miércoles, 29 de junio de 2016

La historia del cacahuate japonés


El cacahuate japonés es una botana mexicana hecha de una gruesa capa de harina de trigo con un poco de salsa de soya. Este producto se remonta a mediados del siglo XX, fabricados en un principio por las familias Nakatani y Nishikawa de origen japonés.

Yoshigei Nakatani, inmigrante japonés, quien llegó a México en 1932, y se asentó en el barrio de La Merced, en la Ciudad de México, fue el quien creo el denominado cacahuate japonés. El señor Nakatami trabajo durante varios en una fábrica de dulces en Sumotoshi, su pueblo natal, elaborando mamekashi, que son semillas como frijoles, chícharos, cacahuates, entre otros, cubiertas de harina condimentada. Con el fin de sacar adelante a su familia que había formado con su esposa Emma Avila Espinoza, Nakatani aprovechó su experiencia laboral para producir un cacahuate mezclado con harina de trigo y sazonado con salsa de soya. De esta forma Nakatani creó el cacahuate japonés, aunque en realidad esta botana no era conocida en Japón.

Al principio, estos cacahuates se elaboraban en un pequeño local ubicado en La Merced y la distribución se hacía de mano en mano. Los consumidores que iban a comprar los cacahuates se dirigían con el japonés, de ahí el origen de su nombre. En poco tiempo, el negocio del cacahuate japonés fue creciendo, llegando incluso hasta la Central de Abasto, el principal mercado mayorista y minorista de la Ciudad de México y Área Metropolitana. Para a mediados de la década de los setenta, el negocio que inició  Yoshigei Nakata empezó a dominar el mercado y para 1980 se crea la empresa Nipón, dirigida actualmente por sus descendientes.

Hoy en día, a pesar de la fuerte competencia de empresas transnacionales que empezaron a ganar terreno en el mercado de ese  producto, la empresa Nipón sigue produciendo sus famosos cacahuates japoneses.


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