Antes de la llegadas de los españoles, se desarrollaron grandes e importantes culturas a lo largo y ancho del territorio que hoy conocemos como México. Para su estudio se clasificó a estas culturas en dos grandes áreas culturales, Mesoamérica y Aridamérica.
La región que llamamos Mesoamérica abarcaba el centro y sur de México y parte de Centroamérica. Surgieron muchas culturas en la que destacan la olmeca, maya, mixteca, zapoteca, mexica, entre muchas otras. Compartían rasgos comunes como la agricultura, el cultivo de maíz, frijol, calabaza y chile; el comercio local y entre pueblos muy alejados; la presencia de gobiernos organizados; los calendarios, la astronomía y la escritura; el desarrollo de la religión y el arte; el juego de pelota y el sacrificio humano.
La gran diversidad de los climas y de los productos naturales de Mesoamérica propició desde épocas muy antiguas el intercambio comercial y cultural entre zonas apartadas. Aunque cada civilización mesoamericana tuvo rasgos propios, el comercio, las migraciones y las expediciones militares difundieron las ideas de los pueblos más dominantes. Por eso hay costumbres, creencias y formas de trabajo que son comunes a todos los pueblos de Mesoamérica.
La evolución de las civilizaciones mesoamericanas es larga y compleja. Para entender mejor esa historia, tradicionalmente los especialistas del tema la han dividido en tres periodos, en que los pobladores de la región comparten el mismo nivel de desarrollo cultural.
Estos periodos son los siguientes:
El Preclásico, que abarca desde 2500 a. C. cuando se extienden las aldeas agrícolas permanentes, hasta el 200 d. C.
El Clásico, que abarca del año 200 al 900. Es el tiempo de esplendor de numerosas ciudades imoportantes en la que se construyeron grandes centros políticos y ceremoniales.
El Posclásico que comprende desde el año 900 hasta la llegada de los españoles. Al principio de este periodo, las ciudades más importantes de Mesoamérica fueron abandonadas o destruidas. Después se fundaron otras y finalmente surgió el gran poderío mexica, que dominaba gran parte de Mesoamérica a principios del Siglo XVI.
Las divisiones entre estos tres grandes periodos son aproximados, pues se trata de cambios que no se produjeron en un momento determinado, sino que fueron graduales.
Al norte de Mesoamérica, se encontraba el territorio caluroso y seco conocido como Aridamérica, habitado por pueblos con forma de vida distintas a las de las civilizaciones mesoamericanas. Muy pocas tierras de Aridamérica eran buenas para la agricultura. Sus habitantes se dedicaban principalmente a la recolección de plantas y a la caza de animales. No tenían grandes ciudades y se desplazaban continuamente. Sin embargo tenían poblaciones y, algunos, conocían la agricultura.
Los mesoamericanos les decían chichimecas. Los chichimecas estaban muy bien adaptados a su medio físico, eran excelentes guerreros y nunca pudieron ser dominados. A pesar de esto, el intercambio comercial entre Mesoamérica y Aridamérica era muy extenso.
En México se le conoce con el nombre de "Guerra Sucia" a las medidas de represión militar y política encaminadas de disolver movimientos de oposición política y armada en contra del gobierno mexicano ocurridos entre las décadas de 1960 y 1970.
Para principios de los años sesenta, el régimen priista presentaba un desgaste político y social que poco a poco ésto empezaba a permear en la sociedad. Se empezaba a cuestionar el rumbo que estaba siguiendo el país y se ponía en duda la legitimidad del proyecto político que habían estado llevando a cabo los gobiernos del PRI.
Movimientos sociales como la huelga de ferrocarrileros de 1959 o el movimientos estudiantil de 1968 fueron importantes para mostrar la verdadera realidad que vivía el gobierno mexicano de aquella época. A los ferrocarrileros en huelga, dirigidos por Demetrio Vallejo, se les reprimió con enorme dureza deteniendo a mas de diez mil personas en un sólo día por el ejército y encarcelando a su dirigencia por más de once años. Esto mostró a un gobierno incapaz de negociar con personas que sólo defendían sus derechos laborales.
El movimiento estudiantil de 1968, que demandaba un espíritu más democrático en la política mexicana y denunciaba un sistema económico que sólo beneficiaba a unos pocos además de la corrupción que estaba presente dentro del gobierno, ponía entre dicho el modelo político y económico de un gobierno que aparentemente se había olvidado de los ideales de la Revolución Mexicana de los cuales se habría basado la fundación del partido del régimen, el PRI. La fuerte represión del gobierno que culminó con la matanza del 2 de octubre en la Plaza de las Tres Culturas, en Tlatelolco, puso final a las manifestaciones y marchas por parte de los estudiantes y por ende se terminaba el movimiento. La respuesta del gobierno mexicano para tratar de limpiar un poco su imagen fue la llamada Apertura Democrática, además abrió las puertas a la crítica y se acercó a las universidades y académicos. Sin embargo el 10 de junio de 1971, una manifestación estudiantil fue reprimida por un grupo paramilitar del gobierno llamada "Los Halcones", dejando un saldo de varios muertos y heridos.
Hubo quienes consideraron que la represión no dejaba más alternativa que enfrentar la violencia con más violencia y esta se dejó sentir de varias maneras. La guerrilla en México fue un fenómeno característico de los años setenta.
El 23 de septiembre de 1965 un pequeño grupo atacó el cuartel militar de Madera, Chihuahua. Aunque ese brote guerrillero fue rápidamente sofocado, marcó el inicio de un periodo de actividad de varios grupos armados que intentaron transformar el país por la vía violenta. Los guerrilleros argumentaban que la mayor parte de la población vivía en condiciones miserables por la explotación capitalista y por el autoritarismo y corrupción del gobierno. La guerrilla urbana, más estructurada ideológicamente, operó en las principales ciudades del país, mientras que la rural, como los grupos encabezados por los maestros normalistas Genaro Vázquez y Lucio Cabañas quedó localizada sobre todo en el Estado de Guerrero.
En diversas culturas del mundo, se ha desarrollado, dentro de su mitología, el concepto de "paraíso" o "cielo". Este concepto abarca la visión de un mundo utópico después de la muerte, según la cultura, donde la vida se vive plenamente y se disfruta de todas las bondades que ofrece el lugar. El paraíso puede encontrarse dentro o fuera del mundo terrenal y se puede acceder a él de diferentes formas. Según la mitología, las condiciones para poder entrar al paraíso abarcan desde morir en ciertas circunstancias hasta tomando en cuenta la forma del vida del difunto.
En Mesoamérica, dentro de la cultura nahuatl, existe un lugar conocido como el paraíso de Tlaloc, es decir el "Tlalocan". Este paraíso es situado en la región oriental del universo y es descrito como un sitio muy fértil y muy placentero para vivir, donde se podría encontrar toda clase de árboles frutales, así como maíz, chia, frijol y otros productos. Las personas que morían ahogadas, por hidropesía, fulminados por un rayo o por lepra accedían al Tlalocan. Las descripciones que se conocen de este lugar son gracias al trabajo hecho por Bernardino de Sahagún y otros personajes. Además, existe en Teotihuacan un mural donde se representa de manera gráfica, la forma de vida este paraíso.
En el Antiguo Egipto, su mitología habla sobre un lugar llamado Aaru, la campiña donde moraba Osiris y otros dioses importantes. Este lugar paradisíaco es descrito como un un campo eternamente fértil rodeado de juncos, muy similar a lo que es la delta del Nilo, ideal para la buena caza y pesca. Solamente a los espíritus que lograban tener una sentencia afirmativa en el Juicio de Osiris les era permitido cruzar el largo camino hacia Aaru. El viaje estaba expuesto a muchos peligros, y el alma viajera sólo dependía de los conocimientos y energía que hubiera adquirido en su vida terminal. También necesitaba la ayuda de sus parientes y amigos aún vivos, pues gracias a sus rezos y ofrendas ayudaban en su preservación.
Para los antiguos griegos, dentro del Hades existía una región especiala la que llamaron Campos Elíseos. Este era un lugar sagrado donde las almas de los hombres virtuosos y de los guerreros heroicos llevaban una existencia dichosa y feliz, en medio de paisajes verdes y floridos. Radamantis, uno de los tres jueces que tenía el Hades, moraba en los Campos Elíseos.
En la mitología nórdica, Valhalla es un enorme y majestuoso salón ubicada en la ciudad de Asgard, gobernaba Odín. Aquí acudían los guerreros caídos en combate, guiados por las Valquirias, que eran elegidos por Odín. La diosa Freyja escogía a los demás guerreros muertos en combate, donde los dirigía hacia su morada, Fólkvagr. En el Valhalla, las almas de los guerreros difuntos se unían al ejército de einherjer (guerreros muertos), junto con otros héroes y dioses nórdicos, mientras se preparan para ayudar a Odín en la batalla final del Ragnarok. El techo de este salón era cubierto de oro y a sus alreededores moraban varias criaturas míticas. La comida y la bebida eran consideradas dignas de reyes y señores. Ésta nunca escaseaba y era disfrutada por todos sus residentes, incluso Odín.
Los sumerios consideraban que el lugar donde moraba la la diosa Ninsikil era un paraíso. Este lugar llamado Dilmun es descrito como un lugar fértil y armonioso, donde los animales salvajes son mansos y todo está a disposición del hombre. Es aquí donde fue enviado el héroe mítico sumerio, Ziusudra, luego del diluvio universal, para que viviera por siempre.
De acuerdo a la mitología china, el monte Penglai es el hogar de los "ocho inmortales", dioses importante dentro del taoísmo como en la mitología china. Este monte estaría completamente blanco, mientras que los edificios están hechos de oro y platino, y de las joyas crecían árboles. En este lugar no existe dolor ni inviernos, además el arroz y el vino nunca se agotan, sin importar lo mucho que la gente lo consuma. También existe una fruta mágica que puede curar enfermedades, dar la juventud eterna, incluso resucitar a los muertos. El primer emperador de la China unificada, Qin Shin Huang, en su búsqueda de un elixir de la vida, intentó encontrar este lugar, sin tener éxito alguno.
Después de la conquista, los antiguos dominios mexicas quedaron bajo el mando de Hernán Cortés, a quien el emperador Carlos V nombró capitán general. Sin embargo, la ilimitada ambición de éste y los abusos cometidos por los conquistadores, convencieron al monarca de establecer un gobierno más disciplinado en los dominios que llamó Nueva España. Primero nombró a un equipo de cinco personas, denominado Audiencia, para gobernar, pero por los problemas ocasionados por estos, se decidió nombrar a un representante directo de la monarquía, quien gobernaría bajo el título de Virrey.
El virrey reunía las funciones de gobernador, capitán general, juez supremo, superintendente de la Real Hacienda y vicepatronato de la iglesia novohispana. Este virreinato duró caso 300 años.
En un principio, la población española se concentró en el centro de México, pero pronto se extendería a los actuales territorios de Jalisco y Michoacán y siguió hacia el norte por la costa del Pacífico. los españoles ocuparon las regiones zapotecas y mixtecas y siguió después la conquista de Yucatán y el sureste montañoso, venciendo una aguerrida defensa maya. A mediados del siglo XVI los españoles emprendieron la exploración y conquista del norte de México y más allá del río Bravo. La resistencia de las tribus nómadas de esa región dificultó la colonización estable. Por eso, las fronteras del norte de Nueva España fueron imprecisas por mucho tiempo, hasta que fueron fijadas en 1786.
A la cristianización de los indígenas se le ha llamado "conquista espiritual". Fue la obra de frailes franciscanos, dominicos, agustinos y jesuitas. su actuación durante los 300 años estableció el cristianismo en México y cambió profundamente la vida de los indígenas. Los frailes destruyeron imágenes religiosas y los templos prehispánicos y mandaron construir iglesias y conventos. La evangelización no se redujo a la enseñanza de la religión. También transmitió a los indios formas de vida y conocimientos europeos. En los primeros tiempos se enseñó latín a los hijos de los indígenas nobles en el Colegio de Tlatelolco.
Para poder explicar -la religión cristiana, los frailes aprendieron sus lenguas. Compusieron vocabularios y gramáticas de los idiomas indígenas. Estudiaron con detalle la religión y costumbres indígenas para combatirlas mejor. Iniciaron el rescate y la traducción de sus códices y elaboraron las primeras obras que recogieron la historia antigua de los pueblos mesoamericanos. Uno de los ejemplos más notables de ese esfuerzo está la Historia general de las cosas de la Nueva España, del franciscano Bernardino de Sahagún.
Durante los tres siglos de dominación española, los pueblos indígenas se resistieron a cambiar sus tradiciones. Al mismo tiempo, se supieron adaptar. Acomodaron sus antiguas creencias a la nueva religión y así conservaron algunas de sus viejas costumbres.
En Nueva España se introdujeron muy pronto dos medios indispensables para el desarrollo de la cultura: la imprenta y la universidad. Ambas existían desde el siglo XVI y ayudaron a crear posibilidades aprender, discutir y difundir ideas. En la segunda mitad del siglo había ya historiadores, científicos, poetas y periodistas que expresaban los sentimientos de los criollos. se hacen frecuentes las descripciones de los paisajes, la recuperación de la historia prehispánica, las narraciones relacionadas con las costumbres, las leyendas y los personajes típicos de la colonia.
La sociedad de la Nueva España estaba dividida según los grupos étnicos que la componían. Los españoles,criollos, los indígenas, los negros y sus mezclas, las llamadas castas, tenían diferentes derechos y obligaciones. Los españoles ocupaban la parte más alta de la pirámide social. Le seguían los criollos, hijos de europeos nacidos en América. Abajo de ellos estaban los mestizos y las castas. Seguían los indígenas y al final los negros, generalmente esclavos.
En la sociedad novohispana convivieron indígenas, europeos, africanos y castas. Estos grupos se mezclaron y crearon la sociedad mestiza que distingue a México. Sin embargo, la sociedad basada en el dominio de los españoles sobre indígenas, negros y castas provocó grandes desigualdades económicas y sociales. También hubo una fuerte desigualdad entre ciudad y campo y entre las distintas regiones. El México independiente tuvo que enfrentar estos problemas sociales.
El tema de la muerte
siempre ha sido un tema inquietante para muchas culturas en el mundo.
Sin embargo, la existencia de una vida después de la muerte es lo
que más ha perturbado a las sociedades, ya que muchas veces esta
idea rige las formas de vida de las personas.
El Mictlan, es el
inframundo de las culturas nahuas en Mesoamérica, donde acudían los
muertos "comunes", ya que los que morían en batalla y las
madres que morían en el parto, los que morían a causa del agua, y
los no natos, iban al Ilhuicatl Tonatiuh, al Tlalolcan, y al
Chichihuacauhco respectivamente. Para llegar al descanso eterno, el
alma del difunto tenía que hacer un duro viaje por la tierra del
Mictlan pero con la ayuda de un xoloitzcuintle (perro) guardián.
Después de sortear una serie de obstáculos, el alma llegaba al
último nivel del inframundo, donde encontraría se anhelado
descanso. El Mictlan era regido por Mictlantecuhtli, y su contra
parte femenina, Mictlancihuatl, quienes ejercían su soberanía sobre
el inframundo y las almas de los muertos. A diferencia de otras
culturas, el Mictlán no tiene ninguna connotación moral donde hay
una distinción entre el bien y el mal, es simlemente el lugar donde
descansan los muertos.
Para el sintoismo, el
Yomo No Kumi, es el inframundo donde acudían las almas de los
muertos. En este reino el muerto va, aparentemente, a morar y
pudrirse indefinidamente. Una vez que alguien haya comido algo del
Yomi, es incapaz de poder salir de ahí. El Yomi no puede
considerarse un paraíso al cual aspirar ni un infierno en el cual
sufrir; simplemente es el hogar de los difuntos, teniendo una vida
gris y oscura, independiente de su conducta en su vida anterior. Con
la introducción del budismo en Japón, el Yomi se convirtió en uno
de sus infiernos. Este inframundo es gobernado por Izanami y su
entrada se ubica en la provincia de Izumo, quien fue sellada con un
gran bloque de piedra por Izanagi, cuando escapaba del Yomi y de su
esposa Izanami. Cuando logró escapar Izanagi notó el el Yumi era
una región contaminada, opinión que se refleja en la asociación
sintoísta entre muerte y contaminación.
Para los antiguos
griegos, el reino de Hades, era una región neblinosa y sombría, a
la que iban todos los mortales.En un principio se entraba al Hades
sin ninguna distinción, posteriormente, se introdujo la idea de que
las almas eran juzgadas. En el Hades existían varias secciones, en
las que se encuentran los Campos Elíseos, los Campos Asfódelos y el
Tártaro. En los Campos Elíseos moraban las almas de los héroes y
hombre virtuosos que fueron bendecido tras ser juzgados en el Hades,
en este lugar se llevaba una vida dichosa y feliz, en medio de
paisajes verdes y floridos. En los Campos Asfódelos eran enviadas
las almas de aquellas personas que tuvieron una vida equilibrada con
el bien y el mal, donde moraban en una tierra llena de flores
asfódelas, donde tenían una vida monótona y rutinaria. En el
Tártaro era un lugar de tormento y sufrimiento donde eran enviadas
las lamas de personas que hubieran cometido crímenes graves. Hades
era el dios de este inframundo, en el que a menudo se le retrataba
más como pasivo que como malvado. Su papel era mantener un relativo
equilibrio.
En la mitología egipcia,
la Duat, era el inframundo donde se realizaba el Juicio de Osiris y
donde el espíritu del difunto debía deambular, sorteando seres
malignos y otros obstáculos y pasar por una serie de puertas
en diferentes etapas del viaje. Al morir, es espíritu era
guiado por el dios Anubis ante el tribunal de Osiris. Anubis le
extraía el corazón y lo depositaba en una balanza, era contrapesado
con con la pluma de Maat, símbolo de la verdad y justicia. Mientras
que al difunto el jurado le realizaba una serie de preguntas acerca
de su vida pasa, el corazón aumentaba o disminuía según las
respuestas. Los resultados del juicio le eran entregados a Osiris. Si
la sentencia de Osiris era afirmativa, podía vivir eternamente en el
Aaru, el lugar paradisíaco de los egipcios. Por otra parte, si la
sentencia era negativa, su corazón era arrojado a Ammit lo que
suponía el final definitivo del difunto, dejando de existir.
Para el budismo, el reino
de los Narakas, es un lugar de sufrimiento que corresponde al
inframundo. Es el nombre dado a uno de los seis reinos de mayor
sufrimiento de la cosmología budista. Una de las características
que distingue un Naraka de otros inframundos es que no son enviados a
este región como resultado de un juicio divino que corresponde a un
castigo. Además la estancia en el Naraka no es eterna, aunque suele
ser muy larga. Según el budismo, un ser nacer en un Naraka como
resultado de su karma previo y reside en el por un periodo
determinado, hasta que su karma haya alcanzado su resultado final.
Después de que su Karma negativo termine y se agote, podrá renacer
en alguno de los mundos superiores como resultado de un karma
anterior que no había madurado todavía. Emma-O además de ser la
deidad que juzga el karma de los difuntos, es protector del Dharma de
Buda.
En el hinduísmo, las
regiones subterráneas e infernales y en particular la más profunda
de estas regiones, recibe el nombre de Patalas. En los Patalas hay un
registro donde están anotaddas las aciones de los hombres, la cual
se tendrá en cuenta para que las almas vayan a uno u otros de los
Patalas, según sus culpas. En este lugar, los condenados reciben
terribles castigos como pasar por el ojo una aguja, andar sobre el
filo de un sable, soportar grandes pesos, entre otros castigos.
Pasando el tiempo de purgación, el alma pasa habitar el cuerpo de un
animal, pasando por varios otros, has llegar por fin a la de un
hombre. Después de varias reencarnaciones el alma se une en el gran
ser que es el alma universal del mundo. Yama, dios de la muerte,
también es el guardián del inframundo. Es el castigador de los
muertos y es quien mide la balanza del karma.
Helheim es conocido como
el reino de la muerte en la mitología nórdica, que se encontraba en
la parte más profunda y oscura de Niflheim (reino de la oscuridad).
Los que entraban aquí, eran los que morían por vejez o enfermedad y
una vez que se entraba, ni los dioses podían salir de ahí, a causa
del intransitable río Gjöll, que lo rodeaba. Existe una sala
dentro del Helheim llamada Naströnd, donde eran enviados los
asesinos, criminales y mentirosos. Las paredes estaban cubiertas de
serpientes quienes escupían veneno sin parar. Este reino era
gobernado por Hela y custodiado por un perro conocido como Garm. La
mitad superior del cuerpo de Hela era realmente hermoso, pero la
mitad inferior era igual a un cadáver en putrefacción.
Los Incas definieron a
Uku Pacha como el mundo de abajo, el mundo de los muertos, el de los
no nacidos y todo aquello que se encontraba bajo la superficie
terrestre o acuática. Las cuevas y toda abertura de la corteza
terrestre, eran consideradas las vías de comunicación entre el Uku
Pacha y el Kay Pacha (mundo terrenal). Este inframundo era
representado con una serpiente gigante.
A finales del Siglo XVIII
y principios del Siglo XIX, empezaron a propagarse movimientos
independentistas en varias partes del mundo. La independencia de los
Estados Unidos y la Revolución Francesa estimularon las ideas de
libertad que se propagaron en las colonias americanas.
Con la
invasión del ejército francés de Napoleón a España, en la Nueva
España surgieron varias propuestas para formar un nuevo gobierno.
Por un lado estaban la posición de algunos criollos que tenían
puestos en el cabildo de la Ciudad de México donde manifestaban la
autonomía de los habitantes del país para escoger a sus
autoridades. Otros pensaron que, aunque el rey español ya no reinaba
en la península ibérica, este seguía siendo la autoridad suprema
del virreinato.
A partir de este
momento se empezó a fraguar un movimiento a favor de la
Independencia. Esta conspiración tuvieron como líderes a los
capitanes del ejército Ignacio Allende y Juan Allende, quienes a su
vez mantenían contacto estrecho con Miguel Hidalgo y Costilla, cura
de la parroquia de Dolores. Además contaron con el apoyo del
corregidor de Querétaro Miguel Domínguez y de su esposa Josefa
Ortíz.
Al ser descubierta la
conspiración, Miguel Hidalgo e Ignacio Allende tuvieron que
adelantar los planes antes de lo previsto. En la madrugada del 16 de
septiembre de 1810, el cura Hidalgo llamó a la población desde el
campanario de la parroquia de Dolores y ahí dio el grito de libertad
que originó al movimiento independentista. Lo siguieron algunos
criollos, seguidos de una gran multitud de indígenas, mestizos y
mulatos, quienes iban armados como podían. Al principio tuvieron
grandes triunfosm ocupando las ciudades de San Miguel, Celaya y
Guanajuato.
En los primeros
meses, Hidalgo consiguió victorias importantes y nuevos hombres se
sumaron a la causa insurgente. Con el apoyo de Ignacio López Rayón,
en Valladolid (hoy Morelia) dio los primeros pasos para la
organización de un gobierno insurgente. En Guadalajara, ordenó
abolir la esclavitud, el tributo y las cargas que pesaban sobre
indígenas y demás castas.
A pesar de contar con
un ejército numeroso, éste carecia de armas y organización. Así
que el 16 de enero de 1811, las fuerzas de Hidalgo sufrieron una
grave derrota en Puente de Calderón, cerca de Guadalajara. A partir
de entonces el ejército realista fue ganando terreno, replegando a
Hidalgo y a Allende hacia el norte, donde fueron hechos prisioneros
en Chihuahua. Hidalgo fue excomulgado y fusilado el 30 de julio de
1811.
Otros personajes,
como López Rayon, trataron de reanimar al moviento, fracasando en el
intenso, pero fue entonces que en el sur de México aparece la figura
de un cura mestizo con el nombre de José María Morelos y Pavón.
Morelos organizó un
ejército popular y disciplinado, con el cual atacó Acapulco y tomó
Chipalcingo. Con él se unieron Nicolás y Miguel Bravo, Vicente
Guerrero y Mariano Matamoros. Morelis emprendió nueve campañas,
libró a cuautla del sitio del ejército realista y tomo Oaxaca y
Acapulco.
En 1813, Morelos reunió a los representantes del
movimiento insurgentes en el Congreso de Chipalcingo. Allí presentó
un proyecto político centrado en la soberanía del pueblo llamado
Los Sentimientos de la Nación. Declaró a México independiente de
España y a todos los mexicanos iguales ante la ley. Morelos fue
hecho prisionero cuando escoltaba al Congreso camino a Tehuacán. Fue
fusilado en San Cristobal Eatepec, en el hoy Estado de México, el 22
de diciembre de 1815.
Surgieron nuevos
caudillos en diversos regiones del país. Derrotados en un
lugar,reaparecerían en otro. El movimiento insurgente se habría
convertido en una guerra de guerrillas. Bravo, Rayón y Verduzco
fueron hechos prisioneros. Vicente Guerrero se refugió en las
montañas del sur y prosiguió la lucha.
En abril de 1817, el
liberal español Francisco Javier Mina llegó a la Nueva España para
luchar a lado de los insurgentes. Lo acompañaba el sacerdote
mexicano fray Servando Teresa de Mier. Seis meses después de su
llegada, Mina fue hecho prisionero en el rancho del Venadito. A los
pocos días, Mina fue fusilado.
Agustín de Iturbide,
militar que había combatido a los insurgentes, proclamó el 24 de
febrero de 1821 el Plan de Iguala, proponiendo que la Nueva España
se independizara de España. El Plan de Iguala establecía tres
garantías: la independencia de México, la conservación de la
religión católica y la unión de todos los habitantes de la Nueva
España, tanto mexicanos, como españoles.
La mayor parte del
ejército realista y los insurgentes que seguían a Vicente Guerrero
se unieron al Plan de Iguala, que se proclamó en poco tiempo por
todo el país. La unión entre los antiguos insurgentes y las tropas
realistas aseguró el triunfo del plan. El 27 de septiembre de 1821
Iturbide entró a la Ciudad de México al frente del ejército de las
Tres Garantías, consumando la Independencia
Francisco Javier Mina nace en Ontano, Navarra, España en 1789. Fue un militar y guerrillero español que participó en la Guerra de Independencia de España contra los franceses y en la Independencia de México, a lado de los insurgentes.
Mina comenzaba sus estudios en jurisprudencia en Zaragoza, cuando Napoleón invade España. Por este motivo deja sus estudios y decide incorporarse al movimiento de resistencia contra la invasión napoleónica. Su actuación en el campo de batalla fue tan destacada que Mina fue promovido al grado de Coronel por la Junta Central de España y la Junta de Zaragoza le otorgó el mando del Alto Aragón. Sin embargo en 1810 fue apresado y trasladado al castillo de Vincennes en Francia.
Cuando Fernando VII ya había recuperado el trono de España, Mina regresa a España, Pero al saber que el monarca traicionaba la Constitución de Cádiz, por el que se había peleado, se levantó en armas. Derrotado, huyó a Inglaterra, donde conoció a fray Servando Teresa de Mier, quien lo convenció de que peleando por la Independencia de México combatiría mejor contra el rey español.
Mina llegó a Soto la Marina, procedente de Nueva Orleans, con tres barcos y un poco más de trescientos hombres cuyas armas las había conseguido en Inglaterrra y en los Estados Unidos. Mina se internó en el país, consiguiendo importantes victorias. El 8 de junio de 1817 derrotó en la Batalla del Valle del Maíz a 400 realistas bajo las órdenes de Villaseñor. Una semana después venció u una fuerza de dos mil hombres comandada por Benito Armiñán. El 24 de junio arriba al fuerte del Sombrero, en la Sierra de Comanjá, donde se reunió con los insurgentes Pedro Moreno y Encarnación Ortiz, ahí establecería su base de operaciones.
Hasta ese lugar llegó el mariscal Pascual Liñán, quien con un ejército de 2,500 hombre y cuatro cañones puso sitio a la fortaleza. Mina pudo romper el cerco y escapa, dirigiéndose al fuerte de los Remedios, cerca de Pénjamo. Se refuigia con Pedro Moreno en el rancho "El Venadito" donde fueron atacados el 27 de octubre de 1817, muriendo Moreno y hecho prisionero Mina. El 11 de noviembre de 1817 fue conducido a la cresta del Cerro del Borrego donde fue fusilado. Sus restos descansan en el Monumento a la Independencia, en la Ciudad de México.