrado en el interior del volcán Teide en Tenerife. Los guanches pidieron ayuda del dios supremo Achamán quien lo liberó, encerrando en su lugar a Guayota en el Teide. Se han encontrado dibujos de espirales talladas en las rocas, en los que algunos arqueólogos creen que simbolizan a Magec.

Belenus 
En la mitología celta , Belenus era una deidad adorada en la Galia, Bretaña y en las zonas celtas de Austria y España . Él era el dios celta sol y tenía santuarios desde Aquileia en el Adriático hasta Kirkby Lonsdale en Inglaterra.  Se le asoció como compañera a la diosa Sirona (Diosa de las sanaciones y asociada a las aguas termales).

Helios
Helios era la representación del sol en la mitología griega. Era considerado como un titán y era hijo de los también titanes Hiperión y Tea. Helios era imaginado como un hermoso dios coronado con la brillante aureola del sol. Habitaba en un palacio de oro ubicada en el río Oceanos en los extremos orientales de la tierra. De allí cada amanecer él conducía un carro tirado por cuatro corceles alados que arrogaban fuego y regerseba por las noches. Una vez que su hijo Faetón intentó conducir el carro del sol, sin embargo perdió el control, incendiando a la Tierra. Zeus entonces detuvo el carro con un rayo, ahogándose Faetón en el río Erídano. De este incidente surgió el desierto africano

domingo, 28 de diciembre de 2014

Viajeros del mundo y sus obras



A lo largo de la historia, han existido personas que por diferentes motivos han viajado y explorado más allá de su mundo conocido. Afortunadamente, muchos de estos viajeros han plasmado sus experiencias en diversos manuscritos. En estas obras podemos encontrar la visión del mundo de estos viajeros.

Heródoto de Halicarnaso es considerado el padre de la Historia. En su obra, que hoy es conocida como Los 9 libros de la Historia, describe cómo fue la guerra que sostuvieron griegos y persas, que iniciara en el año 499 a.C. Al principio de su obra, Heródoto declara que la publicación de su trabajo es para que "no llegue a desvanecerse con el tiempo la memoria de los hechos públicos de los hombres, ni menos oscurecer las grandes y maravillosas hazañas, así de los griegos como de la bárbaros. Sin embargo, la obra de Heródoto es más que la historia de las guerras médicas, ya que en sus páginas se encuentra una enorme cantidad de noticias geográficas, etnográficas, arqueológicas y costumbristas, frutos de sus viajes por diversas partes del mundo antiguo. Durante en sus viajes, Heródoto recorrió Egipto, el mundo griego, la Anatolía y gran parte del imperio persa

Ibn Battuta es considerado como uno de los más famosos e importante viajeros del mundo árabe antiguo. Su viaje iniciaría con la tradicional peregrinación hacia La Meca que continuaría por casi treinta años. Durante su travesía recorrió casi todo el mundo islámico conocido y más allá de sus fronteras: desde el norte y el oeste de África, pasando por Europa del sur y occidental en el oeste, hasta Oriente Medio, el subcontinente indio, Asia Central, el sudeste asiático y China en el este. Todas las experiencias que obtuvo durante su largo viaje las redactó en su Rihla (Relato de viaje), el cual describe la cultura local, costumbres, personajes, paisajes y el comercio.

Marco Polo fue un comerciante y viajero veneciano, que fue célebre por sus viajes por gran parte de Asia. Marco Polo iniciaría su largo viaje cuando aún era un adolescente, acompañando a su padre y a su tío hasta la corte de Kublai Khan con la intención de establecer relaciones comerciales. Gracias a este viaje, Marco Polo escribiría una obra, la cual describe, los pormenores de su travesía, conocido hoy como Los viajes de Marco Polo. Dividido en tres libros y un epílogo, la primera parte de esta obra describe el viaje de la ida,  así como algunos pueblos del Medio Oriente. La segunda parte es sobre cosas concernientes a China y al gobierno del gran Khan. La tercera parte trata sobre cuestiones de la India y sobre el viaje de vuelta. En el epílogo se encuentran determinadas informaciones que se habían quedado a lo largo del libro.  

Antonio Pigafetta fue un noble italiano que trabajó como explorador, cronista y geógrafo. Participó en la expedición de Magallanes, siendo uno de los sobrevivientes de la tripulación inicial. Fruto de esta odisea, Antonio Pigafetta redactó La relación del primer viaje alrededor del mundo, que fue compuesta entre los años 1519 y 1522, el tiempo que duró este largo viaje alrededor del mundo. Además de ser un relato de hechos, esta obra fue la primera descripción de las tierras y los hombres que se encontraron la tripulación de la expedición de Magallanes, desde la Patagonia hasta las Molucas (Indonesia). Este libro hace una descripción de la flora y fauna, así como datos etnográficos y gramaticales de los indígenas recogidas en las regiones anteriormente citadas.

Fray Martín Ignacio de Loyola, fue un franciscano originario de Gipuzkoa (País Vasco), sobrino nieto de San Ignacio de Loyola. Quiso evangelizar China y llegó dos veces a ella. Nombrado obispo de Asunción, Murió en Buenos Aires en 1606. Fray Martín Ignacio de Loyola escribió un itinerario de sus viajes, conocido como Viaje alrededor del mundo, que es un relato de la primera vuelta al mundo que hiciera el franciscano, con una gran extraordinaria riquezas de datos sobre Canarias, Antillas, México, Islas de los Ladrones (Islas Marianas), Filipinas, Japón, Camboya, reinos de la India y sobre todo China, visitada por el autor bajo la amenaza de una condena a muerte.

viernes, 28 de noviembre de 2014

Las órdenes militares religiosas en la Edad Media


Las órdenes militares religiosas fueron instituciones donde se mezclaban las cuestiones religiosas con lo militar, creadas en el contexto de las Cruzadas, inicialmente para la defensa de los Santos Lugares y posteriormente utilizadas para la propagación o la defensa de la fe cristiana. Los caballeros de estas órdenes militares estaban sometidos a los votos canónicos de las órdenes religiosas, por lo que eran monjes y soldados al mismo tiempo.

La primera orden militar, la del Temple, fue resultado de la conversión de unos caballeros en religiosos. Sin embargo, la Orden del Hospital de San Juan de Jerusalén, así como las siguientes órdenes que nacieron posteriormente, eran antiguas instituciones religiosas que acabaron militarizándose, conforme se desarrollaba las Cruzadas.

La Orden del Temple
Tras la conquista de Jerusalén por parte de los cruzados, Hugo de Payns junto con su compañero Godofredo de Saint-Adhemar  y unos cuantos caballeros de origen franco, fundan entre 1119 y 1120 una orden monástica consagrada en custodiar a los peregrinos, conocida como  la Orden de los Pobres Soldados de Cristo y del Templo de Salomón, o simplemente como la Orden del Temple. Este grupo había jurado frente al patriarca de Jerusalén, los votos de castidad, pobreza y obediencia. El rey Balduino II, les había concebido cuarteles en las mezquitas que estaban situadas en el solar del antiguo Templo de Salomón. Por este motivo la orden sería conocido la orden del Temple, y sus miembros templarios.

A pesar de que siempre estuvo en oposición a la institución caballeresca convencional, Bernardo de Claraval observó en las órdenes militares un medio de santificar la guerra al servicio de la religión. En su escrito De Laudibus novae militiae ad milites Templi (Elogio a la nueva milicia Templaria) San Bernardo justifica a la orden del Temple: "Ellos pueden librar los combates del señor y pueden estar seguros de que son los soldados de Cristo...Si da muerte al enemigo no es homicida. Reconozcamos en él al vengador que está al servicio de Cristo y al liberador de los cristianos."

Gracias a la misión de Hugo de Payns en occidente, la nueva orden obtuvo grandes simpatías entre los príncipes de la cristiandad. Pronto llegaron donativos y limosnas a sus arcas y generosos mecenas ayudaron a sufragar los gastos de la orden en Tierra Santa. El Temple estaba compuesta por una minoría de caballeros profesos, complementada por capellanes, sargentos de armas artesanos y visitadores. A la cabeza se encontraba el gran maestre, elegido por un concilio general en la casa matriz en Tierra Santa. Únicamente se sometían al papa.

Orden del Hospital de San Juan de Jerusalén
Los orígenes de esta orden están asociados a la existencia de un complejo monástico benedictino, erigido en 1084 a lado de la iglesia del Santo Sepulcro, y constituido por dos conventos y un hospital de peregrinos dedicado a San Juan El Limosnero. A raíz de la toma de Jerusalén por parte de los cruzados, el hospital adquiere mayor protagonismo sobre el resto del complejo, por lo que cambian su advocación hacia el profeta San Juan Bautista. En 1113, el papa Pascual II  se dirige al responsable de la orden hospitalaria, Gerardo Tum, normalizando canónicamente su misión a favor de los pobres, peregrinos y enfermos. Lo Orden obtuvo un carácter militar desde que tomó las riendas Raymond du Puy, el segundo Gran Maestre. En 1140 se creó una especie de élite entre sus militantes, una clase especial de protectores, que guardarían la doctrina, las normas y los principios de la Orden.

En 1142,  la Orden del Hospital se trasladó al castillo del Crac de los Caballeros, en Siria. Tras la conquista de Jerusalén por parte de Saladino en 1187,  su sede pasó a San Juan de Acre, donde se construyó un hospital. Cuando fue expulsada a su vez de allí en 1291, la Orden se instaló en Chipre.

Tras los desastrosos resultados de la batalla de los Cuernos de Hattin, que supuso la pérdida de Jeruralén y la drástica reducción del reino cruzado, no sólo fue el espaldarazo de la militarización de la orden hospitalaria de San Juan, sino que también sirvió como incentivo para la conversión de otras instituciones religiosas en órdenes militares.

Orden de San Lázaro
Los miembros de la Orden de San Lázaro se ocupaban de cuidar a los leprosos. Su leprosería originaría existía ya en 1142, sin embargo no hay evidencia seria de su transformación en orden militar hasta un siglo después. La Orden de San Lázaro estuvo presente en algunas batallas entre los años de 1244 y 1291. A pesar de estos datos, es muy poco de lo que se conoce de esta orden , aunque debió de permanecer en Tierra Santa hasta la caída de San juan de Acre en 1291, donde se hallaba emplazada su mayor instalación hospitalaria. 

Orden de Santa María de los Teutones
El origen de la orden de Santa María de los Teutones se remontan en plena tercera Cruzada (1190). En un principio fue un hospital alemán erigido en las cercanías de la ciudad de San Juan de Acre y para 1198 se había convertido en una orden militar. Tras la caída de Acre, los Caballeros Teutónicos abandonaron Tierra Santa y se centraron en la lucha en contra los paganos prusianos y lituanos del Báltico. En 1309 mudaron sus cuarteles de Venecia a Marienburgo (hoy Malbork, Polonia) y tomaron el control de la costa báltica hasta el Golfo de Finlandia. En 1410 los ejércitos de Jagiello, gran duque de Lituania, derrotaron a los Caballeros Teutónicos en la batalla de Tannenberg. Con la casi aniquilación de la Orden y con la muerte de su Gran Maestre, ésta entró en decadencia. En 1525, el último gran maestre, Alberto de Brandeburgo-Ansbach, convertido al protestantismo, disolvió la orden y transformó su territorio en un ducado secular. En 1834, el emperador austriaco restableció la Orden como una sociedad eclesiástica honoraria.

Orden de Santo Tomás de Acre
Fue una comunidad de canónigos regulares contemporánea a la orden Teutónica pre-militar. Su fundación fue en el contexto de la tercera cruzada cuando se erigía en Acre una capilla en memoria del santo inglés Tomás Becket. Se constata la dedicación de sus miembros a actividades caritativas y hospitalarias desde 1190. Desde finales de la década de 1220, la orden sufrió una radical transformación convirtiéndose en una orden militar. Su papel dentro en Tierra Santa no fue muy destacable, la cual, apenas sobrevivió a la evacuación de Acre en 1291.



De la Croix, Arnaud Los Templarios en el corazón de las cruzadas, 1era edición, Ariel, Barcelona, 2005, 

Read, Piers Paul, Los Templarios: monjes guerreros, 1era edición, Ediciones B, Buenos Aires, 2006, 

Ayala Martínez, Carlos de, Las órdenes militares en la Edad Media, 1era edición, Acros/libros S.L., Madrid, 1998

martes, 28 de octubre de 2014

Seres y espíritus femeninos "malignos" en la mitología y en el folclor



En diversas culturas del mundo, existen seres o espíritus femeninos, que por diferentes circunstancias, atormentan y causan diversos males a las personas. Estos son algunos ejemplos:

En la mitología mesoamericana, las Cihuateteo, eran las mujeres muertas en el primer parto. Por este motivo, eran consideradas como guerreros caídos ya que el parto era considerado igual que la guerra. Gracias a esto las Cihuateteo ganaban  el derecho de ir al Cihuatlampa, donde acompañaban al Sol del mediodía al atardecer. Las Cihuateteo tenían el  poder de descender en ciertos días a la tierra y mandar enfermedades y deformidades a los seres humanos. Las victimas preferidas de las Cihuateteo eran los niños o los jóvenes, quizás por la frustración de no haber podido ser madre. Tomaban posesión del cuerpo de su victima  y lo maltrataban con deformidades de la cara y parálisis de las extremidades acompañadas de temblores. Los médicos no podían luchar contra las enfermedades de las Cihuateteo y dejaban el enfermo a su destino fatal. Por esto, los padres en esos días cuidaban de que no salieran  sus hijos de noche para que no encontrarse con las Cihuateteo

Yuki-onna es una espíritu del folclor japonés. Es representada como una mujer alta, hermosa, de largos cabellos, con la piel pálida que se manifiesta en una noche nevada.  A veces usa un kimono blanco, pero otras leyendas dicen que aparece desnuda recostada en la nieve. A pesar de su belleza, sus ojos pueden causar terror en los mortales. Yuki-onna flota a través de la nieve, sin dejar huella, y se puede transformar en una nube de niebla o nieve si lo cree necesario.  En muchas historias, Yuki-onna se revela a los viajeros que se encuentran atrapados en tempestades de nieve y utiliza su respiración helada para dejarlos como cadáveres en forma de estatua de hielo. Otras leyendas dicen que los extravía de modo que mueren debido a la exposición al frío. Otras veces, se manifiesta sosteniendo a un niño. Cuando una persona bien intencionada toma en sus brazos el niño que lleva, esa persona se congela en el lugar. Los padres que buscan a sus hijos son susceptibles a esta táctica.

La Fiura es una criatura perteneciente a la mitología chilota. Tiene el aspecto de una mujer repugnante, de grandes mamas y de una estatura no mayor a los  50 cm,  y de larga cabellera negra. Su rostro presenta unas facciones horribles, con unos ojos chispeantes, que están casi ocultos tras su descomunal nariz. Sus miembros son delgados y engarfiados, y tiene la capacidad de alargarlos y girarlos en todas direcciones moviendo nerviosamente los deformes dedos de sus enormes manos. Usa ropajes de color rojo, y acostumbra adoptar posturas extrañas y muecas horrendas con su rostro. Se caracteriza por poseer una fuerza sobrehumana y por la capacidad de hacer uso de la fetidez de su aliento para torcer o quebrar los miembros a los animales o las personas que la observan. Igualmente se caracteriza por sentirse atraída por los animales y hombres viriles; debido a su gran fuerza y destreza, es imposible librarse de ella. Una vez saciado su apetito sexual, provoca una locura a la víctima. Algunas versiones indican que también se dedica a raptar a los niños para criarlos como propios y así corromperlos.

En la mitología griega, Medusa era un monstruo femenino, que convertía en piedra a aquellos que la miraban fijamente a los ojos. Fue decapitada por Perseo, quien después usó su cabeza como arma hasta que se la dio a la diosa Atenea para que la pusiera en su escudo, la égida. Medusa era originalmente una hermosa doncella, y sacerdotisa del templo de Atenea, pero cuando fue violada por el  Poseidón, en el mismo templo, la enfurecida diosa transformó el hermoso cabello de la joven en serpientes.

Baba Yagá es un ser recurrente en la mitología eslava. Es vieja, huesuda y arrugada, con la nariz azul y los dientes de acero y posee una pierna normal y una de hueso. Baba Yagá es un ser perverso y cruel, pero no totalmente malvado, ya que en algunas historia se dice que ayuda a la gente que le sirve. Ella acostumbra come personas, generalmente niños. Sus dientes le permiten romper huesos y desgarrar la carne con facilidad. A pesar de que Baba Yagá consume diariamente grandes cantidades de carne, ella siempre tiene ese aspecto delgado y huesudo. Baba Yagá vuela montada en un mortero y a veces una olla, y rema el aire con una escoba plateada. Vive en una choza que se levanta sobre dos enormes patas de gallina que le sirven para desplazarse por toda el territorio ruso. La valla de su choza está adornada con cráneos, en cuyo interior coloca vela. El interior de la choza siempre está llena de carne y de vino. 




viernes, 26 de septiembre de 2014

La ruta de Miguel Hidalgo


A principios del siglo XIX, en Nueva España surgieron varias propuestas fara formar un nuevo gobierno. Estas nuevas ideas se formaron gracias en gran parte a la invasión del ejército francés de Napoleón a España. Este hecho hizo crecer las esperanzas de independencia y libertad en las colonias americanas.

En Valladolid, hoy Morelia, San Miguel el Grande (Allende) y Querétaro, grupos de conspiradores organizaron en secreto un movimiento a favor de la independencia. El grupo de Querétaro tuvo el apoyo del corregidor del lugar, Miguel Domínguez, junto con su esposa Josefa Ortiz.

En San Miguel el Grande tuvieron como líderes a los capitanes del ejército Ignacio Allende y Juan Aldama. Estos, a su vez, tenían contacto muy estrecho con Miguel Hidalgo y Costilla, cura de la parroquia de Dolores.

Al ser descubiertos los grupos que conspiraban en Valladolid y en Querétaro, el cura Miguel Hidalgo y el capitán Ignacio Allende decidieron apresurar los planes. En la madrugada del 16 de Septiembre, el cura Hidalgo llamó a la gente desde el campanario de su parroquia de Dolores y dio el grito de libertad que inició el movimiento insurgente. Lo siguieron algunos criollos, junto con una multitud de indígenas, mestizos y mulatos. 

De Dolores, los sublevados se dirigieron a la ciudad de Guanajuato, que era defendida por el intendente Riaño. Allí se trabó un combate que concluyó con la toma de la Alhóndiga de Granaditas, lugar donde se habían hecho fuerte los españoles. Después, los insurgentes se apoderaron de Valladolid, donde Miguel Hidalgo donde emitió el primer bando (edicto) el cual exhortaba a los dueños de esclavos a liberarlos, bajo pena capital y confiscación de sus bienes.

De Valladolid, los insurgentes partieron rumbo a la Ciudad de México, y en el Monte de las Cruces, Hidalgo y su ejército derrotaron a las tropas realistas que defendían el lugar. Sin embargo, en contra de la opinión de Allende y gran parte de su ejército, Hidalgo decidió replegarse hacia Querétaro, en vez de entrar a la Ciudad de México. En el trayecto, fueron interceptados por las tropas realistas del general Félix María Callejas, quienes derrotaron a los insurgentes en la batalla de Aculco.

Hidalgo se retiró entonces a Valladolid, y posteriormente a Guadalajara. En este último lugar, Hidalgo decretó la abolición de la esclavitud y la restitución de las tierras a los indígenas. Persiguiéndo a los insurgentes, Calleja llegó a Guadalajara. Las tropas realistas derrotaría a las huestes de Hidalgo en la batalla de Puente de Calderón.

Tras este duro golpe, los principales jefes insurgentes marcharon hacia el norte, en busca de recursos y apoyo. Tras aparentar estar con los insurgentes, el antiguo coronel realista, Ignacio Elizondo, traicionó a los caudillos el 21 de marzo de 1811, en las Norias de Baján, (en el Estado de Coahuila), y los tomó prisioneros. Hidalgo, Allende, Abasolo, Aldama y Jiménez fueron conducidos a Chihuahua, donde fueron juzgados y sentenciados a muerte. A Miguel Hidalgo se le fusiló el 30 de julio de 1811. 

jueves, 28 de agosto de 2014

Mesoamérica: El Posclásico


En el centro de México, a principios del Posclásico, serían los protagonistas de la escena política, los pueblos, que en distintas olas de migración, descendieron del norte de México, los cuales sufrieron un proceso de aculturalización o"mesoamericazión". Uno de estos pueblos fue el que fundó, alrededor de 700 d.C., la ciudad de Tula Chico, y un poco más tarde, Tula Grande, que después se convertiría la capital del imperio Tolteca. Entre el 900 y el 1150, Tula se convirtió en el centro propulsor de una nueva ideología política y en la capital de un vasto imperio comercial multiétnico, cuya influencia se hizo sentir en gran parte de Mesoamérica. Aproximadamente en 1150, por causas aún no claras, aunque relacionadas probablemente con las migraciones provenientes del norte, Tula fue abandonada.

En el valle de Oaxaca, los primeros año del posclásico se caracterizaron por una fragmentación  del panorama político, en la que crecieron numerosas entidades políticas. Las que mayor se conocen son las de la Mixteca Alta, al contrario de los pueblos zapotecas, que poco se sabe después de la caída de Monte Albán.

En la región maya, la penetración de rasgos culturales provenientes del centro de México resulta más notoria en las tierras altas de Guatemala y en la península de Yucatán. En esta última región, Chichen Itzá se convirtió en la nueva capital de los Itzá, un grupo maya que ha sido considerados como "amexicanizados" 

Mientras Tula caía, nuevos grupo de chichimecas bajaron del norte de México. Esos pueblos, conocidos como nahuas, se asentaron el el valle de México, donde fundaron ciudades como Acolhuacan, Tenayuca, Azcapotzalco y Texcoco, cuyas dinastías llenaron el vacío de poder que dejó Tula. A principios del siglo XIV, un nuevo grupo nahua, después de una larga migración desde la mítica Aztlán, llegó al Valle de México y obtuvo de los tepanecas de Azcapotzalco permiso para asentarse en las isletas que estaban en el centro del lago de Texcoco, donde en el año de 1325 fundaron la ciudad de México-Tenochtitlan.

Los mexicas después de someterse durante casi un siglo a Azcapotzalco, se aliaron en 1430 con Texcoco Tlacopan y derrotaron a Azcapotzalco. Así fue como se formó la Triple Alianza, Reuniendo estos tres Estados. Hasta 1502, esta alianza tuvo una extraordinaria expansión militar, ocupando casi toda las tierras del centro de México, el valle de Oaxaca y Veracruz, y en el sur la región del Soconusco.

Más allá de estas fronteras, mientras tanto,  se desarrollaban nuevas formaciones políticas, donde el Estado purépecha se desarrollaba en la regióm de Michoacán, en el suroeste los reinos mixtecos, y en la zona maya, nuevos centros sustituyeron a Chichen Itzá en la jerarquía regional. Entre ellos sobresalen Mayapán, que gobernó la región hasta 1450, y Tulum, que fue construido frente al mar Caribe.

lunes, 28 de julio de 2014

Mesoamérica: El Clásico



El periodo Clásico fue el momento de máximo esplendor de Mesoamérica; en sus primeras etapas vio establecerse las grandes tradiciones regionales mesoamericanas, principalmente la teotihuacana, la zapoteca y la maya. En este periodo las técnicas agrícolas lograron un mayor desarrollo, se consolidó el papel de los grandes núcleos urbanos y tomó forma un vasto sistema comercial, gracias a la acción de Teotihuacán, cuya influencia se dejó sentir hasta las más lejanas regiones mesoamericanas.

En el valle de Oaxaca, Monte Albán, la capital zapoteca, acrecentó su poder gracias a una expansión militar y a la continua relación con Teotihuacán, dando vida a un fuerte Estado centralizado que dominó durante siglos el mundo zapoteca. En los valles de la Mixteca Alta crecían mientras tanto las pequeñas ciudades mixtecas, que más tarde tendrían protagonismo en la historia oaxaqueña.

En las Tierras Bajas mayas, en la primera etapa del Clásico se distinguió por el desarrollo de muchas ciudades-Estado dominadas por poderosas dinastías reales. En aquellos siglos tomaron forma los caracteres fundamentales del arte maya: el complejo escultórico estelas-altares, el arte bajorrelieve, la cerámica policromada, la pintura mural y el uso de la falsa bóveda en arquitectura. 

La etapa final del Clásico constituyó el momento de apogeo de las tradiciones mesoamericanas. Los artistas produjeron sus mayores obras, mientras señoríos, Estados e imperios lograban una complejidad sin precedentes. El motor de gran parte de estos sucesos fue Teotihuacan. Después del apogeo de su poder económico y cultural entre el 400  y el 600 d. C., Teotihuacán empezó a dar señas de decadencia, perceptibles sobre todo en la perdida de influencia en otras regiones de Mesoamérica. 

Con la caída de Teotihuacán, el derrumbe del núcleo fundamental del sistema clásico se percibió rápidamente en todo el centro de México entre 750 y el 1000 d.C.. Muchos otros centros fueron abandonados y otros gozaron de un florecimiento , mientras grandes migraciones cambiaban  el panorama étnico de Mesoamérica.

Asentamientos como Tula Chico, Xochicalco, Teotenango y Cacaxtla lograron disfrutar de la reorganización económica y política de la región, creando espléndidas, pero efímeras formas artísticas que se distinguían por un notable eclecticismo y la aparición de rasgos mayas en regiones donde nunca antes se había manifestado su influencia.

En la costa del Golfo, la ciudad de El Tajín, que había florecido durante el Clásico, dio muestras de prosperidad desarrollando un innovador estilo artístico y arquitectónico. E el valle de Oaxaca, Monte Albán vivió una grave crisis entre el 800 y 900 d.C., favoreciendo el desarrollo de centros que en otro momento tuvieron menor importancia en el valle. En el mundo maya, en cambio, la decadencia no se sintió de inmediato. Entre el 600 y el 900 d.C. las dinastías reinantes llegaron a su apogeo en ciudades como Tikal, Copán, Palenque y Yaxchilán, dando impulso al desarrollo de peculiares estilos artísticos regionales muy refinados. Hacia el 900 d.C., sin embargo la crisis se volvió muy violenta. Se interrumpió la construcción de monumentos y casi todas las grandes ciudades de las Tierras Bajas centrales fueron abandonadas para siempre.

El colapso no afectó a todo el mundo maya de la misma manera. En la península de Yucatán florecieron regiones que supieron aprovechar los grandes cambios que estaban ocurriendo y que fungieron como puente entre el mundo clásico y el nuevo panorama del Posclásico.